Arabe con 58 esposas cuenta sus secretos

USFAN, Arabia Saudita

En 50 años, dice, se ha casado con 58 mujeres y ha olvidado los nombres de la mayoría. Sabe que ha tenido 10 hijos, pero al preguntarle sobre sus hijas titubea y cuenta con los dedos, hasta que da con la cifra: 25.

Sale al-Sayeri, un pastor de 64 años convertido en comerciante, dice que sus aventuras maritales le han costado más de 1,6 millones de dólares en gastos de boda y pagos a esposas divorciadas. Pero él, que fue forzado a casarse por primera vez a los 14 años, afirma que lo volvería a hacer un millón de veces.

"El matrimonio no me aburre", manifestó, descansando sobre cojines en un área de recepción alfombrada al aire libre en su cuadra con 22 caballos en Usfan, en el desierto, a 800 kilómetros al oeste de Riad. "Soy el hombre más feliz del mundo".

La historia de Al-Sayeri podría parecer un asunto raro y curioso, pero toca un punto delicado en Arabia Saudita, donde el estatus de sus mujeres constituye un tema polémico.

Cuando la prensa saudita difundió el caso en marzo del 2004, algunos lectores se molestaron.

Una mujer convertida al Islam y que sólo se identificó como Maryam escribió al periódico Arab News, afirmando que la historia de al-Sayeri "realmente me sacó de quicio".

CRITICAS. "¿Qué tipo de estructura familiar es ésa? ¿Qué efectos tiene el divorcio sobre la psicología de las ex exposas y los hijos? ¿Cómo puede este hombre dedicar tiempo de calidad a sus hijos, enseñándoles a conocer el Islam y siendo un modelo constante a seguir?", escribió.

Al-Sayeri considera a esas críticas como "locas", e insiste que no está violando las leyes islámicas, que permiten a un hombre tener cuatro mujeres a la vez.

"Tengo la conciencia tranquila", manifestó.

El divorcio se ha vuelto algo bastante común en el reino; según la prensa, la mitad de los matrimonios se separan. Pero el destino de una mujer divorciada depende de la forma de pensar de sus padres. Si se oponen al divorcio, probablemente la confinarán a la casa y supervisarán sus pasos. Se le prohibirá salir con otros hombres o trabajar sin permiso de la familia.

La idea de una mujer soltera con carrera prácticamente no existe aquí. Las mujeres ni siquiera pueden conducir un automóvil. No pueden recibir una educación, viajar ni registrarse en un hotel sin permiso de un tutor masculino.

ISLAM. Por otro lado, algunos padres tienen una forma de pensar lo suficientemente moderna como para permitir que sus hijas concluyan sus estudios y trabajen. Y aunque las leyes islámicas permiten que un hombre tenga cuatro mujeres a la vez, la mayoría de los musulmanes de la actualidad sólo tienen una, porque se ha convertido en una costumbre cultural y la poligamia es costosa.

El dinero no es problema para al-Sayeri, que dice haber hecho una fortuna comerciando con automóviles y bienes inmuebles. También cría camellos y caballos.

Dijo que tres de sus actuales cuatro esposas han estado con él de 18 a 40 años. La cuarta parece ser la que normalmente es reemplazada.

"Es a la que toca renovar", dijo al-Sayeri, sorbiendo un café sabor cardamomo. "Me gusta cambiar mi cuarta esposa cada año". AP

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