Bajan las revoluciones del diferendo

| Tanto Lula como Kirchner realizaron ayer declaraciones conciliadoras, subrayando la buena relación mutua

Presidente argentino, Néstor Kirchner, por Arotxa 200x250
Presidente argentino, Néstor Kirchner, por Arotxa

BUENOS AIRES Y BRASILIA |  AP, ANSA y LA NACION/GDA

El conflicto que en los últimos días sostienen Argentina y Brasil parecía ordenarse ayer con declaraciones conciliadores de los mandatarios de ambos países.

En tanto, los dos niveles del conflicto, el comercial y el político, que hasta ahora aparecían solapados, comenzaron a correr por carriles separados aunque con paisajes parecidos: desde ambas partes se mostraban iniciativas de acercamiento.

En el terreno político, los mandatarios de ambos países se esforzaron por bajar el tono de la discusion. Tanto el presidente Néstor Kirchner como su par Luiz Inácio Lula da Silva hicieron declaraciones conciliadoras en torno a las diferencias bilaterales.

El brasileño se refirió en extenso a las relaciones entre los dos principales socios del Mercosur durante la conferencia de prensa que ofreció ayer en Brasilia al cierre de la cumbre América del Sur-Países Arabes.

Las relaciones entre Brasil y Argentina "son muy buenas", dijo Lula, que descartó estar "nervioso" por las recientes divergencias comerciales entre ambos países, y aseguró no tener ningún problema con su colega argentino.

Para Lula "no hay nada raro entre Brasil y Argentina. Nuestras relaciones requieren un trabajo muy meticuloso. Históricamente hay diferencias, entre periodistas argentinos y brasileños, o entre cantantes de tango argentinos y cantantes de samba brasileños". "Esto no puede impedir que los jefes de Estado determinen una política mayor y unida para sus países", concluyó.

Por su parte, Néstor Kirchner aseguraba también que "la relacion con Lula siempre ha sido y será buena", agregando que "sería irresponsable de mi parte pelear liderazgos, tengo que dedicarme a la reconstrucción del país y no voy a disputar por liderazgos ni hegemonías, que son conceptos de otras épocas".

Asimismo, en declaraciones que formuló en el avión de regreso, el mandatario aseguró que "las reuniones (bilaterales) fueron excelentes".

Kirchner agregó que "la reunión fue satisfactoria. Hoy las cosas con Brasil están bien, muy bien, pero tenemos que acostumbrarnos a que cuando hay una relación tan estrecha y también intereses en juego, se produzcan discusiones".

Este ánimo conciliador se extendía a los mandos medios: el canciller brasileno, Celso Amorim, repitió ante cada micrófono que le pusieron adelante que la relación con Argentina "es excelente", y que las reuniones "fueron muy productivas".

COMERCIO. El otro espacio de confrontación de los últimos días estriba en el terreno comercial. El problema radica fundamentalmente en el incremento que tuvieron las exportaciones industriales brasileñas hacia la Argentina, las cuales casi se duplicaron en el último año, y también en las limitaciones que algunas industrias argentinas encuentran para acceder al mercado norteño.

Sobre este punto, desde el año pasado la Unión Industrial Argentina viene quejándose por el desequilibrio que implica el hecho de que Brasil le venda a la Argentina productos industrializados, con alto valor agregado, lo que implica mayor cantidad de puestos de trabajo, en tanto que las exportaciones argentinas con destino Brasil sean mayoritariamente de productos primarios.

En este marco, uno de los resultados que se destacaban como positivos del viaje presidencial fue el encuentro de ayer entre los ministros de Economía, Roberto Lavagna y Antonio Palocci, para analizar medidas de protección a los sectores que más sufren las asimetrías.

Asimismo, se anunció que los ministros se reunirán en Buenos Aires el mes próximo para considerar los problemas comerciales.

