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"Construir puentes y no crear obstáculos": la China de Xi Jinping quiere ser “socia y amiga” de EE.UU.

Los comentarios del presidente chino se produjeron horas después de su reunión con Biden, donde ambos acordaron reducir las tensiones. Además, las dos partes anunciaron una serie de acuerdos.

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Los presidentes Xi y Biden paseando el miércoles por los jardines de la mansión Filoli
Los presidentes Xi y Biden paseando por los jardines de la mansión Filoli
Foto: AFP fotos

AFP, EFE
China está “lista para ser un socio y amigo de Estados Unidos”, dijo el presidente Xi Jinping en una cena el miércoles con empresarios estadounidenses en San Francisco, luego de su cumbre con Joe Biden.

Si un país ve al otro como un competidor principal y un desafío geopolítico, “esto sólo conducirá a medidas equivocadas, acciones desacertadas y resultados no deseados”, dijo en la cena.

Los comentarios de Xi en San Francisco se produjeron horas después de su reunión con Biden, donde ambos acordaron reducir las tensiones, en su primera encuentro en un año.

Las dos partes anunciaron una serie de acuerdos, comenzando con la reactivación de una línea directa militar de alto nivel. Todo ello después de sostener conversaciones en el lujoso Jardín Filoli, la opulenta finca que fue escenario de la serie Dinastía en la década de 1980.

“Deberíamos construir más puentes y pavimentar más caminos para las interacciones entre personas”, dijo Xi ante una audiencia de alrededor de 400 líderes empresariales, funcionarios gubernamentales y académicos. “No debemos crear obstáculos ni crear un efecto paralizador”, añadió el presidente chino.

Entre los invitados se encontraban el director general de Apple, Tim Cook; Laurence Fink, de BlackRock; el director general de Pfizer, Albert Bourla; Elon Musk, de Tesla; Jane Fraser, en representación de Citigroup; Darren Woods, de Exxon Mobil; y Satya Nadella, de Microsoft.

US$ 40.000 por cada mesa de ocho comensales fue el precio a pagar para esta cita a la que también asistió la secretaria de Comercio, Gina Raimondo, una de las altas funcionarias que visitó este año oficialmente China.

Los comentarios de Xi en el evento organizado por el Consejo Empresarial Estados Unidos-China y el Comité Nacional de Relaciones Estados Unidos-China ocurren en medio de preocupaciones sobre una supervisión empresarial más estricta de China y las tensiones bilaterales.

La confianza de las empresas extranjeras en China alcanzó en septiembre su punto más bajo en años, según lobistas empresariales estadounidenses y europeos, en un momento en que las firmas estadounidenses buscan desviar sus inversiones.

Para Lindsay Gorman, investigadora principal del Fondo Marshall Alemán de Estados Unidos, “Xi está interesado en señalar que, a pesar de las tensiones geopolíticas, especialmente en torno a las industrias de alta tecnología, China sigue abierta a los negocios”.

Pero “hay mucho más escepticismo” por parte de las empresas estadounidenses que hace diez años, aunque, algunas puedan estar deseosas de superar las tensiones, agregó.

Thibault Denamiel, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), señaló que el gigante tecnológico chino Huawei presentó inesperadamente un nuevo teléfono inteligente, que utiliza tecnología avanzada de 7 nanómetros, durante la visita de la Secretaria de Comercio de Estados Unidos, Gina Raimondo, a China este año.

Parece que las autoridades chinas están enviando un doble mensaje: que pueden sortear los vientos geopolíticos en contra, como los controles de chips estadounidenses, y al mismo tiempo alientan a las empresas extranjeras a seguir invirtiendo en el país, añadió.

Xi, que se reunió recientemente con el gobernador de California, Gavin Newsom, afirmó que recibiría con agrado las visitas de políticos regionales y miembros del Congreso.

Pero, como un recordatorio de las tensiones subyacentes, Mike Gallagher, un republicano que preside un comité de la Cámara de Representantes sobre la Competencia Estratégica entre Estados Unidos y China, arremetió contra la asistencia a la reunión de altos líderes empresariales estadounidenses.

Consideró “desmedido” que firmas estadounidenses paguen por una cena de bienvenida ofrecida por el Partido Comunista, pese a las acusaciones contra China de haber perpetrado un “genocidio” en la región de Xinjiang.

