Al menos 30 personas resultaron heridas, ocho de ellas en “condiciones inestables”, por un rayo que cayó cerca de seguidores del expresidente Jair Bolsonaro cuando hacían una protesta en Brasilia ayer domingo, informaron los bomberos.
Miles de manifestantes se habían concentrado bajo una fuerte lluvia en los alrededores de una plaza en apoyo a Bolsonaro, que cumple una condena de 27 años de prisión por intento de golpe de Estado en un penal a las afueras de la capital brasileña.
El cuerpo de bomberos informó que atendió en el lugar a 72 personas tras el incidente. De ellas, 30 personas fueron trasladadas a dos hospitales cercanos. “Ocho víctimas presentaban condiciones inestables”, dice la nota del cuerpo de bomberos.
El exjefe de Estado (2019-2022) fue declarado culpable en septiembre pasado de conspiración para aferrarse al poder de forma “autoritaria” tras su derrota ante Lula en 2022. Sus aliados en el Congreso, de mayoría conservadora, esperan el regreso de las labores legislativas en febrero para ratificar una ley que podría reducir ese periodo a poco más de dos años, a pesar del veto de Lula.
Con enormes paraguas e impermeables, miles de sus seguidores desafiaron la tormenta cerca de la plaza de Cruzeiro ayer y se concentraron tras una marcha promovida por el influenciador y diputado ultraderechista Nikolas Ferreira, cuando fueron sorprendidos por la caída de un rayo, según un video difundido por medios locales.
Juez cuestionado
En otro orden de temas, el Tribunal Supremo de Brasil arropó al magistrado José Antônio Dias Toffoli, cuestionado por la prensa por sus relaciones con un banquero que está en prisión domiciliaria por supuestos fraudes.
La presidencia de la alta corte publicó dos comunicados casi consecutivos el pasado jueves y el viernes en defensa de Toffoli, quien asumió la investigación del caso del Banco Master, una institución financiera liquidada el pasado noviembre por orden del Banco Central debido a fraudes millonarios.
El ministro de Hacienda, Fernando Haddad, se ha referido al caso, que investiga la emisión de créditos falsos por 12.000 millones de reales (2.270 millones de dólares), diciendo que “puede tratarse del mayor fraude bancario” de la historia de Brasil.
La investigación discurre en la Corte Suprema, en lugar de en la justicia ordinaria, por decisión de Toffoli, bajo el argumento de que en el caso figuran autoridades que gozan de foro privilegiado, y por ello también decretó el secreto de sumario. Esas decisiones han levantado suspicacias en la prensa.
Con información de EFE y AFP