SIGUEN LOS ENFRENTAMIENTOS

Crece la tensión en Hong Kong y China amenaza intervenir

Movilizan tropas en la frontera; el presidente Donald Trump llama a la calma y niega que esté fomentando las protestas.

Incidentes entre la policía y manifestantes en Hong Kong. Foto: AFP
n policía lanza gases contra manifestantes en las protestas de ayer en Hong Kong. Foto: AFP

El aeropuerto de Hong Kong se está convirtiendo en el centro de las manifestaciones en demanda de libertades en la antigua colonia británica ahora bajo el dominio chino. Donald Trump, la ONU y la Unión Europea llamaron a la calma, antes de que la situación termine en un baño de sangre.

Por su parte, China lanzó su advertencia más dura desde el inicio de las movilizaciones hace diez semanas, a través de videos difundidos por sus medios oficiales en los que se muestra a las fuerzas antimotines en la frontera.

Hong Kong atraviesa su crisis política más grave desde su retrocesión a China en 1997. Desencadenada por el rechazo a un proyecto de ley que autorizaba las extradiciones hacia China, la movilización de Hong Kong amplió sus reivindicaciones para denunciar un retroceso en las libertades.

La jefa de gobierno de Hong Kong -designada por China-, Carrie Lam, alertó sobre las peligrosas consecuencias para la ciudad, uno de las capitales financieras del mundo. “La violencia, ya sea su uso o su justificación, llevará a Hong Kong por un camino sin retorno”, dijo.

Pero estas declaraciones no lograron disuadir a los miles de manifestantes que ayer martes por la tarde regresaron al aeropuerto, uno de los más frecuentados del mundo, con 74 millones de pasajeros anuales.

Los manifestantes levantaron barricadas con carros para maletas y bloquearon los accesos a las zonas de seguridad del aeropuerto. Luego formaron una cadena humana para impedir el paso de pasajeros, con quienes se produjeron algunos altercados. “Tengo un bebé, tengo que volver a mi casa, con mis hijos”, suplicaba una mujer, llorando.

“¡Defiendan Hong Kong! ¡Defiendan las libertades!”, gritaban los manifestantes, mientras que en las paredes algunos pegaban adhesivos que rezaban: “¡Ojo por ojo!”.

Este fue el eslogan adoptado para la protesta, después de que una mujer sufriera una grave lesión en el rostro que le habría hecho perder la vista de un ojo durante una manifestación la noche del domingo, que derivó en actos de violencia.

Por otra parte, la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, expresó su preocupación por la represión de esas protestas y reclamó una “investigación imparcial” en la excolonia británica.

El Diario del Pueblo y el Global Times, que responden al Partido Comunista chino, difundieron videos en los que se veían blindados de transporte de tropas dirigiéndose hacia Shenzhen, metrópolis vecina a Hong Kong. Un territorio que está “al borde del abismo”, advirtió en una entrevista con la BBC su último gobernador británico, Chris Patten.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo ayer martes que ¡Todos deben estar en calma y seguros!”, escribió. En declaraciones en Morristown, Nueva Jersey, Trump calificó la situación en Hong Kong como “muy difícil”, “complicada”. “Espero que nadie sea asesinado”, afirmó.

Momentos antes de llamar a la calma, Trump ironizó sobre la supuesta implicación de Estados Unidos en las manifestaciones. “Muchos me culpan a mí y a Estados Unidos por los problemas que ocurren en Hong Kong. No puedo imaginar por qué”, apuntó el mandatario en la misma red social.

En tanto, la alta representante de la UE para la Política Exterior, Federica Mogherini, consideró que es “más vital que nunca” que haya un diálogo político en Hong Kong, y llamó a la “contención” de manifestantes y autoridades.

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