Roma - El Vaticano, que sigue su labor pese a la hospitalización del Papa Juan Pablo II, presentó oficialmente ante la prensa un documento que endurece los requisitos para la anulación del matrimonio católico.
La medida fue pedida explícitamente por el Papa Juan Pablo II el pasado 29 de enero tras haber recibido a los prelados del conocido tribunal eclesiástico de La Rota, tres días antes de su hospitalización de urgencia.
En esa ocasión, el pontífice había criticado "el laxismo" con el que los tribunales hoy en día conceden la anulación del matrimonio religioso.
El Vaticano modificó los requisitos con el objeto de disminuir el creciente número de "divorcios católicos".
Titulado "Dignidad del Matrimonio" y elaborado por el cardenal español Julián Herranz, del Consejo Pontifico, el documento con las nuevas normas -revelado el martes- invita a los tribunales eclesiásticos a someter "la cuestión de la validez o de la anulación del matrimonio a un verdadero proceso judicial".
Según los principios de la Iglesia, la anulación del matrimonio católico implica que el matrimonio nunca existió, aún si la pareja tuviera hijos y conviviera numerosos años.
Según cifras oficiales, más de 56.000 pedidos de anulación fueron hechos de todo el mundo en el 2002 ante los tribunales eclesiásticos, de los cuales unos 30.000 fueron solicitados en Estados Unidos.
Los magistrados de la Rota, una suerte de Corte de Casación tras los dos primeros grados de juicio, eran conocidos en el pasado por conceder con dificultad la anulación, una tendencia que al parecer está cambiando.
En el año 2002 fallaron 135 sentencias, de las cuales 73 fueron en contra de la anulación.
Para los católicos que desean casarse de nuevo por la Iglesia la anulación del matrimonio es la única esperanza, debido a que el Vaticano prohibe el divorcio.
Entre los casos más famosos de anulaciones de matrimonio figura el del ex presidente de Colombia Julio César Turbay Ayala, quien tenía hijos mayores, y el de la princesa Carolina de Mónaco.
AFP