Acuerdo para salvar al euro no convence a inversores

Cuatro países están en duda y quieren ver texto del tratado

París | El acuerdo logrado en la cumbre europea de emergencia, hace diez días, en Bruselas, tuvo por finalidad afianzar el consenso para mejorar la disciplina fiscal y dar seguridades a los mercados financieros sobre la manera en que actuará la Unión Europea. Pero, no ha convencido a los inversores. La cotización del euro y las tasas de interés que el gobierno de Italia debe pagar sobre nuevas emisiones de bonos, volvió a subir, aparentemente porque no se ha logrado convencer a los mercados, que un poco más de austeridad y de dinero para un rescate salvarán al euro.

El Banco Central Europeo (BCE) continuó enfrentando presión para incrementar sus adquisiciones de bonos de los gobiernos de la eurozona. Pero, el presidente del Bundebank (el banco central de Alemania), Jens Weidmann, reiteró que su país se opone a usar al BCE precipitadamente para respaldar a los gobiernos que necesitan, ante todo, realizar reformas.

Mientras, al menos cuatro miembros más de la UE -ninguno de ellos usa el euro- han expresado reservas sobre el acuerdo, al que solo Gran Bretaña se opuso definitivamente en la cumbre. Algunos líderes dijeron en Bruselas que querían consultar a sus parlamentos.

Hungría, Suecia, Dinamarca y República Checa dicen ahora que quieren ver el texto propuesto para el tratado, que buscan aplicar límites estrictos tanto a los déficit presupuestales anuales de los países miembros como en sus deudas acumuladas, antes de comprometerse totalmente. Francia y Alemania esperan tener la versión del tratado aprobada a fines de marzo y ratificada sobre el final de 2012.

Las limitaciones fiscales tienen por finalidad prevenir crisis futuras, pero los mercados financieros aparentar estar enfocados en si las naciones de la eurozona sustituirán las palabras por los hechos y pondrán el dinero cuando dicen que defenderán al euro y sus miembros. Más allá de los fondos de rescate aprobados, el acuerdo de Bruselas establece que los bancos centrales de los países miembros deben proveer US$ 259.000 millones al FMI para crear un mayor "cortafuegos" de dinero que ayudaría a proteger a los países de la eurozona fuertemente endeudados de las presiones especulativas.

La esperanza es que los países de fuera de la eurozona también contribuyan. Se ha mencionado que Rusia lo haría por un monto de U$S 13.400 millones.

Algunos sostienen que se necesita más poder de fuego. Los mercados parecen querer una acción más agresiva de parte del BCE. THE NEW YORK TIMES

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