Bagdad - El presidente Jalal Talabani dijo hoy que casi 1.100 personas fueron asesinadas sólo en Bagdad durante abril, y pidió a las facciones rivales unirse contra el terrorismo.
Pero los ataques continuaron en la capital y en otras áreas.
Cerca de Bakuba, a 55 kilómetros al noreste de Bagdad, hombres armados dispararon contra un autobús que transportaba a civiles hacia el trabajo, y luego colocaron una bomba a bordo del vehículo que estalló cuando venían cuadrillas de rescate, dijo un funcionario. En total, 11 iraquíes murieron y seis fueron heridos.
En otras partes de Irak, 13 iraquíes murieron en ataques, entre ellos cuatro policías fuera de servicio en Ramadi, informaron las autoridades el miércoles.
Las cifras de víctimas de un atentado suicida con un camión bomba en la ciudad norteña de Tal Afar la noche del martes también se elevaron, con al menos unos 22 muertos y 134 heridos, dijeron las autoridades.
Talabani, un curdo, dijo en un comunicado que habían sido encontrados 1.091 cadáveres en la zona de Bagdad durante el mes de abril, y que eso era apenas un cálculo aproximado.
"Si a eso añadimos la cifra de cadáveres que no son descubiertos, o similares crímenes en otras provincias, entonces el número total ... refleja el hecho de que enfrentamos una situación no menos peligrosa que los resultados de actos terroristas" tales como atentados con vehículos cargados de explosivos, y otros ataques, dijo.
Decenas de cadáveres no identificados aparecen diariamente en distintas partes de Bagdad. Muchos de los cuerpos muestran señales de haber sido torturados antes de recibir un tiro de gracia en la cabeza. Las autoridades dicen que se tratan de venganzas entre milicias chiítas y sunitas.
Los sunitas, que constituyen una minoría en el país pero controlaron Irak durante la mayor parte del siglo hasta el derrocamiento de Saddam Hussein, han denunciado el funcionamiento de escuadrones de la muerte chiítas controlados por el ministerio del interior, o con la tácita aprobación de ese ministerio.
Por su parte los chiítas han denunciado que miles de miembros de su comunidad han huido de sus hogares para escapar a amenazas de extremistas sunitas.
AP