Gallagher añadió que los ejecutivos “deben reconocer que la realidad de hacer negocios en China hoy incluye el mayor riesgo de detenciones arbitrarias, prohibiciones de salida y redadas por parte de los servicios de inteligencia chinos”.

Mientras el encuentro se desarrollaba en un hotel de la ciudad, activistas pro Tíbet se manifestaban contra la presencia de Xi, a quien acusan de atentar contra los derechos humanos de sus compatriotas. Al lugar también llegaron decenas de personas con banderas de la República Popular China.

La cumbre

Biden y Xi mostraron cierto acercamiento en la reunión del miércoles destinada a estabilizar la tumultuosa relación bilateral y en la que llegaron a acuerdos para combatir el tráfico de fentanilo y reabrir los canales de comunicación militar.

La reunión empezó con los dos líderes posando sonrientes ante las cámaras de televisión mientras se estrechaban la mano y saludaban a la prensa. Terminó con los dos caminando por los jardines de la mansión, de unas seis hectáreas e inspirados en el Renacimiento inglés.

Todo estaba calculado al milímetro para estabilizar la relación bilateral y hacer una exhibición ante el mundo de sintonía, tanto que hasta Biden aprovechó para desearle un feliz cumpleaños a la esposa del mandatario chino, Peng Liyuan, y quien comparte con el estadounidense la fecha de nacimiento.

En concreto, Biden pidió a Xi que trasladara las felicitaciones a su esposa y él respondió que estaba “avergonzado” porque había estado trabajando tanto que se le había olvidado que era su cumpleaños la siguiente semana.

Biden otra vez llama “dictador” a Xi Jinping

China condenó ayer que Joe Biden llamase de nuevo “dictador” a Xi Jinping tras la reunión del miércoles en San Francisco. Biden contestó así a una periodista que le preguntó si aún consideraba que Xi era un “dictador”, a lo que Biden contestó: “Bueno, mira, lo es”. El pasado junio, Biden llamó por primera vez “dictador” a Xi, lo que provocó un gran malestar en China. La portavoz de la Cancillería china Mao Ning indicó ayer que las palabras de Biden son “extremadamente erróneas y constituyen un acto político irresponsable”.

Además

Volvería la “diplomacia panda” tras la cumbre

El presidente chino, Xi Jinping, parece dispuesto a reactivar la “diplomacia panda” de su país después de su reunión con el presidente estadounidense, Joe Biden. Y lo hará a través de sus famosos osos blancos y negros.

Solo unos cuantos pandas permanecen en Estados Unidos, y tres abandonaron el zoológico de Washington a principios de este mes.

Pero Xi dijo en una cena tras reunirse con Biden en California el miércoles que más pandas de China podrían ser los “enviados de amistad entre los pueblos chino y estadounidense”. La Casa Blanca aseguró que estaría feliz de tener de regreso a los devoradores de bambú.

“Ciertamente, si la República Popular China toma la decisión de devolver algunos de los pandas a Estados Unidos, les daríamos la bienvenida de nuevo”, dijo el portavoz del Consejo de Seguridad, John Kirby.

China ha estado utilizando la “diplomacia panda” desde 1972, cuando los primeros animales llegaron a Estados Unidos como regalo, luego de la histórica visita del entonces presidente Richard Nixon a la nación gobernada por el Partido Comunista.

Sin embargo, las tensas relaciones entre las superpotencias rivales en los últimos años han llevado a Pakín a regresar a algunos de los pandas a casa. Una especie de “llamado a consulta”, como ocurre con los embajadores cuando hay desencuentros diplomáticos.

Mei Xiang y Tian Tian, que llegaron en 2000, y su cachorro de tres años Xiao Qi Ji (“Pequeño Milagro”, en inglése), son los tres pandas gigantes del Zoológico Nacional Smithsonian de Washington que regresaron a China el mes pasado.

“Me dijeron que muchos estadounidenses, especialmente los niños, no querían que los pandas se fueran y hasta fueron al zoológico a verlos y despedirlos”, comentó Xi después de una cena con empresarios en San Francisco el miércoles.

Luego, Xi insinuó que podrían regresar nuevos pandas a la costa oeste de Estados Unidos. (AFP)

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