BUENOS AIRES | LA NACIÓN/GDA Y
AGENCIAS
Entre gritos e insultos de oficialistas y opositores, la Cámara de Diputados aprobó ayer en Argentina el proyecto de ley, propuesto por la presidenta Cristina Fernández, para adelantar las elecciones legislativas.
El debate en el Congreso comenzó a las 11.30 y terminó pasadas las 21 horas. Con 136 votos a favor, 109 en contra y ocho abstenciones, el proyecto de ley para adelantar las elecciones legislativas del 25 de octubre al 28 de junio obtuvo la media sanción. Hoy la Cámara de Senadores discutirá el proyecto en comisión.
Durante las casi diez horas de debate, la iniciativa de la Casa Rosada provocó fuertes discusiones y escándalos en la Cámara Baja. Las quejas de la oposición giraron alrededor del concepto de que la medida implica un manoseo de las instituciones y que el adelantamiento se da en defensa de los intereses políticos del gobierno y para evitar una derrota electoral en octubre.
Al presentar el proyecto, la semana pasada, la presidenta Fernández sostuvo que se busca acortar la campaña electoral para que, luego de finalizados los comicios, todos los sectores políticos trabajen para luchar contra la crisis económica.
A tan sólo una hora de comenzar la discusión, la tranquilidad se esfumó del recinto. Mientras la diputada de la Coalición Cívica, Patricia Bullrich, manifestaba sus argumentos contra la iniciativa, fue interrumpida por un legislador oficialista que la llamó "atorranta".
"Este proyecto es desastroso y autoritario (...) No se pueden cambiar las reglas electorales en un año electoral. Acá el problema es que el gobierno necesita hacer una elección rapidita para sacársela de encima", venía diciendo Bullrich.
Tras esto, enumeró una serie de "irregularidades" registradas en las elecciones anteriores. Entre ellas incluyó las "sospechas de fraude" en los comicios a gobernador en la provincia de Córdoba y denunció al diputado Carlos Montoya, que estaba a escasos metros de ella, de estar implicado en esto.
Montoya se paró y se colocó tras el escritorio de la diputada y dijo algo que no se alcanzó a escuchar. "No me amenace" contestó enfática Bullrich.
Mientras tanto, la presidenta de la Cámara, Patricia Vaca Narvaja, pedía a gritos que se recobrara el orden. A esto Montoya volvió a su asiento y explicó: "No la amenacé. Le dije que era una atorranta y que no tenía autoridad moral para hablar de Córdoba cuando fue una de las responsables del mayor desastre que hubo en Argentina siendo funcionaria del gobierno de (el ex presidente, Fernando) de la Rúa". "El diputado Montoya se me acercó, me intimidó, patoteo y me amenazó, no sólo a mí, sino a todo el bloque de la coalición", replicó Bullrich.
Tras esto ya no volvió la calma, oficialistas y opositores tomaron el recinto como un campo de batalla con discusiones a los gritos y fuertes acusaciones que volaban de un lado hacia el otro, aunque sin llegar a las agresiones físicas.
Mamarracho. "Estamos ante un verdadero mamarracho electoral que subordina la suerte de los argentinos a la suerte de sus dirigentes. No estamos discutiendo opciones frente a la crisis, no estamos discutiendo políticas para la pobreza, ni un seguro de desempleo, ni el control de los despidos", sostuvo el diputado Claudio Lozano, de Proyecto Sur, único partido de la oposición que decidió abstenerse a votar. Los demás opositores, incluso los llamados "justicialistas disidentes" -miembros del gobernante Partido Justicialista que se pasaron a la oposición-, votaron todos en contra del adelantamiento de los comicios.
El proyecto de ley llega en un momento donde la sangría de kirchneristas parece imparable, la guerra con el campo se dirige a un callejón sin salida (ver aparte) y el tema del desempleo y la inseguridad (ver aparte), se vuelve cada día más incontrolable junto con el crecimiento de la crisis económica internacional que amenaza con pegar fuerte en Argentina.
