THE NEW YORK TIMES
A la distancia, Jacques Chirac es la encarnación de Francia. Encantador, sofisticado, versado en el arte nacional del discurso social, el Presidente de Francia desde 1995 al parecer va rumbo al retiro y un sitio respetable en la historia.
Sin embargo, dentro de Francia, él ha estado bajo incesantes -de hecho, sin precedentes- ataques, a grado tal que el diario Liberation ha nombrado la "chiracfobia" como "el nuevo deporte nacional".
Los ataques han ido en aumento desde que Chirac sufrió lo que se definió como un tenue ataque cerebral hace un año, centrándose en su edad, su liderazgo y su legado. El diario Le Monde lo describió como "el ausente", e incluso sugirió que él debería considerar su renuncia.
Una encuesta por parte de la firma TNS Sofres le dio este mes un índice de aprobación de 24%, respecto de 16% en julio pasado, pero, aún con eso, él sigue siendo el presidente galo con menor popularidad desde 1978.
El desencanto hacia Chirac no sólo es personal, sino también un reflejo del temor entre la opinión popular de Francia en cuanto a que su nación ha perdido su gloria en el extranjero y su rumbo en escala interna. Ese sentir fue particularmente agudo en el día del aniversario, la semana pasada, de la brutal conmoción que sobrecogió a varios suburbios hace un año.
Las críticas generalizadas con respecto a que muy poco ha cambiado para mejorar las duras condiciones de los menos privilegiados pone de relieve un punto mayor: que su campaña de 1995, en la cual Chirac prometió "enmendar la fractura social" en Francia y reducir el desempleo no se ha hecho realidad.
Dardos por TV. Los duros y más recientes ataques llegaron en dos noches de la semana pasada, en un documental de cuatro horas sobre su carrera política que fue transmitido por el canal Francia 2 de televisión, la primera vez que se ha mostrado una evaluación de un presidente en turno por televisión pública y en el horario preferencial.
La élite política de Francia (muchos de sus integrantes ex amigos y colegas de Chirac) se formó para relatar historias acerca de su sed de poder, sus traiciones, su oportunismo y sus radicales giros en política, mismos que le han granjeado el apodo de "la Veleta".
"Algo similar a un Don Juan político, más preocupado por la conquista o preservación del poder que por su ejecución", dijo Phillipe Seguin, quien fue uno de los ministros gubernamentales en los años 80.
Chirac, quien cumplirá 74 años en noviembre, no ha tenido empleos fuera del Estado. Se unió al servicio civil en los años 50, fue elegido para el Parlamento en 1967. Fue el primer ministro de Francia en los 70 y de nuevo en los 80. Es el único político en funciones que ha servido con cada presidente de la Quinta República desde Charles de Gaulle.
"Chirac era un lince que eliminaba a todo aquel que obstruyera su marcha hasta el Elíseo, pero ahora, más bien está solo y aislado", dijo Patrick Rotman, el historiador que hizo el documental para televisión, cuyas dos partes se titularon "El joven lobo" y "El viejo león".
Sin embargo, Chirac no es un político que pueda desaparecer tranquilamente. El aura de la presidencia es demasiado poderosa y se ha negado a anunciar que no se postulará a un tercer mandato, en abril, diciendo que anunciará su decisión en marzo.
Segolene Royal, la mujer favorita
PARIS La socialista francesa Segolene Royal, elegida candidata para las elecciones presidenciales del 2007, empieza a esta semana a recoger apoyos para "derrotar a la derecha", según dijo.
Esta mujer de 53 años, que podría convertirse en mayo en la primera presidenta de la historia de Francia, se esfuerza en representar una nueva imagen de la formación socialista, debilitada y dividida tras la escandalosa derrota en las presidenciales del 2002.
Sin embargo, la tarea que le espera en los seis meses venideros será ardua y si el titular de Interior, Nicolas Sarkozy, de 51 años, se confirma como candidato de la UMP (gran partido de derecha francés) en enero, el duelo entre los dos populares políticos, que encarnan una renovación en sus propios campos, no conocerá tregua hasta los comicios.
Según una encuesta, el mayor atractivo de Segolene Royal, es que sea mujer. Un 37% se declaró por esa opción, mientras que un 21% dijo que significaba una renovación.
El único que ganó con Irak
Una encuesta reveló en octubre que apenas el 2% del pueblo francés quiere que Jacques Chirac se postule de nuevo por el gobernante partido UMP, de derecha. El dato asombra al resto del mundo pues mucha gente cree que los principales logros de Chirac han sido sobre el escenario internacional. Según un sondeo de Paris-Match, el 78% de los franceses aprobó su manejo de los asuntos del exterior. Una parte de su popularidad se debe a su oposición a la guerra encabezada por Estados Unidos en Irak. Quizá esa fue su mejor maniobra política.