GUASIMAL | AFP, ANSA, AP Y
EL PAÍS DE MADRID
Brigadas de socorro encontraron anoche los restos de los 68 ocupantes -28 extranjeros- del avión de la aerolínea cubana Aerocaribbean que se estrelló el jueves en una zona de densa vegetación en el centro de Cuba, donde fue hallada la caja negra.
Cuba vivió en la madrugada de ayer la peor catástrofe aérea en dos décadas. Un total de 68 personas, incluidos 28 turistas, perdieron la vida al estrellarse una aeronave de la compañía cubana Aerocaribbean que cubría la ruta entre Santiago de Cuba y La Habana. El vuelo de dos veces por semana viaja desde Puerto Príncipe, Haití, a Santiago de Cuba, y luego a La Habana. Se esperaba que aterrizase allí a las 7:50 de la noche.
Cuando llevaba cerca de una hora de vuelo, la nave "informó una situación de emergencia, perdiendo todo contacto con los servicios de control de tránsito aéreo", según dijo el Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba (IACC). Se precipitó a tierra cerca de la ciudad central de Sancti Spíritus, en la localidad de Guasimal, donde algunos vecinos vieron que realizó maniobras bruscas antes de caer.
"El avión pasó por arriba de Guasimal, nosotros lo vimos cuando ya venía con problemas, ya venía bajito. Ahí se formó un alarde del carajo, la gente gritaba, figúrate, iba dando vueltas y entonces sentimos ¡bum!, el estruendo", relató Miguel García, un campesino de 69 años. Eliseo López, un albañil de 31 años, estaba viendo televisión en su casa y salió ante el alboroto. "Ese avión daba mil vueltas en el aire y echaba humo por los motores. Tenía una alarma de emergencia encendida. El piloto trataba de maniobrar, seguro trataba de controlar el avión pero no lo logró", comentó.
Fotos difundas por el sitio web Cubadebate y por la edición digital del periódico provincial de Sancti Spíritus, Escambray, mostraron la situación en el lugar en medio del monte. Una de las imágenes muestra un pedazo de la aeronave desde donde salen enormes llamas sobre un cielo oscuro, por lo que presuntamente fue tomada la noche del jueves. En otras se observan rescatistas junto a partes del fuselaje mientras maquinaria pesada se superponen y despejan la densa vegetación de la zona.
El IACC publicó la lista de siete tripulantes y 61 pasajeros, entre los que figuran dos alemanes, dos austriacos, un italiano, un francés, tres holandeses, nueve argentinos, siete mexicanos, un japonés, y un español. Entre los cubanos había 12 funcionarios del aeropuerto de La Habana que viajaron a Santiago de Cuba en comisión y regresaban a la capital. También había un ex funcionario del IACC que debía regresar a La Habana de noche pero que decidió anticipar su vuelta por la tormenta y tomó el vuelo accidentado, dejando a su esposa y un bebé recién nacido.
Tras el accidente, los servicios de emergencia y habitantes cercanos acudieron al lugar y comenzaron a rescatar los primeros cadáveres cuando los restos del avión estaban todavía en llamas, incendio que se podía ver desde varios kilómetros.
Para acceder a la zona densamente arbolada tuvieron que abrir un camino. Los cuerpos comenzaron a ser trasladados al Instituto Nacional de Medicina Legal en la capital, donde los expertos los identificarían.
"Todos los cadáveres están calcinados, excepto dos que estaban en la parte trasera. No se encuentra desaparecido ningún cuerpo", dijo a la prensa local el fiscal jefe de la provincia de Sancti Spíritus -donde cayó el avión-, Rolando Díaz.
En la terminal nacional de La Habana, los parientes de los pasajeros fueron atendidos por separado. "Esto es muy triste", confió la empleada Caridad de las Mercedes González, que se encontraba en la mesa de información del aeropuerto. "Estamos muy preocupados. Esto nos tomó por sorpresa", indicó.
CAUSAS DESCONOCIDAS. Aún se desconocen las causas del accidente del ATR-72 de fabricación franco-italiana. Por lo pronto, las autoridades de la aeronáutica fueron a la zona a precisar detalles del hecho, y se creó una comisión "para la investigación de tan lamentable accidente``, según la IACC.
El informe no precisó las condiciones del clima que prevalecían en la zona en el momento del siniestro, pero había comenzado a llover en el oriente del país debido a la aproximación de la tormenta tropical Tomás, que avanza por el Caribe. Cuba había declarado el estado de alarma en la oriental provincia de Guantánamo y en seis municipios de la provincia de Holguín, así como una alerta en Santiago de Cuba, e instruyó a las provincias de Granma y Las Tunas a vigilar la evolución del clima.
La aerolínea Cubana de Aviación, propietaria de Aerocaribbean, canceló todos los vuelos a Santiago de Cuba y Guantánamo, y el Ministerio de Transporte anunció la suspensión de los viajes por ómnibus y tren hacia esas dos provincias mientras no mejore el clima.
Desde Argentina el gobierno dispuso el envío de un avión para repatriar los restos de sus 9 compatriotas y de un ítalo-argentino que fallecieron en el accidente. "La presidenta ordenó que preparemos un avión para traer a las víctimas del avión cubano", dijo el canciller argentino Héctor Timerman a través de la red social Twitter.
Los nueve argentinos junto al ítalo argentino Raffaele Pugliese, esposo de la argentina María Pastores, que también murió en el siniestro, realizaban juntos un tour por la isla con una guía cubana que también se encontraba en el avión.
La ciudad de Santiago de Cuba es un lugar frecuentado por turistas extranjeros, la principal fuente de divisas del país.
En tres décadas hubo 280 muertos
15 de marzo de 2002: Un pequeño Antonov-2 taxi se estrelló en Villa Clara. Fallecieron sus 16 ocupantes: 6 turistas canadienses, 4 británicos, 2 alemanes y los 4 tripulantes locales.
11 de julio de 1997: Un Antonov-24 cayó al mar en las proximidades de Santiago de Cuba con 39 pasajeros y 5 tripulantes, todos murieron. Entre los fallecidos había 2 brasileños y 2 españoles.
1994: El 17 de marzo un caza Mig-23 biplaza se estrelló en un lugar no precisado y mueren sus dos tripulantes. En noviembre un avión militar chocó y su piloto murió.
24 de febrero de 1992: Cayó un helicóptero militar con 13 personas a bordo, con saldo de 2 fallecidos.
1990: En febrero murió el piloto de un avión militar de caza y el 23 de marzo se accidentó un Antonov-26 de fabricación soviética, con 41 personas a bordo. Murieron 2 turistas mexicanos y hubo 18 lesionados. El 17 de octubre un helicóptero militar MI-87 cayó al mar en una zona no precisada, con saldo de tres fallecidos y siete heridos, y en octubre del mismo año un Yak-40 con 26 pasajeros y 7 tripulantes se accidentó en Santiago de Cuba, provocando la muerte de 10 personas y heridas al resto de los viajeros. Entre los fallecidos figuraron un alemán y tres franceses.
1989: En marzo cayó en La Habana una nave donde viajaban 113 italianos y 2 cubanos. Murieron todos ellos y otras 40 personas, que estaban en la zona del accidente. Medio año más tarde murieron 7 personas cuando un avión cayó al mar.
15 de enero de 1985: 40 personas fallecieron en un accidente.
3 de marzo de 1980: Un avión comercial Yak-40 se accidentó con un saldo de un muerto y numerosos heridos.