La recién electa presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, comienza a analizar la transición pero ordenó a los ministros actuales que trabajen como hasta ahora hasta el 10 de diciembre.
"A todos se les dijo que siguieran como si fueran a continuar luego del recambio de mando", dijo al diario argentino La Nación un funcionario de la Casa Rosada. La primera dama les comunicó a algunos miembros del Gobierno que se dedicará de lleno a elaborar las primeras medidas, las políticas de la transición y los nombres de su futuro elenco ministerial.
En ese trabajo, Cristina Kirchner tiene al Presidente y al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, como sus principales consejeros. Otro es Carlos Zannini, el secretario legal y técnico. Se hablaba ayer en la Casa Rosada de la elaboración de un plan de "cinco primeras medidas" para después de asumir el 10 de diciembre.
"Los nombres de los futuros ministros no se comunicarán hasta pocas horas antes de asumir", dijo a La Nación una fuente oficial. Sin embargo, se sabe que Cristina Kirchner tiene definida la mayor parte de su futuro gabinete, que no diferiría sustancialmente del equipo de Kirchner.
La primera dama está preocupada también por acelerar un nuevo sistema de medición de inflación en el Indec, que tendrá como modelo el de los Estados Unidos, en el que se eliminarían precios estacionales. Según fuentes del Gobierno, Cristina Kirchner quiere asumir con ese método depurado para evitar un desgaste en el comienzo de su gestión.