Amnistía Internacional (AI) denunció hoy a los gobernantes por no hacer suficiente para erradicar la violencia contra las mujeres en el mundo, y aclaró que no hay "soluciones mágicas" contra ese flagelo, sino que hacen falta "medidas que garanticen la igualdad para las féminas ante la ley".
Con motivo del Día Mundial contra la Violencia de Género, el Parlamento europeo denunció que la violencia contra la mujer es "alarmante" en el Viejo Continente mientras datos y marchas reflejaron el drama en distintos países.
Gita Sahgal, a cargo de la sección de Igualdad de Género de AI, admitió en entrevista con ANSA, que aunque el tema está teniendo un mayor reconocimiento que en el pasado, incluyendo más debates en la ONU y en algunos países, principalmente de Occidente, "desafortunadamente hay pocas señales de avance".
"Lamentablemente aún no contamos con estadísticas mundiales por género, pero sí sabemos que las agresiones y violencia contra las mujeres muchas veces no se reporta por el miedo a represalias", subrayó la experta.
Sahgal sostuvo que el factor de la pobreza y la marginalidad social "muchas veces es crucial" como elemento detonante en los casos de violencia contra la mujer, especialmente en países con comunidades aborígenes, como en Asia, América Latina y µfrica.
"Estamos viendo nuevas formas de discriminación contra la mujer, por ejemplo en sitios como Tayikistán, Filipinas o Yemen, donde no hay marcos legales adecuados de protección para las mujeres, y éstas terminan siendo víctimas de un sistema perverso", agregó.
En el caso de América Latina, recalcó los abusos y violencia contra mujeres en países como México, Guatemala, Nicaragua y Brasil.
También se supo que 2008 en Brasil fue el más violento para mujeres de entre 15 y 24 años, con un 34,1 por ciento que sufrió una muerte violenta, contra el 34 por ciento en 2002 y 2003, reveló el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
Según la investigadora de AI, los gobiernos deben hacer más para erradicar el problema y monitorear de cerca el tema.
"Los gobernantes deben tomar medidas estructurales para garantizar igualdad de género y poner fin contra la discriminación a las mujeres. Debe garantizarse que las mujeres puedan acceder a la educación, la salud y la protección ante la ley, de la misma manera que el resto de la población", afirmó Sahgal.
"Los gobiernos no están haciendo lo suficiente, y aunque no hay soluciones mágicas, deben impulsar medidas que garanticen la igualdad de las féminas ante la ley.
La violencia contra las mujeres es "alarmante", un problema "estructural y difundido en toda Europa" y rodeado de un muro de silencio y miedo de las víctimas a presentar al denuncia, expresó el Parlamento Europeo, en una resolución que votará mañana.
En Europa hasta el 25 por ciento de las mujeres sufrió violencia física al menos una vez en la vida, y la violencia representa la primera causa de muerte e invalidez en las mujeres de 16 a 44 años, más que el cáncer o los accidentes viales.
En España, el gobierno recordó hoy a las 49 mujeres asesinadas a manos de sus maridos o ex parejas en lo que va de 2009, y prometió dar más pasos en la lucha contra el maltrato.
En México, al menos cinco de los 31 estados superan la violencia contra la mujer de Ciudad Juárez, donde hubo al menos 500 crímenes desde 1993, denunció hoy Rocío Gaytán, presidenta del gubernamental Instituto de las Mujeres de México.
"De la violencia no vamos a salir solas las mujeres, tenemos que llamar, tenemos que sumar a los hombres para que bajen estos niveles de violencia y lo que buscamos es desterrarla", expresó Gaytán.
"Tenemos estados con números hasta tres veces más grandes de lo que sucedió en Ciudad Juárez y que sin embargo están callados, no hay seguimiento", lamentó.
En Líbano, al menos el 90 por ciento de las mujeres es o fue en el curso de los años víctima de abusos físicos y psicológicos, denunció el Comité Libanés para la Resistencia contra la Violencia sobre las Mujeres (LCRVAW).
"Sólo poquísimos de estos crímenes son denunciados porque en el Líbano se considera normal que una mujer sea golpeada por el marido o un familiar, por lo tanto jueces y agentes de policía a menudo subestiman el problema", dijo a ANSA Raghida Ghamlush, responsable de la oficina de LCRVAW en Beirut.
Para la ley libanesa, los casos de maltrato y abusos son parte integrante del derecho de familia, por lo tanto de competencia de tribunales administrativos gestionados directamente por las comunidades confesionales.
"Sólo en caso de lesiones confirmadas por un médico pueden dirigirse a la justicia, y la posibilidad de que obtengan satisfacción es poca", agregó.
Aún peor, según Dalal Chehade, responsable de la ONG libanesa Najdeh, es la situación de las mujeres en los campos de refugiados del Líbano, "doblemente discriminadas por refugiadas y por mujeres", según dijo a ANSA.
ANSA