DURO ENFRENTAMIENTO

Vázquez y Ancap a la ofensiva contra el paro de las estaciones

Las empresas acusan a Ancap de haber sido la primera en no cumplir sus obligaciones.

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Muchas estaciones solo tenían ayer gasoil para vender. Foto: Francisco Flores

Transcurrido el primero de los dos días de la medida de los estacioneros por la cual no expenden combustible en protesta por el previsto recorte en un 38% de los ingresos de al menos un tercio de ellos, las posiciones de Ancap y de los empresarios parecen más distantes que nunca.

Incluso desde Brasil terció en el debate el propio presidente Tabaré Vázquez que advirtió que los estacioneros estaban incumpliendo contratos.

Ancap envió inspectores a decenas de estaciones para verificar si tenían existencias de combustible y si estaban adhiriendo al paro y su presidenta Marta Jara los amenazó con multas, lo que enfureció a los estacioneros.

Éstos aseguran que la medida de la Unión de Vendedores de Nafta del Uruguay (Unvenu) recibió una adhesión de 90%, lo que implica que en alrededor de 400 puntos de venta no se entregó combustible.

Ancap pretende que el cambio en el sistema de pago a los estacioneros comience a tener vigencia el 1° de enero.

Muy temprano, a las 8 de la mañana, Jara disparó con munición gruesa durante una conferencia de prensa en la que sugestivamente no estaba el director nacionalista de la empresa, Diego Labat.

Jara señaló que una de cada cuatro estaciones tenía combustible, que Ancap contaba con el respaldo del Pit-Cnt y que "la población queda de rehén", debido a la protesta.

"Ancap va a fiscalizar la provisión del servicio. Tenemos un equipo de inspectores para verificar si alguna estación no está cumpliendo con el nivel de servicio que contractualmente debe cumplir. Se aplicarán sanciones si no se brindan los servicios", advirtió. Y recordó que Ancap puede aplicar en el caso de las estaciones de Ducsa —que son concesionarias del sello de la empresa— una multa equivalente al 1% de la bonificación promedio mensual por día que recibe la estación. Si bien todavía el gobierno no analiza una declaración de esencialidad, Jara mencionó que a través del teléfono 0800-8773 se pueden denunciar irregularidades.

Jara señaló que el ingreso de los estacioneros por litro supera ampliamente los valores de la región. Y mencionó que en Uruguay el ingreso por litro que recibe un estacionero es entre un 35% y un 40% superior al percibido en Brasil y más del doble que el correspondiente a Argentina.

Desde Brasil, el presidente Vázquez advirtió que "hay acuerdos comerciales; y esos contratos deben ser respetados; si no son respetados actuará la Justicia como debe actuar". "Veremos lo que hay que hacer desde el punto de vista legal y jurídico", agregó.

Réplica.

La Unvenu respondió los argumentos de Ancap y del gobierno. Pablo Donnángelo, abogado de la gremial, dijo que Ancap "no tiene legitimación" para reclamar el incumplimiento de contratos, porque la empresa pública no honró acuerdos previos. Donnángelo aludía a la modificación unilateral de la paramétrica utilizada para establecer las "bonificaciones" que reciben los estacioneros.

Por este motivo, la Unvenu presentó ya hace tres años una demanda ante el Juzgado de lo Contencioso Administrativo de 2° Turno respecto a la cual todavía no hay un fallo. Esta acción fue impulsada por 220 estacioneros. Con la medida que comenzó ayer, los empresarios están ejerciendo su derecho constitucional de protesta, sostuvo. Las multas que Ancap aplique no serán legales, agregó. Donnángelo, además, señaló que no le corresponde al presidente Vázquez determinar si hubo un incumplimiento contractual ya que esa prerrogativa es de los magistrados.

El presidente de la gremial, Daniel Añón, dijo a El País que si bien es cierto que es mayor el ingreso en Uruguay con respecto a la región por litro (alrededor de un 25%) "estamos hablando de ingresos brutos; después de ahí salen los gastos que en nuestro país superan los de cualquier otro país". Nuestros sueldos son más altos. Y no hablemos de los gastos que tenemos por controles que tenemos. Nuestros costos son insoportables", sostuvo. El margen que queda a los estacioneros es de menos de 50 centésimos por litro, aseguró.

Con la reducción de las bonificaciones a unas 190 estaciones y el congelamiento a una cantidad similar "el 50% de las estaciones no tiene más remedio que pasarse al autoservicio", advirtió el empresario. "A las estaciones que venden un poco más les están sacando un dineral", sostuvo.

