AVANCE DE LA PANDEMIA

Dos barreras quebradas: 500.000 muertos y 10 millones de casos del nuevo coronavirus

La tasa de mortalidad por COVID-19 supera a las del SIDA y malaria, según cifras de OMS.

Organizaron una marcha por el centro de Minneapolis para celebrar tanto el orgullo como el movimiento Black Lives Matter. Foto: AFP
Organizaron una marcha por el centro de Minneapolis para celebrar tanto el orgullo como el movimiento Black Lives Matter. Foto: AFP

El nuevo coronavirus ha provocado más de medio millón de muertos y diez millones de casos desde diciembre cuando se detectó por primera vez en la ciudad china de Wuhan. Según un recuento de la agencia AFP, ayer domingo a las 22.00 GMT (19.00 en Uruguay) había 500.390 muertes y 10.099.576 casos de COVID-19 en el mundo.

El número de fallecidos se ha duplicado en poco menos de dos meses (250.000 el 5 de mayo). En los últimos 10 días se han registrado 50.000 decesos.

Por su parte, el número de enfermos declarados a nivel global se ha duplicado desde el 21 de mayo y se han detectado más de un millón de nuevos casos en los últimos seis días.

El nuevo coronavirus ha sido particularmente letal en los ancianos, aunque personas de menor edad y niños también están entre el medio millón de decesos y los más de 10 millones de casos reportados.

Si bien la tasa general de mortalidad se ha aplanado en las últimas semanas, expertos en salud han expresado su preocupación por la expansión del virus en Estados Unidos, India y Brasil, así como por rebrotes en partes de Asia.

Más de 4.700 personas mueren cada 24 horas debido al COVID-19, según cálculos de Reuters basados en un promedio del 1 al 27 de junio. Eso equivale a 196 personas por hora, o una persona cada 18 segundos.

La primera muerte registrada por el virus fue el 9 de enero, un hombre de 61 años de la ciudad china de Wuhan que compraba habitualmente en un mercado que ha sido identificado como la fuente del brote.

La tasa de mortalidad promedio es de 78.000 por mes, en comparación con las 64.000 muertes relacionadas con el SIDA y los 36.000 fallecidos por malaria, según cifras de 2018 de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Europa es el continente con más muertos (196.086 por 2.642.897 casos). Le siguen Estados Unidos y Canadá (134.315 por 2.642.754), América Latina y el Caribe (111.640 por 2.473.164), Asia (33.107 por 1.219.230), Oriente Medio (15.505 por 730.977), África (9.604 por 381.396) y Oceanía (133 por 9.158).

Estados Unidos es el país más afectado, en muertos (125.747) y en casos (2.539.544). Aunque la cifra de fallecimientos diarios ha disminuido ligeramente en junio con relación a mayo, los contagios han aumentado en 30 de los 50 estados, sobre todo en los más poblados del sur y el oeste: California, Texas y Florida.

Esto refleja una fracción del número real de contagios. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos estiman que más de 20 millones de estadounidenses han sido infectados, o sea diez veces más, lo que equivale a entre el 5 y el 8% de la población.

Las previsiones actuales del Instituto para la Métrica y Evaluación de la Salud (IHME por sus siglas en inglés) predicen que Estados Unidos podría alcanzar los 150.000 fallecidos a mediados de agosto.

La pandemia golpeó primero a China y una parte del resto de Asia. A partir de marzo se cebó con Europa y luego se propagó por Estados Unidos. Actualmente el epicentro de la pandemia se halla en América Latina y especialmente en Brasil, donde desde finales de mayo los saldos diarios suelen superar las 1.000 muertes, aunque ese ritmo bajó.

En los últimos siete días, casi la mitad de las muertes se han registrado en la región. El continente también contabiliza más de 400.000 nuevos casos de contagio en el mismo período, es decir más de un tercio de los detectados en una semana en todo el mundo (más de 1,1 millón).

Después de Estados Unidos, los países más afectados son Brasil con 57.622 muertos por 1.344.143 casos, el Reino Unido (43.550 por 311.151), Italia (34.738 por 240.310) y Francia (29.778 por 199.343).

Entre los países más afectados, Bélgica tiene el mayor número de muertos con respecto a su población, con 84 por cada 100.000 habitantes, por delante del Reino Unido (64), España (61), Italia (57) y Suecia (52).

Mascarilla a Trump

En medio de este mar de cifras que reflejan cómo el virus se ha propagado, surgen algunas polémicas que a esta altura se pensaban superadas. Por ejemplo, si se debe o no usar mascarilla.

La subida de los contagios de COVID-19 en Estados Unidos alentó a líderes políticos a pedir que el presidente Donald Trump dé el ejemplo y porte máscara en público para incentivar su uso entre la población.

