México | Hombres armados asesinaron a la madre, dos hermanos y una tía del infante de marina que falleció la semana pasada en la operación en la que fue abatido el capo de las drogas Arturo Beltrán Leyva. El asesinato a los cuatro familiares parece un intento de intimidar a las fuerzas armadas que combaten a los carteles.
"Es claro que es una venganza", sostuvo el experto en narcotráfico y seguridad nacional del Centro de Investigación y Docencia Económicas, Jorge Chabat.
"Aquí se va contra la familia de alguien que además ya murió, entonces el mensaje es muy claro: es intimidar no al gobierno, sino a las personas de carne y hueso, intimidarlos para que aquellos que están en las fuerzas armadas no sólo teman por su vida, sino por la de sus familiares", añadió el analista.
El presidente Felipe Calderón confirmó el ataque contra los familiares del infante y lo calificó como "un acto cobarde y deleznable" que muestra "la falta de escrúpulos con los que opera el crimen organizado".
"No habremos de amedrentarnos por criminales sin escrúpulos como quienes cometen tal clase de barbarie. Quienes así actúan merecen el repudio unánime de la sociedad y merecen pagar por sus crímenes", señaló el mandatario en un acto público en el Estado de México, vecino a la capital.
El atentado contra los familiares ocurrió cinco días después de la operación contra el líder del cartel de los hermanos Beltrán Leyva, alias "El Barbas" o el "Jefe de jefes", y a unas horas de que la Secretaría de Marina rindiera un homenaje al infante y anunciara una pensión vitalicia para su madre.
Tras la muerte del capo, el gobierno advirtió que podría darse una escalada de violencia. AP