MADRID | AFP y ANSA
El presidente Hugo Chávez finalizó ayer su visita oficial a España, marcada en las últimas horas por una dura polémica entre el gobierno y la oposición por el supuesto apoyo del ex presidente conservador José María Aznar al golpe contra el mandatario venezolano en 2002.
En su último día en España, el mandatario venezolano fue declarado visitante ilustre de Madrid y se reunió con la patronal española, pero todo quedó eclipsado por el cruce verbal entre los principales partidos después de que el canciller español, Miguel Angel Moratinos, acusara al antiguo gobierno del Partido Popular de haber apoyado el golpe cívico-militar contra Chávez en abril de 2002.
"En el anterior gobierno, cosa inédita en la diplomacia española, el embajador recibió instrucciones de apoyar el golpe de Estado", señaló Moratinos en un programa de televisión, cuyas palabras fueron ratificadas por el propio Chávez.
"No tengo duda de que fue cierto. Fue un gravísimo error del anterior gobierno", afirmó el presidente venezolano. "Cuando se produjo la insurrección, el embajador español acudió raudo y veloz a saludar al presidente interino, Pedro Carmona. Y además junto a su homólogo estadounidense, sólo ellos dos. Qué raro", ironizó Chávez.
Entre el 11 y el 12 de abril de ese año, Chávez fue destituido y reemplazado por el empresario Pedro Carmona.
Las declaraciones de Moratinos dieron lugar a una serie de reacciones, empezando por el sucesor de Aznar al frente del Partido Popular (PP, derecha), Mariano Rajoy, quien exigió a Chávez, al que se refirió como "coronel" y en ningún momento como "presidente", que "cese en sus gravísimas acusaciones antes de abandonar nuestro país".
"Exigimos al presidente del gobierno de España que desmienta lo afirmado por su ministro", añadió Rajoy, instando al presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero que "se replantee la idoneidad" del canciller.
Chávez había iniciado su jornada con una visita al Senado y luego al ayuntamiento de Madrid, donde el alcalde, Alberto Ruiz Gallardón, único miembro del PP con el que Chávez se reunió durante su estancia en España, lo declaró visitante ilustre.
El mandatario venezolano adelantó la hora prevista de esta reunión para poder trasladarse posteriormente a Toledo (centro), invitado por el ministro de De-fensa español, José Bono, a visi-tar la ciudad y la academia de infantería.
Chávez, ex teniente coronel del Ejército, que lideró en febrero de 1992 un golpe contra el entonces presidente Carlos Andrés Pérez, fue recibido en la academia militar con honores de jefe de Estado y recibió como obsequio una espada toledana, réplica de la del emperador Carlos V.
"Un fracaso colosal"
MADRID | Daniel Beltran Rohr
El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, expuso la reacción más dura de los socialistas contra el Partido Popular (PP) respecto al atentado del pasado 11 de marzo y el resultado de las elecciones.
Blanco salió así al cruce de las declaraciones formuladas el pasado fin de semana por Mariano Rajoy que afirmó que a la Cumbre Iberoamericana "no acudió ni el Tato", en referencia a la ausencia de algunos presidentes.
"La situación política estos días se ha caracterizado por el tono político que de nuevo quiere introducir el PP en la vida pública, que se muestra especialmente virulento, nervioso, inquieto, no encuentra su sitio y está permanentemente tratando de buscar la línea de oposición" manifestó Blanco.
Asimismo puso de manifiesto que era su intención afirmar "con toda claridad a la sociedad española, que el PP no ha parado de mentir desde el 11 de marzo".
El dirigente socialista subió aún más el tono de sus críticas afirmando que la política del gobierno anterior en relación al terrorismo islámico fue "un desastre total ya que durante su mandato se organizó delante de sus narices el tráfico de explosivos cuya consecuencia fue el atentado del 11-M".