Otro gesto público que permitió dilucidar el acercamiento lo dio ayer Marco Aurelio García, el principal asesor internacional de Lula. Anunció que su gobierno le propuso al de Kirchner estudiar la posibilidad de que el brasileño Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social financie proyectos industriales argentinos.

De cualquier modo, en el terreno comercial, los malentendidos y las posiciones divergentes se sostienen.

Desde Brasil se rechazó enfáticamente la posibilidad de salvaguardas para productos argentinos, hasta el punto de que el ministro de Industria, Luiz Furlan, aseguró que renunciaría si se aprobaba "una sola" de estas demandas.

Por otra parte, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, ratificó ayer que el Brasilia recibió una propuesta argentina que apunta a eliminar las asimetrías comerciales existentes entre ambas naciones.

De todas maneras, Torres aclaró que esa propuesta no fue entregada en manos de Furlan, que parece posicionarse como el obstáculo más fuerte a un acuerdo en la materia. Furlan había señalado en Brasilia que su gobierno no había recibido ninguna nueva iniciativa de parte de Argentina y que todas las iniciativas de medicación "las planteamos nosotros".

Fútbol

BRASILIA

En un dribling que se ha vuelto tradicional, Lula esquivó las preguntas de los periodistas referidas a la tensión entre ambos países apelando al fútbol.

"Si hay algo por lo que hoy estoy medio nervioso, es sólo por mi Corinthians. Todo lo demás está tranquilo", dijo Lula da Silva, en alusión a su equipo de fútbol preferido, que acaba de despedir al técnico argentino Daniel Passarella.

Una jugada parecida realizó el mandatario argentino: cuando se le interrogó sobre qué temas se habían discutido en la reunión que mantuvieron con Lula, antes de que llegara Chávez, aseguró que el tema que se llevó más tiempo del debate fue si Pelé era o no mejor jugador de fútbol que Maradona.

PROMEDIO DE MEDIOS

La prensa argentina emitía ayer mensajes contradictorios sobre el estado de la polémica. El diario La Nación titulaba "Kirchner y Lula, otra vez en sintonía", proponiendo que el mandatario argentino "terminó de desactivar, al menos al nivel del discurso, el cortocircuito diplomático que enturbió en los últimos tres días la relación con Brasil".

En una línea similar, Página 12 señalaba que "el raid del gobierno argentino por Brasilia terminó con enfrentamiento político cero", aunque señala la existencia de conflictos concretos en el terreno industrial.

Pero por su parte, Clarín titula en su primera página "Las diferencias con Brasil no se superaron", aclarando que "la relacion de Kirchner con Lula siempre ha sido buena, pero con Brasil hubo y habrá discusion de intereses".

En el mismo sentido, pero en forma aún más enfática.

Ambito Financiero destaca que "Cerró mal la reunión convocada por Lula", explicando que "el presidente sólo recogió fracasos en su incursión brasileña".

Retiradapolémica

BRASILIA

A pesar de la mejora en el vínculo a nivel político, no todo eran rosas: la retirada sorpresiva de Kirchner de la cumbre de países sudamericanos y árabes el martes, antes de que ésta concluyera, provocó sorpresa e indignación en Brasil.

"Kirchner abandona cumbre e irrita al gobierno brasileño", fue el titular del Estado de Sao Paulo, que afirma que la decisión de Kirchner sorprendió a la cancillería de Brasil y cita fuentes asegurando que "(Kirchner) pasó de los límites".

En un recuadro, con una foto de Kirchner bostezando, O Globo asegura por su parte que la actitud del mandatario argentino fue fiel a su estilo intempestivo y polémico, y recordó otras oportunidades en las que no cumplió citas programadas o dejó esperando a sus interlocutores.

Lula hubo de esforzarse en la rueda de prensa al fin de la cumbre para explicar el tema, argumentando que "Kirchner se fue cuando el documento final fue hecho. Participó como todos nosotros, pero incluso un poco más, porque tuvimos el privilegio de cenar juntos".

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