MÉXICO
La Fiscalía de Nuevo León informó que están realizando pruebas de ADN para confirmar la identidad. El caso trascendió las fronteras mexicanas.
Debanhi Escobar desapareció el pasado sábado 9 de abril y su caso llamó la atención no solo en el estado de Nuevo León, sino en todo México y Latinoamérica. Este jueves se encontró un cuerpo en el Motel Nueva Castilla, cerca del último lugar donde se la vio.
Mario Escobar, padre de la joven desaparecida, confirmó este jueves que las autoridades de Nuevo León encontraron un cuerpo en un cisterna del Motel Nueva Castilla. Su padre reconoció la vestimenta que portaba el día de su desaparición. E tanto, denunció que hubo irregularidades en la búsqueda.
En un comunicado, la fiscalía de Nuevo León detalló este jueves queel cuerpo fue hallado en una cisterna de un terreno aledaño. Además, informó que están realizando pruebas de ADN para confirmar la identidad
La autoridad agregó que se han emprendido acciones para recuperar el cuerpo, pero por la profundidad de la cisterna hay dificultades técnicas. “En estos momentos no es posible establecer características de la persona sin vida, mismas que serán informadas al concluir las labores realizadas por los criminalistas asignados para la extracción”.
“La familia de la víctima ha sido debidamente notificada y atendida por un equipo interdisciplinario, en espera de los resultados de las diligencias de investigación. Rogamos esperar las noticias oficiales respecto de estos hechos, las cuales serán sustentadas en la evidencia científica pertinente”, agrega.
Además, la Fiscalía dijo que agentes de Protección Civil son quienes llevan a cabo los trabajos para extraer el cuerpo de la cisterna, que por las condiciones de abandono, la presencia de agua y la profundidad “presenta dificultades técnicas para los peritos de campo”.
El Motel Nueva Castilla está en la zona donde se tomó la última fotografía de Debanhi Escobar por parte del conductor de un taxi por aplicación que la dejó sobre la carretera Monterrey-Laredo.
Desaparición
Debanhi Escobar desapareció la madrugada del 8 al 9 de abril después de acudir a una fiesta en una quinta en Escobedo con dos amigas. Tras un pleito, las otras jóvenes se marchan antes y un conductor de una plataforma de vehículos va a recoger a Escobar. En una historia todavía confusa para la familia, Debanhi se baja del vehículo y se queda sola en ese punto a la orilla de la carretera, entre una gran empresa de transportes y el motel Nueva Castilla. Es ahí cuando el taxista supuestamente le toma su última fotografía.
Esa imagen llega a la familia de Debanhi alrededor de las seis de la mañana, cuando —ya preocupados por la tardanza de su hija— escriben a las acompañantes de la joven. Ellas envían esta imagen. A las ocho, Mario Escobar ya había llamado a Locatel, a los servicios hospitalarios y forenses, había puesto la denuncia en la Fiscalía y había ido a por las cámaras del C4 y el C5 que controlan la ciudad y sus entradas. “Entonces se lanza la alerta de desaparecida y es cuando empieza este calvario”, contó la semana pasada a EL PAÍS este profesor de secundaria.
Hija única de dos maestros, la desaparición de Debanhi ha conmocionado a una sociedad en alerta por una ola de mujeres desaparecidas. En el último mes son al menos ocho jóvenes sin localizar de la zona metropolitana de Monterrey, que abarca la capital del Estado y una decena de municipios del extrarradio. La más pequeña, Allison Campos, tiene 12 años; la mayor, Yolanda Martínez, llega a los 26. “Aunque las autoridades quieran verlas como casos aislados, no lo son. Son chicas muy jóvenes desaparecidas en un mismo territorio delimitado”, apunta Angélica Orozco, de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos de Nuevo León, la principal organización estatal de búsqueda de desaparecidos.
En los últimos 50 años son 1.793 mujeres sin localizar en Nuevo León, según el Registro Nacional de Búsqueda. El 90% de ellas desapareció después del 2010; en lo que va de año son ya 55 las que faltan. La crisis de este Estado se enmarca en una espiral todavía mayor: en México cada día desaparecen siete mujeres, 11 son asesinadas. Orozco repite las cifras y sentencia: “Estamos ante una tragedia humanitaria”.