Dubai | Tras muros de concreto, sin ningún hombre a la vista, mujeres saudíes luciendo pantalones cortos y camisetas se reúnen tres veces a la semana para jugar fútbol en un club femenino en la ciudad portuaria de Jeddah en Arabia Saudita.
Alentándoles está la entrenadora y delantera del Jeddah King`s United, Reema Abdulá, quien además encabeza una campaña en el ultraconservador reino para que se permita que las mujeres participen en deportes y compitan internacionalmente.
Arabia Saudita nunca ha enviado mujeres a competir en las olimpiadas. Y por esto grupos de derechos humanos dicen que el país está violando la promesa de igualdad en la Carta Olímpica.
Human Rights Watch pidió al Comité Olímpico Internacional (COI) que estipule que la participación saudí en las olimpiadas de Londres esté condicionada a que el país permita a niñas y mujeres hacer deportes.
Sin embargo, planes de enviar a las mujeres a las Olimpiadas siguen envueltos en secreto. "Nosotras vamos a mirar las Olimpiadas de Londres y vamos a vitorear por nuestros hombres allí, esperando que un día podamos vitorear a nuestras mujeres``, dijo Abdulá.
"Cuando las mujeres saudíes tengan la oportunidad de competir por su país, van a alzar la bandera muy alto``, dijo Abdulá, de 33 años.
Desde que ella formó el primer equipo femenino de fútbol de Arabia Saudita en Jeddah en el año 2006, han surgido otros equipos en el país, incluyendo la capital, Riad, y Dammam, la mayor ciudad en el oriente. En 2008, siete equipos femeninos jugaron en el primer torneo nacional como parte de una liga clandestina para mujeres.
El equipo no juega en un estadio, sino en lo que Abdulá describe como un "terreno de fútbol de dimensiones apropiadas y rodeado de muros``.
La nómina actual tiene 35 jugadoras, con edades de 13 a 35 años. Fuera del segregado local, las jugadoras lucen pantalones, camisetas de mangas largas y pañuelos de cabeza para cubrirse el cabello, dijo Abdulá.
Lo que están haciendo es ilegal, aunque no existen leyes escritas en Arabia Saudita que prohíban específicamente que las mujeres participen en deportes. El estigma de las mujeres atletas tiene sus raíces en tradiciones conservadoras y convicciones religiosas de que dar libertad de movimiento a las mujeres las hace vulnerables al pecado. "Nadie nos ha dicho completamente que no", dijo Abdulá. AP
Hay esfuerzos para llegar a las olimpIadas
"Mientras que no haya hombres en el lugar y nuestro vestuario sea apropiadamente islámico, no debería haber problemas", aclaró Reema Abdulá, la entrenadora de fútbol saudita, consultada sobre la persecución a las mujeres que hacen deportes en su país.
Pero hay problemas, y un alto funcionario deportivo, que dijo que los gobernantes del reino no están opuestos a que las mujeres participen en el deporte, añadió que los esfuerzos para incluir a más mujeres y niñas en actividades deportivas son "una batalla entre actitudes viejas y nuevas``.
"Estamos respaldando la idea de que las mujeres practiquen deportes, pero eso significa combatir tradiciones profundamente arraigadas en Arabia Saudita``, prosiguió el funcionario en una entrevista telefónica. "Estamos tratando de superar (la resistencia) y buscado el apoyo del Comité Olímpico Internacional para incluir a una mujer en nuestra delegación a Londres``.