El abandono del edificio que ocupara la sede del Club Atlético Cerro, en la esquina de Grecia y Prusia, está generando serios problemas a una biblioteca lindera. Humedades y temor por intrusos en el edificio abandonado son una constante.
Desde que quedó abandonada la antigua sede del Club Atlético Cerro, en la esquina de Grecia y Prusia, el local pasó a ser tierra de nadie.
Fue precariamente tapiado con madera compensada, que poco costó remover a los intrusos que permanentemente ingresan a robar cuanto elemento se pueda comercializar.
Desde un boquete considerable que da a la calle Grecia, puede verse cómo el local está siendo paulatinamente desmantelado.
Los vecinos dicen que personas desconocidas ingresan a toda hora "a consumir drogas, dormir, o llevarse cosas".
"Se han robado mobiliario, plaquetas, vidrios, puertas, ventanas, aparatos sanitarios y otras cosas", declaró una mujer.
El techo del edificio de la antigua sede del Club Atlético Cerro tiene todo tipo de filtraciones que desde hace años se trasladan hacia una pequeña biblioteca municipal ubicada en el padrón lindero.
Allí concurren entre 15 y 20 personas por día, niños y adultos. "Antes eran muchos más los que venían, pero el lugar está muy venido a menos", señaló la bibliotecóloga.
Varios vecinos alertaron a El País por el estado de esta biblioteca, en la que hay humedades en prácticamente todas las paredes e incluso peligro de derrumbe en el techo del salón principal, según constató un arquitecto que revisó la estructura hace algún tiempo.
A todo esto, se suma la inseguridad permanente por los intrusos que ingresan a la abandonada sede del Club Atlético Cerro. "De noche se escuchan ruidos y golpes en las paredes. Tenemos miedo que hagan un boquete y que entren a la biblioteca o a la farmacia que se encuentra del otro lado", dijo uno de los vecinos.
En el barrio advierten que la biblioteca va a poder ser reparada hasta tanto se resuelva el destino del inmueble abandonado, porque "todo arreglo sería inútil si continúan las filtraciones".
CARENCIAS. La biblioteca de Grecia y Prusia, como tantos otros espacios municipales de este tipo, tiene innumerables carencias. Además de los problemas estructurales y de inseguridad, hace 5 años que no recibe libros y que trabaja con el mínimo personal.
Tiene ventanales que no abren por el óxido e incluso carece de una estufa.
La directora interina de Promoción Cultural de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM), Raquel Diana, dijo ayer a El País que la comuna inició hace una semana "un plan muy profundo de reestructura de las bibliotecas", junto a los propios trabajadores.
"Lo hacemos escuchando, a través de la palabra de ellos, cuáles son los problemas y cómo abordarlos. Son planes macro. Nos va a llevar por lo menos 15 días terminar de definirlos. Estamos preocupados y trabajando", aseguró.
Diana dijo que el plan abarcará "a todas las bibliotecas municipales" de Montevideo.
"Estamos haciendo una serie de talleres con los empleados, trabajando y en el tema de los presupuestos. Hemos hecho una inversión enorme en la reparación de las bibliotecas. Es un tema casi que interminable. Además, muchas veces no ocupan lugares apropiados. Vamos hacia una redefinición de la Biblioteca municipal", añadió.
La jerarca dijo que próximamente se van a tomar algunas medidas "drásticas", como trasladar algunas bibliotecas si se entiende que es necesario.
Diana dijo además que en los próximos días se recibirá una importante donación de libros del Centro de Artesanías y de la Cámara Uruguaya del Libro, que en este caso forma parte de un convenio por la organización de la próxima Feria del Libro en el Atrio Municipal.
Intención pero sin recursos
"Hubo un desprendimiento de la mampostería del techo, que como no ha tenido mantenimiento adecuado tiene peligro de derrumbe. Consultamos a un arquitecto y nos recomendó no usarla", dijo Carlos Cairo, secretario general del Club Atlético Cerro, sobre la vieja sede.
Antiguamente, el lugar era una conocida ferretería. Por su estructura, "no es muy funcional", afirmó. Por eso no fue muy costoso dejar esa sede para ir a la histórica del Club. Pero también por eso será difícil venderla, y más con el problema en el techo, dijo Cairo.
"Tenemos intenciones de repararla, pero debemos contar con recursos", afirmó. Por ahora, el Club no tiene dinero para destinar a ese local, y ni siquiera se pidió un presupuesto, dijo el dirigente.