CARACAS | AP
Los partidarios de Hugo Chávez ganaron 8 de los 13 cargos en disputa en las elecciones regionales, pero la oposición preservó su bastión de Maracaibo. Pero no hubo festejos debido a las inundaciones, que dejaron miles de damnificados.
Los candidatos del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ganaron la gobernación del estado Guárico y siete alcaldías en las entidades de Apure, Carabobo, Zulia, Trujillo y Yaracuy, según reportó la estatal Agencia Venezolana de Noticias. A pesar de que Venezuela celebró comicios regionales y municipales en 2008, 1,7 millones de ciudadanos estaban llamados a participar el domingo en estas votaciones extraordinarias para elegir a los alcaldes de Maracaibo y otros 10 municipios y a los gobernadores de los Estados Guárico y Amazonas.
Tanto Maracaibo como Amazonas, Carrizales, Panamericano y Arismendi fueron territorios ganados por los opositores. En Maracaibo fue elegida Evelyn Trejo, esposa de Manuel Rosales, ex alcalde de esa ciudad que huyó hacia Perú el año pasado después que un tribunal ordenara su captura para procesarlo por un caso de corrupción. El dirigente está asilado en Lima y asegura que es inocente y que es un perseguido del gobierno de Chávez.
"Estoy segura que desde Lima, desde donde esté Manuel Rosales, debe estar feliz y orgulloso", declaró su mujer.
Desde los comicios regionales de 2008 los opositores tienen las principales alcaldías de la capital y las gobernaciones de los mayores estados del país. En Maracaibo, en el estado occidental de Zulia, había gran expectativa porque es la segunda ciudad más grande del país, pero la oposición logró conservar su puesto.
Trejo, la alcaldesa electa de la ciudad, pidió a sus seguidores no realizar celebraciones en las calles, en solidaridad con los miles de afectados por las lluvias. "No podemos estar celebrando cuando tanta gente está pasando dificultades", dijo.
Las precipitaciones se extendieron a 11 de los 23 estados desde hace dos semanas, y han dejado 34 muertos y cerca de 90.000 damnificados. En este contexto Hugo Chávez afirmó que el país enfrenta una situación de emergencia de "extrema complejidad" y ordenó a los militares ocupar varios complejos turísticos en el estado central de Miranda para albergar a los afectados.
"Quiero los hoteles de turismo en primer lugar. Y entonces los ocupamos bajo préstamos, sí, bajo préstamos, para que ellos se alojen allí", dijo Chávez. "Hay que intervenir parte de esas instalaciones para que ustedes se muden para allá, verdad. Esos hoteles turísticos que están allí", dijo el gobernante al justificar la medida. "Que además ahorita yo estoy seguro que los ricos... como ven que el pueblo está inundado, esos pa` acá no van a venir, esos se van pa` Europa, se van pa` Miami, se van no se pa` donde a pasar la Navidad".
Vestido de traje militar y boina roja y rodeado de decenas de afectados por las lluvias, Chávez amenazó diciendo que "el que se ponga bravo, que se ponga bravo, pero el pueblo tiene el mismo derecho".
Por otra parte, el mandatario ordenó tomar un "tremendo terreno del aeropuerto de Maiquetía", 36 hectáreas utilizadas por empresas privadas para almacenar productos y como estacionamiento. El plan de Chávez es construir allí viviendas para los damnificados de barriadas pobres.
"Tenemos centenares de terrenos como estos que vamos a empezar a recuperarlos", señaló el gobernante, antes de anunciar que en los próximos días podría tomar otros "terrenos para el pueblo".