Unas 60.000 personas fueron evacuadas de zonas de riesgo en el este de Cuba, ante la amenaza de fuertes lluvias e inundaciones como efecto de la aproximación del poderoso huracán Dean, que avanzaba sobre Jamaica, según informes oficiales.
Defensa Civil elevó a fase de alarma ciclónica a Guantánamo, Santiago de Cuba y Granma, en tanto que están bajo alerta Holguín, Las Tunas y Camagüey, las seis provincias con más riesgo de ser afectadas por Dean.
Las autoridades también declararon en alerta, en el oeste, a la provincia de Pinar del Río y al municipio especial Isla de la Juventud.
Unas 35.000 personas fueron trasladados a sitios seguros en Holguín, 10.000 en Granma, 7.200 en Guantánamo, 5.000 en Camagüey, y otros miles en Santiago de Cuba y Las Tunas, según reportes locales.
En Pinar del Río, que históricamente ha sido una provincia muy castigada por los ciclones, se prepara la evacuación de unas 18.000 personas de los poblados costeros, anunció la Defensa Civil local.
Con categoría 4 (de 5), Dean avanzaba a 30 kilómetros por hora en dirección al Golfo de México con vientos sostenidos de hasta 230 kilómetros por hora y esta mañana el ojo del huracán se ubicaba a 295 kilómetros al sureste de Kingston.
A su paso por el Caribe, el huracán Dean dejó hasta ahora cinco muertos: dos en Martinica, dos en Haití y uno en República Dominicana, y amenaza con golpear con fuerza a Jamaica, según los informes locales.
Se estima que Dean tocará tierra en la península de Yucatán, México, mañana por la noche.
República Dominicana. El huracán Dean se alejó hoy de las costas de República Dominicana, pero sus efectos causaron al menos un muerto, cinco heridos, decenas de viviendas destruidas y otros daños menores, dijeron las autoridades.
Los vientos y las lluvias causaron los mayores daños en poblaciones de la costa suroeste del país, entre las ciudades de Pedernales y Barahona, donde Defensa Civil reportó decenas de viviendas destruidas y anegadas, árboles y letreros derribados y algunos tramos de ruta incomunicados.
Sigue el éxodo en Cancún. La proximidad del ciclón también provocó la partida de miles de turistas que se encontraban en el balneario mexicano de Cancún.
Muchos pasaron la noche en el aeropuerto de Cancún, uno de los más congestionados del país, para conseguir un pasaje que les permitiera abandonar el lugar.