Uruguay buscará dar prioridad durante el gobierno de José Mujica a la relación "esencial" con Brasil y a acrecentar los vínculos con Argentina, afirmó el futuro canciller Luis Almagro, para quien el Mercosur debe plantearse una agenda externa "más dinámica" para salir de su estancamiento.
El segundo gobierno del Frente Amplio buscará en materia exterior "posicionar lo mejor posible a Uruguay", favoreciendo el crecimiento de inversiones y buscando resolver "la ecuación social del país", dijo Almagro a corresponsales extranjeros.
La reivindicación del Mercosur -Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay con Venezuela en proceso de incorporación- y de UNASUR, así como la necesidad de avanzar en la negociación entre el Cono Sur y Europa son temas en la mesa del nuevo gobierno en un contexto regional de "cambios" en los que habrá que acudir al "pragmatismo", anticipó Almagro.
"Todos los resultados que uno piensa obtener en el exterior son con ese objetivo: reducir la pobreza, eliminar la indigencia y lograr que Uruguay sea, como decía el eslogan de campaña, un país de primera", apuntó el futuro jefe de Exteriores.
Ello implica "seguir profundizando la relación con Brasil, que es un socio indispensable", y "hacer crecer nuestra relación con Argentina" no sólo en el plano comercial "sino mejorar nuestra relación política, entender, favorecer los vínculos financieros, sociales, culturales", añadió.
El Mercosur "tiene algunos temas pendientes", su agenda externa "estancada, su mercado ampliado no tiene un funcionamiento perfecto", reconoció Almagro para quien pese a las críticas el bloque "potencia" a Uruguay.
"Los socios del Mercosur, especialmente Argentina y Brasil son los principales socios del Uruguay. No son lastre, sino un beneficio y potencian al país. Uruguay ha obtenido muy buenos resultados comerciales muchas veces simplemente por ser vecino de Brasil y Argentina" y "es muy difícil pensar que los grandes mercados van a ir a una negociación bilateral con Uruguay".
Almagro reivindicó por otra parte a UNASUR y se refirió a la candidatura, vetada por Montevideo en el marco del conflicto con Argentina por una papelera, del ex presidente Néstor Kirchner a presidir esa instancia.
"Tenemos que prácticamente analizar el tema de nuevo y desde cero, ver si se mantiene la candidatura argentina y sobre esa base resolver", señaló.
Respecto de la cumbre UE-América Latina en España en mayo, Almagro reconoció que las "conversaciones son complejas" y que hay que "generar las condiciones que nos permitan alcanzar un estado mayor de optimismo". (ANSA).