LOS ÁNGELES. AFP Y EFE
El sur de California está en llamas. Miles de personas dejaron sus casas ante la cercanía del fuego en una situación que fue definida por el gobernador Arnold Schwarzenegger como "trágica".
Los esfuerzos de los bomberos aún no son suficientes para controlar los varios incendios que afectan buena parte del estado de California, en el oeste de Estados Unidos.
Miles de efectivos se encuentran apostados en el sur del Estado, en la frontera con México, en el combate a los diez focos de gran magnitud que se concentran en esa zona, y que han arrasado al menos 34.000 hectáreas (algo así como dos tercios de la superficie del departamento de Montevideo).
La situación se produce en un contexto propicio a estos siniestros. El 2007 ha sido el año más seco para California. En los últimos seis meses sólo se han registrado precipitaciones de escasa entidad en esta zona, lo que se suma a las altas temperaturas -los expertos pronostican que superarán los 30 grados- y a los fuertes vientos (de hasta 110 kilómetros por hora), factores cuya combinación ha agravado el problema. "Es un incendio que nos hará trabajar duramente hasta el fin debido a las condiciones actuales", señaló el jefe de bomberos de Los Ángeles, Michael Freeman.
Uno de los focos de mayor importancia se ubica en Potrero, en el este de San Diego, donde las llamas se cobraron un muerto y dejaron 17 heridos este domingo. Entre estos últimos se encuentran cuatro bomberos, quienes junto a la persona fallecida fueron atrapados por el fuego mientras intentaban salvar una casa.
A su vez, las autoridades anunciaron la aparición de otros dos incendios, uno de ellos en el condado de Orange -entre San Diego y Los Angeles- considerado intencional. "Lamento decir que se trata de un incendio criminal", declaró el jefe de bomberos del condado, Chip Prather, cuyo equipo inició una investigación al sospechar de que las tres fogatas que originaron este foco, -que destruyó 1.600 hectáreas-, se produjeron al mismo tiempo.
El otro foco, en el desierto al norte de Los Ángeles, que afecta unas 11.000 hectáreas, dejó un saldo de tres heridos y cientos de evacuados.
Terminator. El actor y actual gobernador de California, Arnold Schwarzenegger , decretó la noche del domingo, en un comunicado, el estado de emergencia para siete condados (Los Ángeles, Orange, Riverside, San Bernardino, San Diego, Santa Bárbara y Ventura) donde unas 12.000 hectáreas fueron afectadas por el fuego.
"Es un momento trágico para California. Los devastadores incendios mataron a una persona e hirieron a cuatro bomberos", dijo Schwarzenegger, quien destacó que los equipos de emergencia han hecho "un trabajo extraordinario".
El gobernador instó "a todas las personas a atender las evacuaciones ordenadas por el personal de emergencia".
Ramona es una ciudad cercana a San Diego de unos 36.000 habitantes que desde el domingo comenzaron a abandonar sus hogares ante la casi segura llegada de las llamas a esta localidad. El alcalde de San Diego, Jerry Sanders, pidió a los ciudadanos que comiencen una evacuación inmediata". Se estima que unas 250.000 personas ya acataron la medida.
El panorama no es alentador en vista de los antecedentes. Ya en octubre de 2003, el fuego en California mató al menos a 22 personas y dejó reducidas a cenizas unas 3.000 casas, durante las dos semanas que duró la ola de incendios, que como ahora, mantuvo en alerta a las autoridades y la población.
Todavía, los registros señalan que el año 2006 fue el peor en cuanto a superficie quemada en Estados Unidos, desde que las autoridades comenzaron a llevar estadísticas en 1960, con 380.000 hectáreas, contra las 350.000 en 2005.
La "ciudad de las estrellas", en riesgo
Los Ángeles "La situación está cero por ciento controlada", evaluó la alcalde de Malibú, Pamela Conley.
Malibú, un área residencial situada a pocos kilómetros de Hollywood, es definida como la ciudad de las estrellas de cine y de los empresarios millonarios. Aunque la población estimada es de 12.000 personas, lo que más distingue a esta ciudad es la presencia de luminarias de Hollywood.
Celebridades como Jennifer Aniston, Tom Hanks, Bill Murray o Nick Nolte tienen su residencia en este enclave glamoroso.
La sequedad del terreno y los fuertes vientos de Santa Ana han extendido el fuego y el humo por el sur del estado californiano, entre Los Ángeles y San Diego.
Allí, unas 1.000 hectáreas fueron tomadas por las llamas que amenazaban además a unas 400 casas ubicadas en las colinas. Una decena de automóviles también quedaron carbonizados y la autopista que conecta con el océano, la Pacific Coastal Highway, permanece cerrada al tránsito por varios kilómetros.
Los incendios en esa zona ya han reducido a cenizas más de dos docenas de edificios, incluidas siete viviendas, una iglesia, y la central de una empresa de vidrios, según informó la cadena de noticias CNN.
Entre las siete viviendas afectadas, se encuentra el "Castillo de Malibú", una lujosa mansión construida en 1970 y con un valor estimado en 17 millones de dólares que acababa de venderse. El inmueble se redujo a cenizas tras la caída de un cable de alta tensión.
El espectacular incendio en Malibú ha propiciado el despliegue de 1.500 bomberos y ocho helicópteros cisterna quienes atendían el foco, cuya ubicación está próxima a la Universidad de Pipperdine donde los docentes, el personal administrativo y los alumnos recibieron máscaras en caso de tener que salir de emergencia.
Famosos. La situación obligó a desalojar las residencias de la zona el pasado domingo. Entre las casas desalojadas se encuentran las del cineasta estadounidense James Cameron, la cantante Olivia Newton-John y los actores Ryan O´Neal y Victoria Principal.
Asimismo, otras figuras del espectáculo podrían ver comprometidos sus inmuebles como -Mark Hamill, Sean Penn, David Duchovny- pese al despliegue de los equipos de rescate. Sin embargo, en muchos casos, no pudieron responder las llamadas de socorro pues estaban rescatando a residentes que se negaban a abandonar sus hogares, dijeron funcionarios.
Los medios ya adelantan que los daños en Malibú- aún no estimados-, hacen de esta zona la más afectada por el fuego. AFP y EFE