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Conservadores alemanes empiezan a ceder a favor de Olaf Scholz

Olaf Scholz. Foto: AFP

FORMACIÓN DE GOBIERNO 

En el partido de Angela Merkel piden la renuncia de Armin Laschet, quien no ha desistido de sus aspiraciones de formar una coalición con Los Verdes y el Partido Liberal.

El bloque conservador alemán que sostuvo en el gobierno a Angela Merkel los últimos 16 años, ha empezado a ceder en sus pretensiones seguir en el poder, lo que acerca más a la Cancillería al socialdemócrata Olaf Scholz , el más votado en las legislativas del pasado domingo. “Las mejores opciones para ser canciller las tiene ahora mismo Olaf Scholz”, reconoció el jefe de la Unión Social Cristiana (CSU) bávara, Markus Söder.

El candidato común de la CSU y la Unión Demócrata Cristiana (CDU), Armin Laschet, no ha desistido de sus aspiraciones de formar una coalición con Los Verdes y el Partido Liberal (FDP), y no ha felicitado aún a Scholz por su victoria.

Según el canal privado de noticias n-tv, en una reunión cerrada con diputados de su partido, Söder fue más allá y descartó por completo la posibilidad de una llamada coalición Jamaica, con CDU/CSU, verdes y liberales. “Sobre Jamaica no habrá ni siquiera negociaciones. El SPD, Los Verdes y los liberales formarán su coalición”, dijo Söder según ese canal de televisión.

El Partido Socialdemócrata (SPD) tendrá el grupo parlamentario más fuerte con 206 diputados y el 25,7% de los votos (frente al 24,1% de la CDU).

Los Verdes, con 118 diputados, y el FDP, con 92 diputados, son necesarios para alcanzar una mayoría parlamentaria en Alemania.

La alianza CDU/CSU será el segundo grupo parlamentario con 196 diputados.

Söder, que a principios de este año ambicionaba presentarse a la Cancillería antes de verse obligado a retirarse en favor de Laschet, declaró que “ningún mandato para gobernar puede legitimarse moralmente sobre la base de este resultado electoral” obtenido por los conservadores el domingo, el peor desde 1949.

Desde el domingo, Laschet ha visto cómo sus tropas se volvían contra él. Fue el ministro-presidente de Sajonia, Michael Kretschmer, el primero en expresar críticas: “los votantes nos han dicho claramente: ‘la CDU no es nuestra primera opción’. Actuar como si no pasara nada nos llevará a la ruina”.

“¡Perdimos. Punto final!”, aseguro en la misma línea el líder de las juventudes de la CDU, Thilman Kuban.

Ante esta revuelta, Laschet tuvo que dar algunas garantías, admitiendo que la CDU “necesita una renovación” a todos los niveles. Su discurso sobre la futura coalición también ha evolucionado y ahora dice que “ningún partido tiene un mandato claro para formar gobierno”, ni la CDU ni el SPD.

Pero estas advertencias no fueron suficientes para rebajar la presión en torno a Laschet. Al contrario.

Incluso uno de los principales apoyos de Laschet dentro del partido, el experimentado jefe de Hesse Volker Bouffier, reconoció que la unión conservadora no podía tener “ninguna pretensión de responsabilidad gubernamental”.

Otro líder regional cercano a Laschet, Daniel Günther, también se distanció de un candidato que no había sido un “activo” durante la campaña.

Algunos diputados de base han pedido la dimisión de Laschet. “Hubiera querido una toma de conciencia. Has perdido, demuestra tu discernimiento, evita más daños a la CDU y dimite”, dijo la joven diputada de Renania-Palatinado, Ellen Demuth.

La opinión pública alemana parece haberse decidido y un 58% piensa que la CDU-CSU no tiene “legitimidad” para formar el próximo gobierno, según una encuesta de Insa para el diario Bild. Laschet parece ser el centro de todas las dudas y el descontento, con el 51% que quiere que dimita como líder del partido menos de un año después de su elección.

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