Añón, que es estacionero de Ancap y que tiene una trayectoria de décadas en el negocio, estaba particularmente molesto por lo que consideró presiones del ente. "Yo nunca lo viví en mi vida. A mí me da tristeza me hace sentir mal. Acá si hay alguien que incumple es Ancap. ¡La manera de hacer las cosas no es por imposición!", agregó.

La directiva de la gremial se reunirá mañana para evaluar el resultado de la protesta. Hasta ayer no había retomado la negociación con Ancap. Añón reconoció que cuando se decidió el paro, algunos estacioneros querían parar hasta una semana, pero primó una posición más moderada. Una medida más prolongada "es complicada para quien vive de esto", ya que los combustibles representan entre el 92% y el 94% de los ingresos de las estaciones de servicio, sostuvo Añón.

90% de las estaciones adhirió.

Ayer había 50 estaciones de servicio que aún tenían combustible a disposición del público. 16 estaban en Montevideo, 6 en Canelones, 3 en Rocha, 2 en Lavalleja, 2 en Cerro Largo, 4 en San José, 3 en Florida, 2 en Colonia, 3 en Soriano, 5 en Durazno, 1 en Salto, 1 en Río Negro, 1 en Rivera y 1 en Treinta y Tres. No había estaciones con combustible disponible en los departamentos de Flores, Artigas, Paysandú, Tacuarembó.

En Uruguay funcionan 477 estaciones de servicio, en las que trabajan 8.500 personas entre propietarios y empleados. Además de los problemas generados con las "bonificaciones de Ancap", otro asunto pendiente es el del pago con tarjetas de débito o crédito en las estaciones durante todo el día. La obligación de pagar con plásticos las 24 horas se postergó para mayo, a pedido de los estacioneros que consideran que la operativa con esa nueva modalidad, aunque mejora la seguridad (eran frecuentes los asaltos nocturnos en los puntos de venta de los combustibles) supone costos que se debe analizar cómo se pagarán. Pero ese debate quedará seguramente para más adelante porque ahora la pulseada es por otro tema.

Pérdidas la llevan a hacer caja.

Ancap ha perdido mucho dinero y eso explica que en este año no haya bajado los combustibles pese a que en algunos momentos, en función del precio del petróleo, hubiese podido hacerlo. Ahora se propone reducir las pérdidas que, sostiene, le provocan los pagos a los estacioneros.

Y decidió bajarlos 38% para los que venden al mes más de 150.000 litros. Dejaría sin cambios los pagos para que se ubican entre 30.000 y 150.000 litros y los incrementaría para los que venden menos de 30.000. La propia Ancap ha reconocido que no se debe esperar que esto lleve a una rebaja en los precios de los combustibles que pagan los consumidores.

Para algunas estaciones la reducción de los pagos es de $ 100.000 al mes, dijo a El País el presidente de la Unión de Vendedores de Nafta, Daniel Añón. Ancap señala que busca ahorrar y no el cierre de lugares de venta. El oficialista Movimiento de Participación Popular en su cuenta de Twitter salió en defensa de las medidas de Ancap. Posteó que desde 2008 los propietarios de estaciones de servicio han ganado US$ 2.000 millones y que realizan "gran propaganda en la prensa".

Pit-Cnt rechaza que el sector se descuelgue de convenio.

El duro enfrentamiento entre Ancap y los estacioneros puede provocar, además, conflictividad laboral. Es que el sindicato metalúrgico (Untmra) que reúne a los empleados de las estaciones de servicio, advirtió que no aceptará que la patronal se "descuelgue" del convenio colectivo del sector alegando la imposibilidad de pagar el próximo ajuste salarial.

Las empresas solicitaron el "descuelgue" por eso, pero el secretario general del Pit-Cnt y dirigente metalúrgico, Marcelo Abdala, aseguró a El País que el convenio no contemplaba esa posibilidad. Y cuestionó la medida de protesta de los estacioneros. "Esto tiene mucho de desestabilización. No creo que vaya a cerrar ninguna estación por esta cuestión" (la reducción de pagos de Ancap a las empresas), sostuvo Abdala.

El sindicalista no quiso aludir a la mala situación de Ancap como explicación de lo que ocurre. "Hace años que están pegándole a Ancap. Nosotros preferimos tener la perspectiva de clase y defender la principal empresa industrial del país", señaló. Los delegados de los trabajadores de las estaciones de servicio se reunirán el miércoles para evaluar la situación.

Abdala dijo que nunca hubo tantos trabajadores sindicalizados en los puestos de venta. El presidente de los estacioneros, Daniel Añón, dijo que la Untmra "está equivocada cuando nos castiga a nosotros que estamos defendiendo empleos".

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