EE.UU. busca imponer a la OTAN su plan de retirada de Afganistán

Postura. Hollande insistió en que sus tropas se irán antes de lo acordado

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Líderes de más de cincuenta países abrieron ayer una cumbre de dos días de la OTAN con el objetivo de definir una estrategia clara y común de salida de sus tropas de Afganistán tras más de una década de guerra.

Estados Unidos se esfuerza para que el fin de las operaciones militares en el país asiático no parezca una estampida, y el presidente, Barack Obama, quiere lograr ese acuerdo en la ciudad que lo lanzó políticamente, para reforzar su estatura de líder mundial en plena campaña electoral.

Los líderes de los 28 países de la Alianza Atlántica más sus aliados en esta guerra que arrancó en 2001 abrieron la reunión con un homenaje a los caídos en combate. De pie en torno a una enorme mesa circular, los mandatarios guardaron un minuto de silencio mientras un militar daba el toque de corneta.

"Nos aseguraremos de completar una transición para que las fuerzas afganas asuman la seguridad de aquí a finales de 2014", como se previó desde hace casi dos años, declaró el secretario general de la Alianza, Anders Fogh Rasmussen.

"Estamos unidos en nuestra determinación de completar esta misión", añadió Obama.

Luego de reunirse con el presidente afgano Hamid Karzai, Obama dijo que el fin de la guerra está a la vista. La alianza militar ha prometido continuar en Afganistán hasta 2014, pero entre ayer y hoy concertará un plan para equilibrar a las fuerzas extranjeras un año antes de lo previsto.

Poco antes, el mandatario estadounidense había recordado también "las dificultades por las que ha atravesado Afganistán", cuyo pueblo "quiere desesperadamente paz y seguridad".

Más de 3.000 efectivos de la fuerza internacional han muerto desde que Estados Unidos lideró la invasión a este país a fines de 2001 para sacar del poder a los talibanes.

"Entramos juntos, saldremos juntos" de esa guerra, ha sido la frase reiterada numerosas veces por Rasmussen.

PRONTO. Pero algunos países como Francia han decidido acelerar el proceso.

El nuevo presidente francés, Francois Hollande, reiteró en Washington el viernes, ante Obama, que sus tropas de combate se retirarán a finales de año, doce meses antes de lo previsto.

Hollande aseguró el sábado, al cierre de la cumbre del G8 en Camp David, que en los próximos días detallará su calendario de salida de Afganistán y la forma en cómo seguirá apoyando a las fuerzas internacionales.

"Creo que Francia aclarará en la cumbre cómo será su compromiso", explicó a periodistas la canciller alemana, Angela Merkel.

A última hora, el comandante de las tropas internacionales en Afganistán declaró que una retirada anticipada de las tropas de combate francesas no degradarían la seguridad en ese país.

El general John Allen, jefe de la Fuerza Internacional de Asistencia de Seguridad (ISAF), explicó que la OTAN esperaba una decisión final del nuevo gobierno francés, pero que iba a dar una "oportunidad" a Francia para ayudar el esfuerzo bélico de otras formas.

Allen aseguró que no se produciría una "degradación de la seguridad si el presidente Francois Hollande seguía adelante con su decisión de retirar todas las tropas de combate antes de fin de año".

Estados Unidos "confía" en que conseguirá mantener a Francia dentro del marco de la ISAF, añadió por su parte un viceconsejero nacional de seguridad del presidente Obama, Ben Rhodes.

COSTOS. Los 28 miembros de la Alianza y sus socios deben cerrar también en Chicago la recaudación de dinero que permita continuar formando durante años al Ejército afgano, que el presidente Hamid Karzai evalúa en aproximadamente 4.100 millones de dólares cada año.

A la cumbre también acude el presidente paquistaní Asik Ali Zardari, que debe reunirse con Rasmussen para negociar el acuerdo que permita reabrir el aprovisionamiento por vía terrestre de las tropas de la OTAN en Afganistán.

Pakistán vetó esa circulación de convoyes tras la muerte de 26 soldados en noviembre pasado durante un ataque aéreo de la Alianza Atlántica en la frontera, y fuentes oficiales estadounidenses reconocen que un nuevo acuerdo está en el aire.

Por su parte, organizaciones pacifistas y activistas del movimiento "Ocupar Wall Street" convocaron a miles de manifestantes.

PROYECTOS. La cumbre de la OTAN, la primera en suelo estadounidense en 13 años, no solamente abordará la situación en Afganistán sino temas como la primera fase de un escudo antimisiles en Europa, oficialmente para protegerla de disparos de misiles que puedan provenir de Irán.

Ese proyecto es muy criticado por Rusia, cuyo presidente, Vladimir Putin, no acudió a la cumbre.

El primer ministro italiano, Mario Monti, tuvo que anticipar por su partida a causa de un atentado contra una escuela y un destructor sismo en su país (ver páginas A2 y A3).

Rasmussen quiere además que los líderes de la Alianza aprueben 25 proyectos de cooperación en el marco de un programa titulado "Defensa Inteligente", que fue diseñado para reducir el impacto del recorte de gastos militares, tanto en Europa como en Estados Unidos.

Lanchas de la Guardia Costera patrullan el río que atraviesa Chicago y los agentes policiales están desplegados de forma masiva en las calles.

Apenas unos centenares de activistas lograron manifestarse el sábado, y las autoridades anunciaron cargos de terrorismo contra un total de cuatro jóvenes que presuntamente se habían reunido para preparar cócteles molotov y planear ataques durante las marchas.

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