La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, consideró ayer domingo en una entrevista con el programa This week que “es hora de que esta Administración se tome esto en serio”.

“Somos el 4% de la población mundial. Somos el 25% de los casos (de coronavirus) y las muertes, el 25%. Tenemos el peor récord de cualquier país del mundo y el presidente dice que estamos progresando o lo que sea”, afirmó.

Pelosi enfatizó que se trata de un asunto “de vida o muerte”, al defender el uso de la máscara como una herramienta para evitar los contagios de un virus contra el que no se tiene vacuna ni cura.

“Y el presidente debería ser un ejemplo”, apuntó la líder, al agregar que “no se trata de protegerse uno mismo, se trata de proteger a los demás y a sus familias”.

Los pedidos a Trump también llegaron del ala republicana del Congreso. El presidente del Comité de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones del Senado, el republicano Lamar Alexander, declaró a la cadena CNN que desearía que Trump usara una máscara “cuando sea apropiado, porque millones de estadounidenses lo admiran y seguirían su ejemplo”.

“También ayudaría a deshacerse de este debate político de que si usted está con el presidente Trump no usa máscara y si está en contra (...), sí la usa”, agregó Alexander.

Madrid: primer día sin fallecidos por coronavirus
En España siguen 25 brotes activos, diez de ellos en Andalucía
Madrid: los habitantes de la capital española tratan de aprovechar al máximo las horas permitidas para salir a la calle. Foto: AFP

Madrid, la región española más afectada por el coronavirus, no tuvo ningún muerto por primer día desde que estalló la epidemia, informaron las autoridades regionales ayer domingo.

Según el Ministerio de Sanidad, en España han fallecido 28.343 personas por el virus, con 248.770 casos.

Pasada una semana del fin del estado de alarma, la normalidad social y económica se generaliza en España con la epidemia contenida, pero también con el riesgo creciente de nuevos puntos de transmisión.

El pasado fue el primer fin de semana de libertad absoluta de circulación en todo el país y fronteras reabiertas parcialmente después de tres meses y medio de restricciones de movimiento.

Diez de los 25 brotes activos se concentran en la región de Andalucía, la más poblada (8,4 millones de habitantes).

Las otras zonas más afectada por nuevos contagios se localizan en cuatro comarcas de la región de Aragón, donde los casos positivos son unos 320.

Por el contrario, la región insular de Canarias, no registró ningún contagiado por coronavirus este domingo y cumple ya quince días sin ningún fallecido, según los responsables sanitarios locales.

La región de Madrid informó de 15 contagios este sábado, pero ningún muerto, algo que ocurre por vez primera desde que comenzó la crisis sanitaria.

La situación en China
Pekín: medio millón de confinados
Test de coronavirus en China. Foto: EFE

Las autoridades chinas confinaron ayer domingo a cerca de medio millón de personas cerca de la capital Pekín, golpeada desde mediados de junio por un rebrote de COVID-19 que describen como “grave y complejo”. China había contenido prácticamente la epidemia pero la aparición de unos 300 nuevos casos en la ciudad en el lapso de poco más de dos semanas alimenta el temor de una segunda ola de contagios.

La alcaldía de Pekín ha emprendido una gran campaña de diagnóstico, ha cerrado escuelas y ha pedido a la gente que no salgan de la capital y confinado a varios miles de personas en zonas residenciales consideradas de riesgo.

Las autoridades locales anunciaron ayer domingo el confinamiento del cantón de Anxin, situado a 60 kilómetros al sur de Pekín en la provincia de Hebei. Once casos relacionados con el brote epidémico pequinés han sido reportados, según el diario semioficial Global Times. A partir de ahora, solo una persona por vivienda podrá salir una vez al día para comprar comida y medicamentos.

El ministerio chino de Salud reportó ayer domingo 14 nuevos casos en Pekín, con lo que suman 311 desde el inicio de este nuevo foco, detectado en el mercado mayorista de Xinfadi, en el sur de la ciudad, que suministra productos frescos principalmente a supermercados y restaurantes.

Cerca de un tercio de los nuevos casos reportados hasta ahora están relacionados con la sección del mercado de carne.

“La situación epidémica en la capital es grave y compleja”, subrayó Xu Hejian, un portavoz de la ciudad.

Las pruebas de diagnóstico afectan sobre todo a los que frecuentaron el mercado, a empleados de restaurantes, repartidores y habitantes de las zonas residenciales consideradas de riesgo.

En total, se han tomado 8,3 millones de muestras y 7,7 millones han sido analizadas, anunció ayer domingo la municipalidad.

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