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Cuatro uruguayos en Israel cuentan cómo vivieron los ataques de Hamás: "No sabíamos si íbamos a salir vivos"

Desde Kfar Maimon, Ashdod y Tel Aviv relatan el miedo y la incertidumbre que reinan desde el sábado 7 de octubre cuando se dieron los primeros ataques y se decretó el estado de guerra.

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Yael Weiszman, una uruguaya en Israel
Yael Weiszman, una uruguaya en Israel.
Foto: El País

“Realmente no estábamos seguros de si íbamos a salir vivos. A menos de 10 kilómetros estaban limpiando familias enteras, matando a todo el mundo, llevándose a personas de rehenes”, relata Yael Weiszman, una uruguaya de 24 años que reside en Israel desde hace cinco y que está decidida a no irse, pese a los ataques terroristas del grupo Hamás. Después de transitar las horas más dramáticas en Kfar Maimon, donde había ido a visitar a su hermana, regresó el domingo a su apartamento en Tel Aviv y allí se quedará.

En la madrugada del sábado, sonó la alarma de alerta y esperaron en el refugio. Para cuando llegó el mediodía, entendieron que la situación era “bastante crítica, porque había muchísimos terroristas sueltos y estaban tomando los pueblos de alrededor”.

“Realmente no estábamos seguros si íbamos a salir vivos. A las siete de la tarde del sábado hablé con mis amigas de Uruguay. Me preguntaron cómo estaba y les dije: ‘Estoy viva, y espero que podamos hablar mañana’”, contó ayer a El País.

A la mañana siguiente, fue que decidieron emprender camino de regreso a Tel Aviv. “Ahí empezó el miedo de la vuelta, porque sabíamos que todavía había terroristas sueltos en toda la zona”, cuenta la uruguaya.

Antes de emprender la partida, salieron dos veces sin éxito. En la primera oportunidad, fueron interceptados por soldados y les advirtieron que había que esperar una hora más para movilizarse, porque la “ruta estaba llena de terroristas”. En el segundo, estaban subiendo al auto cuando debieron volver luego de que se corriera la voz de que un “terrorista estaba suelto” en el pueblo en el que estaban.

Volvieron a esperar 45 minutos y arrancaron lo más rápido que pudieron para regresar a la capital. “Mi novio manejaba, yo miraba para todos lados. Atrás iba un chico, de una familia que vive con mi hermana, y dos muchachos que se salvaron de la fiesta y también iban a Tel Aviv. Todos con la aplicación Waze y con las noticias, por si algo surgía en ese momento”, relata Weiszman.

En tanto, George, de 60 años, está en Israel y también decidió que no regresará a Uruguay. Vive en Ashdod, una ciudad de 350.000 habitantes a unos 30 kilómetros del límite con la Franja de Gaza. Ayer cayó un misil a ocho cuadras de su casa.

“Estábamos tirados en el piso y puedo asegurar que se movió todo el edificio. De manera tremenda. La explosión duró unos diez minutos y la verdad nunca había vivido una situación así. Ni yo, ni mi señora, ni mi hija, que éramos los tres que estábamos acá. Y la verdad que fue espantoso. Espantoso”, relata el uruguayo.

Decidió emigrar en 2020 junto con su familia, integrada por su mujer y tres hijos. Reside en un edificio que tiene un refugio pero, al estar en el sexto piso, a veces no les da el tiempo para bajar ante una alarma. Entonces, deben resguardarse bajo las escaleras. “Escuchamos todas las explosiones, tanto de los misiles caídos como de la cúpula de hierro que los explota en el cielo”, dice.

Uno de sus hijos está en el servicio militar obligatorio. “No implica ir al frente a pelear -contó George-, se ponderan varias cosas para la determinación de la tarea que va a realizar. Va y viene todos los días. Duerme en casa, pero bueno, ahora le dieron la orden de que se llevara una mochila y por unos días no lo vamos ver. Pero nos mantenemos en contacto con una llamada a la noche”, cuenta a El País.

Meital Norman nació en Argentina pero a los nueve meses comenzó a vivir en Israel cuando emigraron sus padres. Tres años después, se subieron a un avión y se instalaron en Uruguay. Y hace unos dos años y medio ella resolvió volver a Israel. Hoy, con 32 años, es maestra y psicomotricista, vive en Tel Aviv y dice a El País que nunca va a olvidar la primera vez que escuchó la alarma que indica un posible ataque, pero hace hincapié en que “ahora la situación es diferente”.

“Estamos hablando de que entraron muchos terroristas a Israel, y que pueden estar en cualquier lado, en cualquier ciudad”, comenta Norman. “Tengo amigos que tienen desaparecidos o que ya encontraron los cuerpos. Vivo con dos israelíes y justo le dije a uno, yendo al súper, que no sabía qué traer porque nunca viví una situación de guerra. Y me respondió que él tampoco, tiene 30 años”.

