INFORME OFICIAL

China maneja el peor escenario en medio de la pandemia: un conflicto armado con EE.UU.

El informe concluyó que la molestia global contra China está en su punto más alto desde la represión de la Plaza Tiananmen de 1989.

Tiananmen, con visitantes y policías usando mascarillas debido a la pandemia del coronavirus. Foto: Reuters
Tiananmen, con visitantes y policías usando mascarillas debido a la pandemia del coronavirus. Foto: Reuters

Un informe interno chino advierte de que Pekín enfrenta una ola creciente de hostilidad a raíz del brote de coronavirus que podría llevar a las relaciones con Estados Unidos a una confrontación, reveló ayer lunes la agencia Reuters. El informe, presentado a principios de abril por el Ministerio de Seguridad del Estado a los principales líderes chinos, incluido el presidente Xi Jinping, concluyó que la molestia global contra China está en su punto más alto desde la represión de la Plaza Tiananmen de 1989.

Como resultado, dice que el país se enfrentará a una ola de percepciones contra China, que lidera Estados Unidos, y necesita estar preparado en el peor de los casos para una confrontación armada entre las dos potencias, dijeron a Reuters las fuentes familiarizadas con el contenido del informe, que se negaron a ser identificadas por lo delicado del asunto.

El informe fue elaborado por los Institutos de Relaciones Internacionales Contemporáneas de China (CICIR), un grupo de expertos del Ministerio de Seguridad del Estado, el principal órgano de inteligencia de China.

“No tengo información relevante”, dijo la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China en un comunicado en respuesta a las preguntas de Reuters sobre el informe.

El CICIR, un grupo de expertos que hasta 1980 estuvo dentro del Ministerio de Seguridad del Estado y asesora al gobierno chino en materia de política exterior y seguridad, no respondió a una solicitud de Reuters.

Reuters no pudo tampoco determinar en qué medida la cruda evaluación descrita en el documento refleja las posiciones sostenidas por los líderes de China y en qué medida, en todo caso, influiría en la política.

Pero la presentación del informe muestra cuán en serio el régimen se toma la amenaza de una reacción violenta que podría afectar lo que China ve como sus inversiones estratégicas en el extranjero y su visión de seguridad.

Se considera que las relaciones entre China y Estados Unidos están en su peor momento en décadas, con la profundización de la desconfianza y puntos de fricción por acusaciones estadounidenses de prácticas comerciales y tecnológicas injustas, además de conflictos sobre Hong Kong, Taiwán y territorios en disputa en el Mar del Sur de China.

Donald Trump y Xi Jinping en la cumbre del G20 en Osaka. Foto: Reuters
Donald Trump y Xi Jinping en la cumbre del G20 en Osaka. Foto: Reuters (Archivo)

En los últimos días, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que se enfrenta a una campaña de reelección difícil porque el coronavirus se ha cobrado la vida de decenas de miles de estadounidenses y ha devastado la economía, ha estado elevando el tono de sus críticas a Pekín y amenazando con nuevos aranceles.

Mientras tanto, su Gobierno está considerando tomar represalias contra China por el brote.

En Pekín, hay una creencia generalizada de que Estados Unidos quiere contener el ascenso de China, cada vez mayor en el mundo en la medida que su economía ha ido creciendo.

El documento concluyó que Washington ve el ascenso de China como una amenaza de seguridad económica y nacional y un desafío para las democracias occidentales.

El informe también dijo que Estados Unidos pretendía debilitar al gobernante Partido Comunista socavando la confianza del pueblo.

Los funcionarios chinos tienen una “responsabilidad especial” de informar a su gente y al mundo de la amenaza que representa el coronavirus “ya que fueron los primeros en enterarse de ello”, dijo la portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Morgan Ortagus, en respuesta a preguntas de Reuters.

Sin abordar directamente la evaluación realizada en el informe chino, Ortagus agregó: “Los esfuerzos de Pekín por silenciar a los científicos, periodistas y ciudadanos y difundir la desinformación exacerbaron los peligros de esta crisis de salud”.

Plaza Tiananmen en 1989. Foto: archivo
os tanques avanzando por la plaza en la sangrienta represión de 1989. Foto: Archivo

Un portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos no quiso hacer comentarios.

“El virus es de origen natural”

La Organización Mundial de la Salud (OMS) tildó de “especulativas” la afirmación de Estados Unidos de que dispone de pruebas de que el nuevo coronavirus procede de un laboratorio de la ciudad china de Wuhan. “No hemos recibido ningún dato ni prueba específica del gobierno estadounidense sobre el presunto origen del virus, por lo que para nosotros sigue siendo especulativo”, declaró Michael Ryan, director de emergencias de la OMS, en una conferencia de prensa desde Ginebra.

Tras acusar a China de haber escondido la emergencia y la propagación del nuevo coronavirus, Estados Unidos asegura que tiene “pruebas” de que procede de un laboratorio en Wuhan, y el presidente Donald Trump amenazó a Pekín con “aranceles punitivos”.

“Como toda organización que se basa en las pruebas, nos gustaría recibir toda la información sobre el origen del virus (...). Si estos datos y estas pruebas están disponibles, incumbe al gobierno estadounidense decidir si puede compartirlas, y cuándo, pero es difícil para la OMS pronunciarse en ausencia de información” que sostenga esta hipótesis, dijo Michael Ryan.

“Nos concentramos en las pruebas que disponemos y las pruebas que tenemos son a partir de la secuenciación y de todo lo que nos ha transmitido es que el virus es de origen natural”, precisó. (AFP)

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