YAKARTA | AFP y AP
El gobierno de Indonesia informó ayer que había aumentado en 5.000 la cifra de muertos por el tsunami del 26 de diciembre, con lo que la cantidad de víctimas fatales por el cataclismo asciende a casi 110.000.
Tres semanas después del maremoto, los socorristas realizan todavía tareas de emergencia, como recoger cadáveres para identificarlos y prestar ayuda a cientos de miles de refugiados.
Según el gobierno indonesio, el tsunami del 26 de diciembre mató a 110.000 personas y dejó 700.000 desplazados, sólo en su territorio. Muchos de los afectados todavía esperan la llegada de los equipos, sobre todo en los pueblos costeros entre Banda Aceh y Meulaboh, cuyo acceso se ha vuelto difícil.
La operación dirigida por la ONU cuenta con un apoyo logístico importante, en particular del ejército estadounidense.
El número dos del Pentágono, Paul Wolfowitz, visitó el sábado Banda Aceh, procedente de Tailandia, para supervisar la intervención de los soldados norteamericanos y reiteró que sus tropas partirán "tan pronto como puedan". Funcionarios indonesios habían alertado sobre la "excesiva" presencia de efecivos militares de EE.UU. en el país.
Además de la desnutrición y la falta de alojamiento, la prevención de las epidemias es una constante preocupación.
NUEVE MADRES. El 26 de diciembre, un bebé ingresó en el lugar 81 al hospital de Sri Lanka, donde fallecieron más de 30.000 personas por el tsunami. El niño, bautizado como "el bebé 81", tiene ojos grandes y tez oscura. Hasta ahora nueve madres han visto en él a su hijo y lo reclaman.
Tal vez sea ésta el ejemplo más extremo de la gravedad de una tragedia que ha destruido familias y causado la muerte de unos 12.000 niños, alrededor de 40% de las víctimas fatales de Sri Lanka.
Jenita Jeyarajah es una de las mujeres que reclama al bebé 81. Cuando la ola se estrelló contra su casa, agarró a su hijo de tres meses de edad y a su hermana y subió a una plancha de concreto para buscar refugio. La fuerza de la marejada arrancó al bebé de sus brazos y los tres fueron arrastrados a las aguas.
Jeyarajah y su familia creen que su hijo Abilass sobrevivió a la catástrofe del 26 de diciembre, pero ella carece de los documentos para demostrarlo.
El destino del bebé, que tiene unos tres o cuatro meses de edad, se halla ahora en manos de tribunales. Posiblemente un examen de ADN permitirá determinar quiénes son los progenitores, señalaron funcionarios del hospital.
"Tal vez las parejas no están mintiendo, pero la única forma de asegurarse en un 100 por ciento es hacer un examen de ADN", dijo K. Muhunthan, obstetra del hospital de la base Kalmunai. "No podemos entregar huérfanos al primero que llegue. Debemos ser neutrales".
Estrellas
Personalidades de la música y el espectáculo como Brad Pitt, Nicolas Cage, Madonna, Gloria Estefan y Eric Clapton participaron en un especial televisivo organizado para recaudar fondos para las víctimas de los tsunamis.
El programa de dos horas de duración fue transmitido el sábado en la noche en vivo en los canales de televisión de la cadena NBC Universal y todas las donaciones serán destinadas al Fondo de Respuesta Internacional de la Cruz Roja de Estados Unidos.