“Hoy al mediodía hubo otra alarma. Sí se escuchan durante el día los ‘boom’ de la cúpula de hierro interceptando los diferentes misiles en diferentes ciudades cercanas. Israel es bastante chico, así que escuchás cómo que se mueve todo. No es el suelo, supongo que es la frecuencia baja del sonido. Lo sentís en todos lados, en las paredes”, relata. “No me voy a ir. Me quedo. Soy maestra y psicomotricista, y estoy mucho en contacto con mis alumnos. Estoy ayudando lo más que puedo”.

Metial Norman
Metial Norman.
Foto: El País
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“Llantos”, “sirenas” y “gritos” en el centro de Tel Aviv

Camila Szafran, de 19 años, está en un viaje de estudio en Israel junto con otros uruguayos. Quiere regresar a Uruguay cuando se pueda. No sabe cómo expresar “el miedo” que le provoca lo que se está viviendo. Ella estuvo el sábado, el día de los primeros ataques, en Tel Aviv. Luego fue trasladada a Ramat Gan, que es una ciudad un “poco más segura”. Sufrió “mucha angustia” y “muchos nervios”, dice a El País.

“Los sonidos de las bombas, de la cúpula de hierro. Estar con mis amigas y escuchar llantos y sirenas y gente gritando en la calle. Y eso que estábamos en una zona metropolitana. No puedo dejar de empatizar con los que están al sur y lo que han tenido que vivir”, relata. “Hay personas que vivieron situaciones que no debería pasar nadie bajo ningún concepto. Es de verdad terrorismo por parte de Hamás. Es una situación desesperante. Es mucha impotencia y temor”, añade.

El protocolo que tienen en esta ciudad es el mismo que en Tel Aviv: una vez que suenan las alarmas, tienen un minuto y medio para entrar al refugio. El momento de la evacuación fue “caótico”, dice. En su caso, salió y no había llevado la billetera ni el pasaporte. No era la única. Luego regresaron para buscar las pertenencias de cada uno.

Por otra parte, Norman, que está en Tel Aviv, cuenta que vive una “situación de mucho dolor”. Y cuenta: “Para nosotros es nuevo porque Uruguay es muy tranquilo. Da miedo salir en la calle. La gente -más allá de que sea israelí 100% o haya venido- se guarda porque nadie quiere ponerse en peligro. Pero la gente trata de ayudar con lo que puede”.

Norman también hace referencia a la fiesta que transcurría el sábado a la madrugada con unas 3.000 personas, donde integrantes de Hamás mataron a unas 260 y secuestraron a otras. “Tengo muchos conocidos que estaban en la fiesta y lograron escapar”, dice. Pero también tiene “amigos de conocidos que no los encuentran hace tres días, no encuentran los cuerpos; no los encuentran en los hospitales, en ningún lado... Puede que estén escondidos o secuestrados, no se sabe”.

Contingente uruguayo a la espera de la ONU

El ministro de Defensa, Javier García, informó que 210 soldados uruguayos que están de misión en Medio Oriente esperan volver a Uruguay el próximo jueves. Aunque, a raíz de la guerra, la decisión final será de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

El ejército uruguayo se mantiene en alerta desde el fin de semana, después de la declaración de estado de guerra en Israel el sábado.

El anuncio coincidió con el relevamiento de uno de los contingentes uruguayos ubicado en los Altos del Golán, una meseta ubicada en la frontera entre Israel, Líbano, Jordania y Siria, dijo el ministro de Defensa a la prensa. Se esperaba que 210 soldados uruguayos regresaran al país y que otros 210 los releven.

“Esta circunstancia ha sido justamente en la mitad del relevo, lo que motivó que el Ejército se comunicara con Naciones Unidas para ver si seguía todo el plan de relevo. Y hasta este minuto sigue en pie lo que estaba ya pautado”, explicó García, aunque aseguró que la situación podría cambiar en las próximas horas.

“Estamos permanentemente atentos”, remarcó el ministro y aseguró que las misiones dependen de las directivas de las Naciones Unidas.

Además de los 210 soldados que permanecen en los Altos del Golán, otros 41 uruguayos están en Sinaí (Egipto) y un observador permanece en el Líbano, todos a la espera de lo que las circunstancias demanden.

Por otra parte, el Ministerio del Interior reforzó las medidas preventivas de seguridad en algunos puntos de Uruguay.

“Estamos patrullando más algunos centros comunitarios y educativos”, señalaron ayer a El País fuentes de la cartera, y añadieron que el ministro Luis Alberto Heber dispuso que se estuviera “en alerta en todo el país” por la posibilidad de una repercusión de la guerra a nivel local.

Cancillería informó que para quienes están en Israel el número de emergencia es +972 54 788 3228 y el correo electrónico [email protected]

Y para las personas que están en Palestina está el número +972 59 858 7496 y la dirección [email protected].

Por último, para quienes están en Uruguay y quieren “solicitar asistencia o brindar información sobre situaciones de vulnerabilidad o emergencia” se puso a disposición el correo [email protected].

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