S.CABRERA / L. NICROSI
El presidente Tabaré Vázquez luce decidido a dar la "guerra" a Luis Alberto Lacalle. Pero los blancos, más que atacar al mandatario por su injerencia en la campaña electoral, señalan que disputa el liderazgo del Frente Amplio con José Mujica.
Vázquez mostró en el Consejo de Ministros abierto de Villa Soriano del pasado miércoles que está decidido a no dejarle pasar una sola crítica al candidato blanco respecto a su gestión de gobierno. Pero también que usará toda su artillería para ayudar al Frente en esta contienda electoral.
Los blancos, en tanto, se muestran cautos en sus ataques a Vázquez, que mantiene una alta popularidad, y -si bien le cuestionan que ingrese en la campaña- prefieren subrayar que él y Mujica luchan por el liderazgo de la izquierda y que el candidato del Frente Amplio es bien distinto al mandatario.
El candidato a la vicepresidencia del Partido Nacional, Jorge Larrañaga, reconoció que Vázquez atacó a Lacalle, pero interpretó que el presidente "mandó un mensaje" hacia tiendas propias para dejar en claro que "sigue siendo el líder" y que es él quien marca las reglas.
En la misma línea, Lacalle dijo a El País en Rivera que Vázquez "vino a la política para quedarse" y pretende seguir incidiendo en un partido "tan complejo como el Frente Amplio".
"Guerra". Vázquez centró su discurso de Villa Soriano en responder a las críticas del Partido Nacional a la gestión del FA y aludió a Lacalle sin mencionarlo, hablando una y otra vez de que los uruguayos no son "holgazanes". El mandatario replicó así el calificativo de "atorrantes" aplicado por el candidato nacionalista a los beneficiarios del Plan de Emergencia en un reciente discurso en Flores.
El próximo martes,, en Zapicán, proseguirá en esta línea y realizará su rendición de cuentas en materia de seguridad pública (ver nota en esta página).
Allegados al mandatario dijeron a El País que tras retornar al Uruguay luego de su gira por Estados Unidos y Venezuela, Vázquez decidió declararle la "guerra" al presidenciable nacionalista para intentar que la izquierda retenga el gobierno.
Vázquez salió a reforzar la campaña electoral del Frente Amplio en el último tramo de la contienda, consciente de su nivel de popularidad y de la asociación que hace la ciudadanía entre su figura y el Frente Amplio, explicaron sus allegados. La misma estrategia del mandatario la llevan adelante el resto de los integrantes del gobierno, quienes no pierden ocasión en salir a rebatir las críticas nacionalistas.
Mirando 2014. Los blancos, en tanto, más que cuestionar un acto como el de Villa Soriano, con características muy cercanas a lo electoral, hicieron foco en que Vázquez se introduce en la campaña para reafirmar su liderazgo en la izquierda con respecto a Mujica y machacan en que una futura administración frenteamplista tendrá poco que ver con la gestión moderada del actual presidente.
En el entorno de Lacalle explican la búsqueda de protagonismo de Vázquez en que intenta posicionarse de cara a 2014 y especulan que posiblemente buscará ser el presidente del Frente Amplio desde 2010, gane o no Mujica las elecciones.
En diálogo con El País, Lacalle dijo que "es evidente" la competencia que hay "entre Vázquez y Mujica". Incluso el ex presidente esbozó una teoría: "Creo que más bien (la crítica de Vázquez) fue para el amigo Mujica, que dijo que los uruguayos éramos todos unos atorrantes y que había que traer trabajadores de Ecuador que trabajaban mucho y comían poco".
También admitió que "hay una línea muy fina entre el legítimo derecho de decir lo que hizo y el de hacer publicidad a favor de su partido".
Para Larrañaga, la campaña de Mujica "está intervenida" por Vázquez y cuestionó al mandatario porque "a veinte días" de las elecciones no puede hacer "un acto político".
"Mujica es un barco que hace agua" y por eso "gastan tanta plata en publicidad de los organismos estatales", indicó Larrañaga.
Recordó que Vázquez primero criticó a Mujica desde Washington, cuando calificó como "estupideces" algunas opiniones contenidas en el libro Pepe Coloquios, y añadió que ahora el presidente "pretende equilibrar la balanza llevando agua para el molino" del Frente.
Por eso, Larrañaga considera "inconveniente" este tipo de discursos presidenciales. "La conducta del presidente no le hace bien al gobierno, ni a su partido, y mucho menos a su candidato a presidente", declaró.
"Ninguneo". En tanto, el senador herrerista Gustavo Penadés aseguró que "Vázquez está en campaña para 2014", promueve su gestión "frente a una disputa interna por el liderazgo de la izquierda" y en el medio "intenta meter al Partido Nacional". A su juicio existe "un ninguneo" de Vázquez hacia Mujica, "cuando dice que no miró la agenda y que no sabe si se reunirá con él" (ver nota en esta página).
Los blancos aprovechan esta situación para marcar las diferencias entre el presidente y el candidato presidencial de la izquierda. La dirigente Ana Lía Piñeyrúa dijo que es claro que la eventual gestión de Mujica será diferente a la actual. "Él no es Vázquez, la relación de fuerzas será muy diferente por la mayoría abrumadora del MPP y del PCU, y Mujica no tiene la capacidad de Vázquez para administrar los equilibrios entre los sectores del FA", aseguró Piñeyrúa. (Producción: Daniel Isgleas)
Una irónica "felicitación" a Lacalle
"¡Qué descubrimiento! Felicito al doctor Lacalle por un razonamiento tan profundo", ironizó ayer el prosecretario de la Presidencia, Jorge Vázquez.
El hermano del mandatario respondió a las recientes declaraciones del candidato presidencial del Partido Nacional, quien alertó a los indecisos, que José Mujica no es lo mismo que Tabaré Vázquez.
"Es un excelente descubrimiento, me alegro", indicó el funcionario al ser consultado ayer durante un seminario sobre el control de lavado de activos en el hotel Sheraton de Montevideo. "Todas las personas somos diferentes, eso es obvio", indicó. Agregó que la gente "no es estúpida" y sabe diferenciar un candidato de otro.