Más de una veintena de estados del centro, sur y este de Estados Unidos, incluyendo a Washington D.C., han activado protocolos de emergencia debido al enorme frente que está dejando heladas e importantes precipitaciones de aguanieve y nieve y que, unidas a las bajas temperaturas que se prevén en los próximos días, hacen temer por las infraestructuras básicas.
La gran tormenta invernal que afectara a dos tercios de la geografía nacional se está moviendo hacia el este a través del país y zonas de los estados de Oklahoma, Kansas, Arkansas y Texas se están viendo gravemente afectadas por la nieve y el aguanieve, que llegó más al este, a la ciudad más poblada del país, Nueva York.
Unos 700.000 clientes de la red eléctrica se encontraban sin servicio ayer en Estados Unidos, donde una gran tormenta invernal avanzaba con temperaturas gélidas que paralizaron el transporte y provocaron frenesí de abastecimiento.
“Los impactos de la nieve/aguanieve persistirán bien entrada la próxima semana, con rondas de recongelación que mantendrán las superficies heladas y peligrosas tanto para conducir como para caminar”, señaló el Servicio Meteorológico Nacional (NWS en inglés).
El sitio de monitoreo PowerOutage.com mostraba a más de 700.000 clientes sin electricidad el domingo por la mañana, principalmente en el sur del país, donde la tormenta comenzó el sábado.
Casi 250.000 clientes residenciales y comerciales estaban sin luz en Tennessee, mientras que Texas, Misisipi y Luisiana, donde este tipo de tormentas son poco comunes, registraban cada uno más de 100.000 cortes de energía.
Decenas de miles de hogares también estaban afectados en Kentucky (centro-este) y Georgia (sureste).
Las autoridades desde Texas hasta Carolina del Norte y Nueva York instaron a los residentes a quedarse en casa debido a las condiciones peligrosas. “Eviten las carreteras salvo que sea absolutamente necesario”, publicó la División de Manejo de Emergencias de Texas en X.
Se reportaron nevadas en todo el centro de Estados Unidos, incluidos Kansas, Oklahoma y Misuri, donde algunos lugares ya registraban 20 centímetros de nieve acumulada la noche del sábado, indicó el NWS.
“Esta no es una tormenta común”
La gobernadora de Nueva Jersey, la demócrata Mikie Sherill, decretó desde el viernes el estado de emergencia ante el paso de la gran primera tormenta invernal este fin de semana, que deja temperaturas gélidas. “Quiero dejar claro que esta no es una tormenta común y corriente”, dijo Sherrill, quien recordó que Nueva Jersey no afronta una tormenta similar desde hace una década y puede dejar en algunas zonas hasta 18 pulgadas de nieve (45,7 cm).
El estado de emergencia entró en vigor en los 21 condados del territorio a las cinco de la tarde del sábado, hora local.
Sherrill, en su cuarto día como gobernadora, también anunció en conferencia de prensa, junto a otros funcionarios de su nueva administración, restricciones a la circulación de vehículos comerciales en las carreteras interestatales.
El vecino estado de Nueva York también anunció el estado de emergencia antes del paso de la tormenta, lo que les permite agilizar la movilización de recursos y prepararse para el fenómeno invernal.
“La acumulación de nieve y hielo, junto con condiciones de congelación, pueden crear situaciones resbaladizas y peligrosas en las carreteras afectadas, particularmente durante los períodos de precipitación más intensa”, advierte la orden ejecutiva de Sherrill.
Cerca de 230 millones de personas en casi 50 estados se verán expuestas a los efectos del temporal, que se formó en las Montañas Rocosas y avanza por el sur y el medio oeste del país hacia el este, y está causando caída del tendido eléctrico así como de árboles, cancelaciones y retrasos de vuelos, carreteras peligrosas y cierre de escuelas. EFE
Impactos
Los residentes de Washington despertaron con una capa de varios centímetros de nieve en aceras y carreteras, y se prevé una transición a aguanieve más tarde en el día.
El presidente Donald Trump, quien afrontaba la tormenta en la Casa Blanca, dijo en su plataforma Truth Social: “Seguiremos monitoreando y manteniendo el contacto con todos los estados en la trayectoria de esta tormenta. ¡Manténganse a salvo y manténganse abrigados!”.
Las oficinas federales estarán cerradas de forma preventiva el lunes. Varios aeropuertos en Washington, Filadelfia y Nueva York tenían casi todos los vuelos del día cancelados.
Más de 14.000 vuelos con destino y origen en Estados Unidos fueron cancelados durante el fin de semana, y miles más sufrieron retrasos, según el sitio especializado FlightAware.
El NWS advirtió que el hielo podría causar “cortes de electricidad de larga duración, daños a árboles y condiciones de viaje extremadamente peligrosas o intransitables”. Numerosos supermercados tenían los estantes vacíos ante los pronósticos meteorológicos.
La tormenta, calificada de “inusualmente extensa y de larga duración” por el NWS, es causada por la llegada de una masa de aire ártico procedente de Canadá.
Los científicos señalan que las perturbaciones del vórtice polar, que envían estas masas de aire ártico hacia Estados Unidos, se han vuelto más frecuentes en los últimos 20 años.
Este fenómeno podría deberse al calentamiento relativamente rápido del Ártico, que debilita la franja de vientos que normalmente aísla la atmósfera sobre esta zona polar de Norteamérica.
Las bajas temperaturas que se esperan después de la tormenta pueden durar hasta una semana, con mínimas de sensación térmica pronosticadas incluso por debajo de -45ºC en algunos lugares.
Con información de EFE y AFP