La diputada Marta Velarde, primera en abandonar el kirchnerismo el año pasado en medio de la pelea con el agro, dijo que: "el gobierno vuelve a sorprendernos con una decisión, la mitad increíble y la mitad insufrible y absolutamente ajena a la institucionalidad".
También desde el "justicialismo disidente", el diputado Jorge Sarghini dijo que los Kirchner "se han distanciado del pueblo. Si quiere relegitimarse ante la ciudadanía que corrija las medidas en lugar de adelantar una elección", remató.
"Si pierde, Cristina se va"
La idea de que las elecciones legislativas serán como un plebiscito cobra fuerza entre los oficialistas. Ayer, el piquetero kirchnerista, Emilio Pérsico, advirtió que "si pierde, Cristina se va. Entregamos el poder y que gobierne (el vicepresidente Julio) Cobos". Pérsico se hizo eco así de las palabras del ex presidente Néstor Kirchner, que durante un acto el martes declaró que en las legislativas "se decide entre la gobernabilidad y dar marcha atrás".
Miles de argentinos se manifestaron por la inseguridad
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Bajo la consigna "Digamos basta! Por más y mejor seguridad", miles de argentinos se manifestaron ayer contra la inseguridad en la Plaza de Mayo, en Buenos Aires, donde el rabino Sergio Bergman y el padre Guillermo Marcó se dirigieron a la multitud. Aunque las autoridades no precisaron cuantas personas participaron, unas 100.000 aseguraron mediante Internet, en la red social Facebook, que asistirían a la protesta.
"El espacio público es de los delincuentes y nosotros estamos encerrados atrás de las rejas", se quejó Marcó. El padre agregó que "hay que pedir justicia, pero en el marco de la ley, no con más violencia; hay que terminar con la violencia, hay que vivir en paz".
La conductora de televisión Susana Giménez, que luego que unos delincuentes asesinaran a su decorador sostuvo semanas atrás que "el que mata tiene que morir", no asistió a la manifestación como había anunciado antes. De todas formas, tanto Giménez, como los artistas Moria Casán, Nito Artaza, Carolina Baldini (modelo y ex mujer de Diego "Cholo" Simeone, que fue atacada en su camioneta el martes) y Jorge Rial, adhirieron a la protesta.
Hebe bonafini contra susana
La presidenta de Madres de la Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, arremetió ayer contra Susana Giménez por su propuesta de que regrese el servicio militar obligatorio. "¿Cuál es nuestra seguridad con estas vedettes, que son más putas que vedettes, que se atreven a hablar de derechos humanos cuando bailaron y se acostaron con los represores?", señaló.
El campo presiona desde el Congreso
Buenos Aires | En medio de las amenazas del agro argentino de volver a los cortes de rutas, la oposición planea plantear hoy, ante la Cámara de Diputados, un proyecto para segmentar y bajar las retenciones a las exportaciones de granos. Un reclamo que hace tiempo realizan los productores y que el gobierno kirchnerista no está dispuesto a discutir.
El jefe del bloque oficialista en la Cámara Baja, Agustín Rossi, señaló ayer que el oficialismo no asistirá a la sesión. Por lo tanto, no se logrará el quórum para tratar el proyecto. Ante esto, los líderes de la Comisión de Enlace -que une a todas las entidades del agro- reclamaron ayer en el Congreso, a todos presidentes de los bloques de Diputados, que se trate el proyecto.
El presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, se mostró confiado en que hoy los dirigentes del agro lograrán una "sorpresa importante"; de todos modos advirtió que, en caso de que no se logre quórum, volverán a los reclamos gremiales.
"Si se agota la vía legislativa tenemos la vía gremial", sostuvo Biolcati. Sobre este punto, el dirigente de la Federación Agraria Argentina, Alfredo de Angeli, sostuvo que, si el proyecto creado por la oposición y luego "corregido" por los productores no se discute hoy, "empezarán los cortes de ruta".
Rossi, el líder de la bancada kirchnerista en Diputados que criticó la unión entre el campo y la oposición, sostuvo que, por "solidaridad" con la presidenta Cristina Fernández, no participarán de la discusión. Y dijo: "Será una sesión especial, con mucha pirotecnia política". La nación/GDA y Agencias