MONTERREY | AP Y AFP
Los soldados mexicanos mataron a 30 supuestos miembros de un cártel del narcotráfico en dos tiroteos cerca de la frontera de EE.UU. La región se convirtió en uno de los principales campos de batalla en la lucha contra del gobierno contra los narcos.
Durante el allanamiento de un edificio en Ciudad Mier, estado de Tamaulipas, murieron veinticinco de los sospechosos. Los otros cinco fueron abatidos ayer en el vecino estado de Nuevo León durante una segunda operación cercana a la frontera, dijo la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en una declaración.
Los 30 pistoleros supuestamente pertenecían a la pandilla de los Zetas, el grupo al que se atribuye haber matado a 72 migrantes hace dos semanas en lo que podría ser la matanza más numerosa del cártel hasta la fecha.
La violencia en la frontera del nordeste con Texas ha alcanzado proporciones bélicas en medio de la lucha entre las fuerzas de seguridad y dos bandas de narcos enfrentadas, los Zetas y el cártel del Golfo, ex aliados que se separaron este año e iniciaron una sangrienta disputa por las rutas del narcotráfico hacia Estados Unidos.
Uno de dos sobrevivientes de la matanza del mes pasado -un ecuatoriano- dijo que los asesinos se identificaron como Zetas y que acribillaron a los migrantes porque estos se negaron a trabajar para la banda.
Un avión militar que sobrevoló Ciudad Mier el jueves divisó varios pistoleros frente a un edificio, dijo el comunicado de la Sedena. Cuando se acercaron los soldados de infantería los pistoleros dispararon y se entabló un tiroteo en el que murieron 25 supuestos miembros del cártel y dos soldados resultaron heridos.
En este operativo las autoridades rescataron a tres personas que se supone habían sido secuestradas por los pistoleros, según la declaración. Los militares dijeron que se incautaron de 25 fusiles, cuatro granadas, 4.200 cargas de municiones y 23 vehículos.
Poco antes, un vocero militar dijo que los pistoleros aparentemente estaban en una propiedad controlada por los Zetas.
El segundo enfrentamiento ocurrió ayer por la mañana en las afueras de la población de Benito Juárez en Nuevo León, junto a una carretera que conduce a McAllen, Texas.
Los soldados fueron al área después de recibir una pista anónima de que hombres armados se movilizaban en una camioneta negra, dijo un vocero militar, que habló con la condición del anonimato por no estar autorizado a revelar su nombre.
El portavoz dijo que los individuos armados dispararon y provocaron el tiroteo en el que murieron cinco pistoleros, todos supuestamente también de los Zetas.
"El tránsito fue cerrado, hay cuatro cuerpos sobre la vía", dijo a periodistas un responsable de la policía.
Los militares han asumido funciones de control en varias zonas del estado de Nuevo León, tras la renuncia en los últimos meses de numerosos policías locales ante el temor generalizado por el creciente poderío del narcotráfico.
La escalada de violencia en los estados de Nuevo León y Tamaulipas ha incluido cinco atentados con explosivos, entre ellos dos coches bomba contra una sede policial y un canal de televisión en Ciudad Victoria, capital de Tamaulipas, y el asesinato de un alcalde.
La violencia creciente es una expresión de "una guerra cada vez más cruenta entre los grupos del crimen organizado en su disputa por territorios, mercados y por rutas" que vive México, admitió el presidente Felipe Calderón.
El mandatario, al presentar su cuarto informe anual de gobierno el jueves, consideró también que la violencia es la expresión de la "desesperación" del crimen organizado y reivindicó la captura de 125 capos o sus lugartenientes durante su gobierno, que empezó en diciembre de 2006.
Tras asumir el poder, Calderón ordenó un despliegue militar para enfrentar a los cárteles, cuya violencia deja desde entonces más de 28.000 muertos.
En estos últimos días la violencia llegó a Cancún, donde el martes dos hombres y seis mujeres, dos de ellas embarazadas, murieron en un ataque con bombas molotov perpetrado por al menos seis hombres desde un vehículo contra el bar "Castillo del mar", que había denunciado dos intentos de extorsión.
Ayer cinco jóvenes de una pandilla denominada "Los Sureños", originaria de Tamaulipas, fueron detenidos como presuntos autores materiales del ataque al bar.
Las cifras
28.000 Las personas que murieron en hechos vinculados al narcotráfico desde que Calderón asumió la presidencia hace tres años.
125 Los capos o lugartenientes del crimen organizado que el gobierno atrapó desde el inicio de su ofensiva en diciembre de 2006.
EE.UU. condiciona los recursos al respeto a los derechos humanos
SANTA CRUZ | El gobierno del presidente Barack Obama decidió retener 26 millones de dólares en ayuda a México y recomendó que el gobierno otorgue más poder a su comisión de derechos humanos y sancione a los militares que incurran en abusos.
En un reporte emitido ayer, el Departamento de Estado señaló que el gobierno mexicano, que libra una sangrienta guerra con los poderosos cárteles del narcotráfico, ha cumplido con suficientes requisitos en el respeto a los derechos humanos para que Estados Unidos libere 36 millones de dólares en fondos previamente retenidos, que fueron parte de la Iniciativa Mérida de 1.400 millones.
Sin embargo, Estados Unidos va a retener parte de los nuevos fondos autorizados hasta que el gobierno cumpla algunos requisitos, como mejorar la capacidad de acción de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, limitar la autoridad de las cortes militares en casos que involucren abusos contra civiles y mejorar la comunicación con las organizaciones defensoras de las garantías individuales.
Organismos de derechos humanos han criticado a México de forma reiterada por abusos presuntamente cometidos por sus militares. AP