MIAMI n Luego de sortear con éxito cuatro huracanes en menos de un mes, los multifacéticos habitantes de esta ciudad se aprestan a enfrentar hoy fuertes vientos políticos provenientes del primer debate electoral entre los candidatos presidenciales George W. Bush y John Kerry que se realizará esta noche en la Universidad de Miami, ubicada en el corazón de la zona donde quizás se definan las próximas y cruciales elecciones.
Las condiciones meteorológicas recién comenzaban a normalizarse cuando ya en las calles cercanas al recinto universitario se notaban estrictas medidas de seguridad. En estos momentos ya nadie entra o sale del área salvo que se tenga estrecha relación con las nutridas comitivas que acompañarán a ambos contendientes, con los miembros de la propia seguridad o los casi 3.000 periodistas de toda la nación que cubrirán el superpromocionado evento.
Los inconvenientes en el tránsito que esto conlleva, son tomados con paciencia por los residentes de Miami, pese a que a la mayor parte poco le interesa la política o simplemente no puede intervenir en ella por razones de estatus migratorio.
Por esa razón el prólogo del primero de los tres debates que se realizarán antes de las elecciones presidenciales, se escribe más que nada en los medios de comunicación y no en las conversaciones de la gente, preocupada más que nada por la situación económica interna agravada por el precio del combustible y particularmente en el sur de la Florida por la caída de la actividad turística, como consecuencia de los fenómenos meteorológicos que azotaron sus costas.
En los ciudadanos naturales de EE.UU. el interés por votar no supera al 40% según los cálculos más optimistas, mientras que entre los hispanos la actividad política se centra aquí casi exclusivamente en el sector cubano.
Estos, según las encuestas realizadas en el condado de Miami-Dade apoyan mayoritariamente a Bush (81%), al considerarlo un presidente más efectivo para sus intereses de derrocar al régimen de Fidel Castro. Los llamados angloamericanos y afroamericanos, de esta zona sin embargo se inclinan hacia el demócrata Kerry con un 71% y 87% respectivamente.
FIESTAS. Por la prensa, la radio y la televisión se ofrecen a los partidarios de los dos candidatos las invitaciones para las reuniones posteriores al debate en las que tanto Bush como Kerry, festejarán sus logros dialécticos junto a sus allegados.
Los republicanos con Bush, su familia y asesores de primera línea se reunirán luego del enfrentamiento verbal en el centro de exposiciones del exclusivo barrio de Coconut Grove, en el suroeste de Miami, donde esperan reunir a 4.000 personas que seguirán antes el debate en pantallas gigantes.
Los demócratas son más optimistas y piensan reunir 10.000 partidarios en el Arena Miami, un popular estadio ubicado en el centro de la ciudad, donde se presentará Kerry también junto a su familia y personalidades públicas.