LITORAL 

Con el fuego a metros de destruir sus casas: “Si se había quemado todo no volvía más”

El 2021 cerró con el incendio más grande de la historia de Uruguay. El testimonio de los vecinos que estuvieron a punto de perderlo todo. Entre el miedo y el reclamo para que no vuelva a pasar. 

Carlos Alberto Whitman, vecino de Piedras Coloradas junto al predio incendiado. Foto: Mateo Vázquez

Los últimos días del 2021 fueron complicados en el límite entre Río Negro y Paysandú cercano a la localidad de Algorta. Un incendio comenzó en esa zona y se extendió por varios kilómetros poniendo en riesgo a varios pueblos como Pandule, Orgoroso y Piedras Coloradas.

La principal hipótesis plantea que el primer foco se originó por la explosión de un camión de transporte de paquetería pero el Ministerio del Interior confirmó que algunos focos secundarios fueron provocados intencionalmente.

Más allá de esta situación, el año nuevo no fue usual y requirió el despliegue de bomberos, bomberos voluntarios, militares y vecinos para intentar que el fuego no llegara a las zonas pobladas, situación que lograron pero que costó trabajo. 

“Fue un incendio de magnitud y relevancia”, expresó a El País Richard Da Silva, Jefe de Incendio de Piedras Coloradas. En una zona de ese pueblo se instaló el comando central para combatir el incendio.

Una piscina sirvió para hacer acopio de agua mientras que una iglesia fue acondicionada para que los bomberos y voluntarios pudieran descansar. Es que desde el 29 de diciembre hasta el 3 de enero el trabajo no cesó. Algunos recibieron el 2022 combatiendo las llamas mientras que en los pueblos cercanos no hubo festejos. Los testimonios de los que vivieron el fuego desde muy cerca. 

Bomberos descansan en una capilla. Foto: Mateo Vázquez
Bomberos descansan en una capilla. Foto: Mateo Vázquez

“El nerviosismo era grandísimo, pero nunca nadie se fue de acá”, contó Jhon Cáceres, alcalde de Piedras Coloradas. “Quemó la vuelta de las casas pero no quemó ninguna. Hasta ahora no comprendemos cómo salimos tan ilesos de esto, porque fue de una magnitud inmensa”, agregó.

Uno de los vecinos que luchó contra el fuego para defender su terreno fue Carlos Alberto Whitman. Jubilado y dueño de una pequeña chacra, intentó combatir el fuego junto a familiares pero en un momento se rindió. Un bosque a menos de 30 metros de su casa ardía y el decidió escapar junto a su hijo, dando por descontado que su casa sería destruida.

Miles de hectáreas en el litoral fueron afectadas por el fuego. Foto: Faustina Bartaburu
Miles de hectáreas en el litoral fueron afectadas por el fuego. Foto: Faustina Bartaburu

“El día después también nos deja lecciones aprendidas, el incendio de esta magnitud, el más grande que conoce Uruguay, también nos pone en un lugar de analizar cómo se manejó, las condiciones previas, los montes, como había un manejo de las forestales de esos predios. Habrá que hacer una lista de deberes para varias partes en cuanto a prevenir este tipo de situaciones”, dijo Fermín Farinha, Secretario General de la Intendencia de Paysandú.

Bomberos voluntarios en incendio del litoral. Foto: Faustina Bartaburu
Bomberos voluntarios en incendio del litoral. Foto: Faustina Bartaburu

Algunos vecinos responsabilizan a las empresas forestales de la zona por la falta de cuidado y mantenimiento, que sumado a la sequía hizo que se desencadene uno de los incendios más grandes en la historia de Uruguay.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error