La guerra de Ucrania ha disparado la compra de armamento de los países europeos pese a la tendencia de retroceso del comercio mundial de armas, señaló ayer lunes el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI).
El informe anual de este reconocido instituto sobre la evolución del comercio de armas en el último lustro resalta que la única región que ha registrado una subida es Europa y apunta al enfrentamiento con Rusia, ejemplificada en su intervención militar en Ucrania como causa central.
“Incluso aunque la transferencia de armas ha caído de forma global, las de Europa han subido de forma acusada por las tensiones entre Rusia y la mayoría de países europeos”, explica el SIPRI.
Mientras el comercio global de armas cayó un 5,1% entre 2013-2017 y 2018-2022, Europa importó un 47% más de armas en ese período, porcentaje que sube al 65% si se engloban a todos los países miembros de la OTAN en el continente.
Desde su independencia en 1991 hasta finales de 2021, Ucrania importó “muy pocas” armas, pero en 2022 se convirtió en el tercer comprador mundial tras Catar e India.
De los 29 países que han suministrado armas a Ucrania, Estados Unidos acaparó el 35% del total, seguido por Polonia (17%) y de Reino Unido (10%) y República Checa (4,4%). El informe resalta además que, en muchos casos, el suministro de armas por un Estado fue financiado por otro o por la Unión Europea, a través del denominado Fondo Europeo para la Paz.
Aunque Rusia mantiene su condición de segundo mayor vendedor mundial de armas, sus exportaciones se redujeron un 31 % el último lustro y su cuota mundial bajó del 22 al 16 %, mientras EE.UU. aumentó sus ventas un 14 % y pasó a controlar el 40 % mundial, frente al 33 % del período anterior.
Con información de EFE