Bhutto bajo arresto domiciliario

Islamabad - La ex primera ministra paquistaní Benazir Bhutto se encontraba hoy bajo arresto domiciliario en su casa de Islamabad, de donde la policía le impedía salir para evitar que acudiese a un mitin en el que exigirá el fin del estado de excepción instaurado hace siete días.

"Debido a serias amenazas (de atentados en su contra), el gobierno le notificó una orden de confinamiento" en su domicilio, declaró a la AFP Shahid Nadeem Baluch, jefe de la policía de Islamabad.

Bhutto, cuya casa estaba rodeada desde la mañana por cientos de policías, intentó salir en automóvil pero fue interceptada por la policía, según ella misma explicó por teléfono a la AFP.

"Sigo intentado salir de aquí para encabezar el mitin. Estoy en un automóvil, mis colaboradoras levantaron las alambradas con sus propias manos (...) Esto es un combate por la democracia", explicó la ex jefa de gobierno.

Horas antes, la policía había acordonado el domicilio de Bhutto para impedir que acudiera al mitin de su partido en la ciudad de Rawalpindi, en las afueras de Islamabad.

En esta reunión del Partido del Pueblo Paquistaní (PPP), la ex jefa de gobierno deseaba manifestar su repulsa ante el estado de excepción decretado por el presidente paquistaní Pervez Musharraf el pasado sábado.

Bhutto, que negociaba un acuerdo de reparto de poder con el dirigente, cambió el miércoles de estrategia, dio a entender que sus contactos con el jefe de Estado estaban rotos y animó a sus compatriotas a salir a la calle para exigir un cambio en la política de Musharraf.

Sin embargo, este tipo de concentraciones en la calle han quedado prohibidas bajo un estado de excepción y, sobre todo, debido a las "amenazas muy precisas" de atentados suicidas de extremistas islamistas.

La propia Bhutto fue blanco del atentado suicida más sangriento de la historia de Pakistán el día de su regreso al país tras ocho años de exilio, el pasado 18 de octubre. La ex primera ministra salió ilesa pero en el ataque fallecieron 139 personas.

Desde el jueves por la noche, más de 6.000 agentse fueron desplegados para cerrar todos los accesos a Rawalpindi. Según el jefe de la policía de la ciudad, Saud Aziz, hasta ocho kamikazes de movimientos afines a Al Qaida habían entrado en Rawalpindi en los últimos días con bombas preparadas para estallar y su blanco era el mitin del PPP.

Presionado por la sociedad civil y por Estados Unidos, el presidente Pervez Musharraf anunció en la noche del jueves que las elecciones legislativas, previstas inicialmente a mediados de enero antes del estado de excepción, se celebrarán antes del 15 de febrero.

Sin embargo, Bhutto, que habló de "anuncio vago" y reclamó una fecha precisa, decidió mantener el mitin previsto.

La ex primera ministra, que durante meses había estado negociando un reparto del poder con el Musharraf, regresó a Pakistán tras ser amnistiada de las acusaciones de corrupción que pesaban contra ella referentes a sus diferentes periodos como jefa de Gobierno (de 1988 a 1990 y de 1993 a 1996).

En virtud de este acuerdo, Bhutto se convirtiría de nuevo en primera ministra a cambio del apoyo de su partido a Musharraf, en grave crisis de popularidad, en las futuras legislativas.

Pero éste, que tomó el poder hace ocho años con un golpe de Estado incruento, decidió decretar el sábado el estado de excepción invocando la multiplicación sin precedentes de los atentados islamistas y la injerencia de la justicia en su gestión.

Para la oposición paquistaní y los gobiernos occidentales consideran que Musharraf ha encontrado sobre todo un pretexto para aferrarse al poder.

Desde el sábado, la policía reprimió violentamente las manifestaciones pacíficas y más de 3.000 personas fueron detenidas o puestas bajo arresto domiciliario.

El PPP asegura que, desde el llamamiento de Bhutto el miércoles a protestar, 3.000 de sus militantes fueron también arrestados. La policía afirma que no superan los 1.000.

AFP

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