Aristide acepta plan de paz; la oposición exige renuncia

| La iniciativa no incluye a los rebeldes que controlan Gonaives que para Estados Unidos son sólo "unos bandidos"

PUERTO PRINCIPE | AFP

El presidente de Haití, Jean- Bertrand Aristide aceptó ayer un plan de paz internacional que respeta su mandato aunque recorta sus poderes pero la oposición rechazó de plano la iniciativa y sólo admite la dimisión del gobernante.

"Acepto el plan pública y totalmente ... en una palabra, sí", dijo Aristide en el Palacio Presidencial al recibir una delegación internacional encabezada por el secretario de Estado adjunto de Estados Unidos para América Latina, Roger Noriega, llegada para presionar la aceptación del plan.

"Hemos dado nuestra respuesta por escrito", precisó Aristide, jaqueado por una rebelión armada y demandas de la oposición que exigen su renuncia.

El plan de paz, diseñado por Estados Unidos, Canadá, Francia, la OEA y la Comunidad del Caribe (Caricom), contempla una repartición de poderes, con el nombramiento de un nuevo primer ministro, neutral e independiente.

MANDATO. También respeta el mandato de Aristide que debe concluir en febrero de 2006, algo que la oposición se niega a admitir.

Aristide es "la fuente del problema y la población debe continuar movilizándose pacíficamente" para lograr su retiro, dijo ayer el líder opositor André Apaid.

"Aristide es el responsable directo de la violencia en Haití porque ha distribuido armas, creado bandas armadas para aterrorizar a la población, intimidar a los partidos políticos y acallar cualquier oposición", agregó Apaid, líder del Grupo de los 184 que agrupa a la sociedad civil y el empresariado.

Otra agrupación opositora, la Convergencia Demócratica, que reúne a fuerzas políticas, también remarcó que la salida a la crisis implica que Aristide abandone el poder.

La misión internacional llegó ayer dispuesta a presionar a Aristide y a la oposición a aceptar, a más tardar el lunes, ese plan que busca poner fin a la violencia política que ha cobrado más de medio centenar de muertos en dos semanas.

El plan de paz contempla una repartición de poderes, con el nombramiento de un nuevo primer ministro, neutral e independiente respeta que culmine su mandato en 2006 aunque con un poder reducido.

BANDIDOS. La iniciativa no mencionaba tampoco a los rebeldes que controlan Gonaives (noroeste) y que para Estados Unidos son unos "bandidos".

Dirigidos por un ex comisario y militar, Guy Philippe, los rebeldes amenazaron el viernes con atacar este fin de semana las ciudades Saint-Marc (oeste, 160.000 habitantes) y Cap Haitien (norte, un millón de habitantes).

Ante esa amenaza, miembros de la frágil y escasamente dotada fuerza policial haitiana —5.000 policías para una población de 8,3 millones— han abandonado sus puestos en al menos otras cuatro ciudades, lo que ha degenerado en saqueos y pillajes, según los residentes.

El viernes, un alto diplomático en Puerto Príncipe había adelantado ya sus temores sobre el rechazo de la oposición. "No hay plan B", previno.

Según el plan internacional, el nuevo primer ministro tendría el control de 5.000 policías haitianos, cuya formación y entrenamiento serían supervisados por la ONU y la OEA.

Evacuan la embajada

WASHINGTON

El Departamento de Estado ordenó ayer el retiro de todo el personal estadounidense no indispensable y los miembros de su familia de la embajada en Haití, aludiendo al creciente estado de violencia en ese país.

El Departamento también reiteró una advertencia de que los ciudadanos estadounidenses que no estaban por cuestiones afines al gobierno norteamericano en Haití, deberían abandonar el país mientras los servicios aerocomerciales continuaban operando en forma regular. El anuncio gubernamental se dio inmediatamente antes de que el presidente de Haití, Jean-Bertrande Aristide, acordó un plan de paz para nombrar a un nuevo gobierno y a un primer ministro con integrantes de la oposición política. ANSA

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar