Bin Laden sufre afección renal y sueña con una bomba atómica

Guantánamo. EE.UU. "explota" al máximo las confesiones de los reos

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El país de Madrid, AFP y ANSA

Los documentos secretos del Departamento de Estado demuestran que el objetivo principal de EE.UU. en Guantánamo es "explotar" hasta la saciedad la información que cada recluso puede dar de la yihad y sobre el paradero de Osama bin Laden.

Interrogadores militares, agentes de la CIA y un equipo de psiquiatras se ocupan de intentar sacar a cada preso todo su "potencial informativo" empleando técnicas que no aparecen reflejadas en sus informes. La salud del preso no es un impedimento para mantenerlo encerrado si se cree que oculta información valiosa.

El yemení Ayman Saeed Abdul Batarfi, de 41 años, médico de Bin Laden en las cuevas de Tora Bora (Afganistán), el último lugar donde se vio con vida al jefe de Al Qaeda tras los atentados del 11-S, está preso en Guantánamo desde hace 7 años pese a sufrir paranoia y esquizofrenia y estar en una lista de enfermos "de alto riesgo".

"El detenido declara que Osama Bin Laden tiene problemas de riñón debido a su exposición a las armas químicas usadas por los rusos (en Afganistán). Bin Laden tiene problemas renales a causa de las bombas tóxicas... También sufre baja presión y tiene que comer sal en todas sus comidas. Camina aproximadamente 30 kilómetros al día en las montañas, esto afecta probablemente a sus riñones", revela su informe, fechado en 2008.

Los conocimientos de cada recluso son lo único que los interrogadores militares y civiles reconocen no controlar en este limbo jurídico donde no existen derechos y es en ese campo donde, según demuestran estos informes, ponen todo su empeño. "Explotación" hasta que el preso o sus compañeros aporten datos del gigantesco y complicado puzzle que retrata la difusa imagen de Al Qaeda y de sus grupos asociados.

Esta obsesión permitió llegar a información que, aunque novedosa, es de dudoso uso práctico: según los documentos Bin Laden y Ayman al-Zawahiri, viajaron tres meses sin parar por Afganistán luego de los ataques del 11-S con el temor de que los atraparan de un momento a otro. Y el líder debió pedir 7.000 dólares prestados para emprender la huida.

También señalan que antes de escapar, el jefe de la red no solo ordenó tomar las armas contra "los invasores infieles", sino que también les pidió que atentaran contra objetivos occidentales. Bin Laden hizo que sus combatientes abandonaran los campos de entrenamiento para luchar y les dijo a algunas de sus esposas y a otras mujeres y niños que huyeran a Pakistán.

Los campos de entrenamiento terrorista en Afganistán, por los que pasaron más de 30.000 yihadistas de una veintena de grupos asociados a Al Qaeda, y las casas de acogida en ese país y en Afganistán son otro de los objetivos preferentes de los interrogadores.

Al tuerto Abu Zubaydá, mítico reclutador saudí de Al Qaeda que se creía "mal musulmán" antes de llegar a Afganistán en 1991 para unirse al movimiento talibán, le han exprimido para conocer los entresijos de Jaldan, uno de los campos donde se planificaron operaciones suicidas. Pese a ser una leyenda en la yihad y haber sufrido torturas en una cárcel secreta antes de llegar a Guantánamo, Zubaydá asegura que no es miembro de Al Qaeda, según su ficha.

La historia y secretos de Al Guraba, el campo de entrenamiento de los sirios en Kabul, la obtuvieron gracias al testimonio del sirio Masum Abdá Mohamed, de 39 años, que en 2010 fue transferido a Alemania tras permanecer ocho años preso.

"Bomba sucia". La guerra química y la fijación de los yihadistas por conseguir la denominada "bomba sucia" es otro de los objetivos de inteligencia que se persigue en Guantánamo. Al empresario paquistaní Saifula Abdulá Paracha, de 64 años, uno de los presos de mayor edad, le capturaron en Bangkok en 2003 con una agenda digital que contenía 1.265 nombres, teléfonos, direcciones de correo electrónico y referencias de agentes químicos, biológicos y nerviosos. La ficha de Paracha, que se codeó con Bin Laden después de vivir en Chicago, Nueva York, Washington y San Francisco, es una buena muestra de cómo se le ha "explotado" en este terreno. Varios presos relataron los supuestos planes de este empresario para "establecer un programa nuclear para Al Qaeda en Afganistán". Otros aseguran que planeaba ataques con armas biológicas en EE.UU. y Reino Unido. El libio Abu Abu Al-Libi, también detenido en Guantánamo, dijo que la red tiene una bomba atómica, escondida en Europa, pronta para ser detonada en caso de que Bin Laden caiga.

Hasta el fin. "El papel del detenido en la huida de Osama Bin Laden desde Tora Bora requiere más investigación que su específico apoyo a Al Qaeda", afirma la evaluación secreta que hacen los militares sobre Awal Gul, un afgano de 49 años, al que atribuyen haber ayudado a huir a Bin Laden. "El detenido debería conocer la ruta de salida desde Afganistán a Pakistán...", dice el informe.

La ficha de Awal concluye con un largo rosario de áreas de "potencial explotación" de la información que a juicio de sus captores tenía este preso de "alto riesgo y valor": Bin Laden y sus posibles refugios, bases de operaciones, casas clandestinas, alijos de armas, cuevas de Tora Bora, personal de los talibanes, terrorismo biológico, operaciones, yihadistas extranjeros, logística y hasta información de los atentados contra la embajada de EE.UU. en Kenia.

Ese era el enorme caudal informativo que los interrogadores todavía esperaban obtener de este preso el 19 de febrero de 2008, seis años después de su ingreso en el penal, pero el barbudo Awal Gul, antiguo estudiante de técnicas de electricidad convertido en comandante talibán en la base 4 de Jalababad, miembro de una red de tráfico de drogas y finalmente encargado de la seguridad de Bin Laden, murió el pasado febrero en el penal tras sufrir un colapso en la ducha después de haber estado haciendo ejercicio. Se acabó la "explotación de inteligencia" que se esperaba de él cuando ya había admitido haber visto a Bin Laden "solo tres veces". El militar que dos años antes redactó su informe aseguró que el preso gozaba "en general de buena salud".

Muere el dos de Al Qaeda

n Las tropas de la OTAN en Afganistán anunciaron que "el enemigo número dos" miembro de la red Al Qaeda, Abdul Ghani, murió durante un bombardeo en la zona de Dangam, en la provincia del Kunar, al Este del país.

En un comunicado, la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF, bajo comando de la OTAN) confirmó ayer que Ghani se encontraba entre los milicianos muertos el 13 de abril en el distrito de Dangam.

Las fuentes dijeron que el hombre, de origen saudita, operaba en general en el Kunar y viajaba frecuentemente entre Afganistán y Pakistán.

Ghani "dirigió operaciones en la provincia, incluidas acciones de reclutamiento, adiestramiento de combate, recuperación de armas y equipamiento, administración de las finanzas y planificación de ataques. ANSA

Informe: "Bin Laden

tiene problemas de

riñón por su exposición

a armas químicas".

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