Manchester - El ministro de Finanzas británico, Gordon Brown, reclamó hoy ante el congreso anual del Partido Laborista, reunido en Manchester, la posibilidad de suceder al premier, Tony Blair, cuya gestión consideró "exitosa", aunque admitió "diferencias".
"Me gustaría mucho desafiar a David Cameron y a los Conservadores, si tengo la oportunidad", dijo Brown en el tramo más explícito sobre su intención de suceder a Blair, con el premier sentado a su derecha.
Brown, aplaudido durante largos minutos por los asistentes al congreso, consideró un "privilegio" haber trabajado con Blair, pero se refirió también a las diferencias entre ambos.
"Ha sido un privilegio trabajar con Tony durante estos diez años, es el premier laborista más exitoso, hemos tenido la relación más prolongada entre un ministro de Finanzas y un premier", sostuvo Brown.
"Tony creó el Nuevo Laborismo, venció en tres elecciones y juntos hemos sabido que lo más importante era estar en contacto constante con el pueblo británico", agregó el ministro.
Brown lamentó que hayan existido "divergencias" capaces de "distraerlos", pero sostuvo que "juntos hemos obtenido cosas importantes".
El funcionario reclamó en ese momento un aplauso para el primer ministro, en particular por su tarea en la "lucha contra el terrorismo" y sus gestiones en áreas climáticas y por la pobreza en Africa.
"Naturalmente, como en todas las relaciones tan largas, hemos tenido nuestras divergencias, y lamento que estas diferencias nos hayan distraído de las cosas que importan", manifestó.
"Lo lamento y sé que lo lamenta también Tony", dijo el ministro de Finanzas, en un discurso que correspondió más al de un futuro primer ministro, que a un jefe de cartera.
El ministro se refirió a temas de agenda nacional y fue ovacionado por varios minutos por los participantes en el congreso laborista.
Brown desplegó en su discurso un programa vinculado a actividades para combatir el "terrorismo", medidas económicas, decisiones ambientales y para la lucha contra la pobreza, y reforma de servicios públicos.
Los puntos enumerados por Brown resumieron un programa de gobierno que aplicará el funcionario si triunfa en su camino al cargo de primer ministro británico.
Valores ligados a la solidaridad y la justicia social lo constituyen como un candidato adecuado para la sucesión de Blair, dijo Brown.
"Creía entonces y creo hoy que el Partido Laborista debe ser más que un programa político, nosotros debemos tener alma", sostuvo el ministro de Finanzas, en uno de los tramos más intensos de su discurso, con el rostro bañado de sudor.
En este sentido, destacó su experiencia en el gobierno británico y sus "valores", instrumentos que confluyen cuando debe tomar "decisiones difíciles", según dijo.
El ministro se refirió a puntos claves de la política exterior e interior británica, y enfatizó la necesidad de profundizar la "lucha contra el terrorismo" y avanzar en una "reforma de la administración pública".
El Parlamento, sostuvo Brown, debe ser quien tenga la última decisión sobre la posibilidad de participar en un conflicto bélico.
Los ciudadanos deben asumir mayores responsabilidades en lo que llamó la "nueva política" y en este sentido comprometió medidas a nivel local.
"La renovación del Nuevo Laborismo debe ser y será construida sobre una economía flexible", con oportunidades "para todos", y niveles de "seguridad", manifestó Brown.
ANSA