La violencia volvió a apoderarse de la plaza Tahrir de El Cairo, el símbolo de la revolución que puso fin a 30 años de gobierno de Hosni Mubarak, después que fuerzas de seguridad reprimieron una manifestación para exigir que el ex mandatario sea sometido a juicio causando al menos un muerto.
El Ministerio de Salud egipcio, citado por la agencia de noticias estatal Mena, informó que una persona murió y 71 resultaron heridas en los enfrentamientos, pero fuentes médicas dijeron que las víctimas mortales son dos.
En un comunicado oficial, el Ministerio dijo que hay heridos por armas de fuego.
Las fuerzas de seguridad dijeron que dispararon al aire para dispersar a grupos de manifestantes que estaban reunidos en la plaza desde el inicio del toque de queda, al término de la gran manifestación del viernes para exigir que Mubarak y su entorno sean procesados.
Por la noche, las fuerzas armadas informaron en una conferencia de prensa que rechazarán "con fuerza y firmeza todos los actos de vandalismo porque lo importante es garantizar la seguridad".
Esta mañana un autobús para el transporte de tropas fue incendiado en la plaza, y varias ambulancias estaban en el lugar para socorrer a los heridos.
La plaza fue rodeada por las fuerzas armadas. En tanto, un camión con remolque bloqueaba el acceso del lado del museo egipcio, que fue cerrado de manera preventiva, frente al cual se colocaron vehículos del ejército no visibles desde la plaza.
Manifestantes dijeron que los muertos son siete. Los enfrentamientos son los primeros desde la caída de Mubarak el 11 de febrero pasado tras varias semanas de manifestaciones en la Plaza Tahrir.
Según manifestantes, los enfrentamientos ocurrieron porque un grupo de un centenar de personas, entre soldados y suboficiales, se unió a los manifestantes causando la reacción de las fuerzas armadas fieles al actual gobierno, a las cuales se unieron policías que se hallaban en el lugar.
El consejo supremo de las fuerzas armadas difundió el comunicado número 34 en el cual anunció haber ordenado el arresto de un exponente del partido de Mubarak.
Se trata de Ibrahim Kamal, dirigente del Partido Nacional de Mubarak, acusado de haber incitado a la violencia, informó la agencia Mena.
Mandatos de captura fueron emitidos contra algunos miembros de la oficina de Kamal, se lee en el comunicado.
La nota advirtió que se seguirá persiguiendo a los miembros del antiguo régimen y su partido.
"Las fuerzas armadas continuarán trabajando para satisfacer las aspiraciones del pueblo egipcio", sostuvo el comunicado.
Ese sentido y citado por la agencia Mena, el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas anticipó que serán sustituidos en breve cuatro gobernadores provinciales nombrados en la era Mubarak.
La medida va contra los pedidos de renovación de gobernadores presentados por los sectores que encabezaron el levantamiento popular.
ANSA