NUEVA YORK | ANSA y AP
El presidente George W. Bush, que ayer sostuvo que "todos conocíamos la historia de Saddam Hussein", volvió ayer a defender la guerra en Irak, en su tradicional discurso radial de los sábados, e insistió que su administración, el Congreso y la ONU percibieron "la amenaza".
Los asesores políticos de Bush estiman que la seguridad nacional es un tema que se puede utilizar para sacar ventajas contra los demócratas, y eso es lo que ayer hizo el jefe de la Casa Blanca.
Bush, que está perfilando la estrategia con la que va a enfrentar al rival demócrata que resulte nominado para competir con él en las presidenciales del 2 de noviembre, definió hoy a Irak como "el frente central" en la guerra contra el terrorismo.
A ese respecto, el presidente apuntó ayer al jordano vinculado con Al-Qaeda, de quien los agentes norteamericanos afirman estuvo envuelto en la planificación de una serie de ataques devastadores con coches-bomba en Irak.
Asimismo, el vicepresidente Dick Cheney defendió ayer la ocupación de Irak al asegurar que el gobierno de George W. Bush continuará la llamada lucha contra el terrorismo en todas partes del mundo.
"Los terroristas siguen confabulando contra Estados Unidos y el mundo civilizado", dijo el funcionario. "Debemos llevarle la pelea al enemigo", añadió.
"Vamos a vencerlos (a los terroristas) en Irak y en Afganistán para no tener que enfrentarlos en las calles de nuestras ciudades", agregó.
Por otro lado, Cheney afirmó que la economía estadounidense creció en un 6,1% el último año, según él la cifra más alta en las pasadas dos décadas, y señaló que desde agosto se han creado 366.000 empleos nuevos.
Atribuyó parte de este repunte económico a las reducciones de impuestos.
Luto
"Spot", la perra "spaniel" que durante quince años ha pertenecido al presidente George W. Bush y a su esposa, Laura, fue sacrificada ayer debido a sus crecientes problemas de salud.
En un comunicado, la Casa Blanca indicó que la familia Bush "se encuentra profundamente entristecida por la muerte de ’Spot’" después de que el veterinario recomendara el sacrificio del animal, que recientemente había sufrido una serie de embolias.
"Spot" era hija de "Millie", que fue propiedad de George Bush, el padre del actual presidente norteamericano, y había nacido en la Casa Blanca hace quince años.