CIUDAD JUÁREZ | El gobierno de México reiteró su reclamo a EE.UU. por el uso desproporcionado de fuerza de la Patrulla Fronteriza, tras el asesinato de un adolescente cerca a un paso limítrofe, que ayer generó indignación en políticos y habitantes de la frontera.
La canciller Patricia Espinosa dijo que México insiste "en que haya una investigación exhaustiva" y seguirá de cerca los avances de la pesquisa por la muerte del adolescente bajo un puente fronterizo sobre el río Bravo en la conflictiva Ciudad Juárez, vecina de El Paso (Texas).
Vamos a "mantenernos muy cerca de esas investigaciones con el propósito de tener la certeza de que se están haciendo de manera exhaustiva y objetiva para llevar a la justicia a los responsables", agregó la canciller al reunirse con gobernadores estatales en Ciudad Victoria.
Los padres del adolescente aseguran que fue asesinado en territorio mexicano y que éste no tenía intención de cruzar a EE.UU. Su cadáver quedó tendido del lado mexicano bajo el puente donde según sus compañeros se encontraba jugando, junto al río.
El departamento de Estado lamentó el hecho y anunció que el guardia que hizo los disparos fue separado del cargo. La versión inicial de la Patrulla Fronteriza es que uno de sus miembros disparó al ser agredido a pedradas por personas que intentaban cruzar la frontera.
A las dos muertes en incidentes fronterizos de los últimos días se suma la tensión de la inminente entrada en vigencia de la ley migratoria de Arizona. AFP