"Nosotros nos reunimos con Carbonell y le dijimos en el mes de marzo que la situación era sumamente delicada , que necesitábamos un guardia 222 urgentemente, que teníamos grandes problemas de seguridad, que se metían personas que no eran del liceo, a veces ebrias y que si se ponían difíciles no las podíamos sacar del local porque carecíamos de personal para eso. Que en pocos días habían robado a profesores y a liceales, incluyendo el corte que le hicieron en la mochila al joven que protagonizó el accidente y que en cualquier momento iba a ocurrir alguna tragedia. Ahora, después de lo que pasó nos van a reponer el servicio, que por otra parte se sacó porque Secundaria no lo paga. Lo repusieron de un día para el otro, ¿por qué no lo hicieron antes?".
Así comenzó una de las reuniones que los directores y docentes del Liceo 13 de Maroñas mantuvieron ayer con los padres de los alumnos en vistas de retomar mañana, sábado, las clases curriculares.
La exposición de la subdirectora del centro educativo fue el corolario de una larga semana de tensiones en el Liceo 13 de Maroñas, derivadas del incidente protagonizado por un estudiante, — M.C.D.S. (12), ahora internado en el Iname —, en el cual baleara accidentalmente a una compañera, Fiorella Alejandra Busetta (12), cuyo estado es delicado y aún permanece con el proyectil alojado en la zona lumbar.
La mujer que hablaba en dicha reunión a 50 padres de alumnos, escoltada por una decena de profesores, se presentó como la subdirectora del establecimiento. Afirmó también que el próximo martes mantendrán una reunión con Jorge Carbonel, titular de Enseñanza Secundaria, para volver a tratar el tema.
Unificar los colores de la vestimenta de los jóvenes, revisar las mochilas o implementos que los liceales traigan a clase, radicar denuncias en la Seccional 16a. de todos lo hechos delictivos por más pequeños que parezcan y que ocurran fuera del liceo y guardar copia de las mismas, fueron algunas de las medidas acordadas en la reunión.
La reunión fue recogida por un periodista de El País que asistió a la reunión efectuada en un salón de la planta baja del liceo, entre padres de los primeros años de los números 12 al 17.
Consultado Jorge Carbonell acerca de la reunión en que fuera advertido de la situación del instituto, reconoció que la misma existió y puntualizó que en la instancia se le pidió el servicio 222. "Pero su contrato no es decisión nuestra y está en la órbita del Codicen. Creo que es lamentable que ante un accidente como este se haga hincapié en el servicio 222, que no hubiera podido hacer nada en este caso en especial, porque los estudiantes no son cacheados al entrar. Sobre estos reclamos estamos trabajando desde antes de este hecho para encontrarles una solución", indicó el jerarca de Secundaria.
Por su parte el ministro del Interior, Daniel Borrelli, aseguró que se mandarán dos policías de apoyo para el exterior del liceo como "una presencia disuasiva", para evitar agresiones u otras situaciones anormales fuera del centro de enseñanza.
CRITICAS. Cerca de cuarenta padres esperaban ayer en el hall del Liceo 13. Habían sido convocados para las 11 horas, pero eran las 11.30 y la reunión con el grupo anterior aún no había terminado. Sobre las 12 todos se acomodaron en un descolorido salón de clase.
Los concurrentes al encuentro convinieron que era más importante hablar de lo que había que hacer de ahora en adelante, que redundar en pormenores de la tragedia ocurrida el lunes por la mañana, cuando el liceal entró al instituto armado con una Browning 6.35, debido a que era robado y agredido por patotas al salir del liceo. Los profesores aseguraron que pensaban realizar este tipo de reuniones antes de que pasara el incidente, porque la situación de seguridad "hacía agua por todos lados".
"Como ustedes, estamos impactados y profundamente doloridos por lo que pasó. Así como están las cosas en este momento no podemos prometer que lo que pasó no vuelva a ocurrir. Nosotros hacemos todo lo humanamente posible para evitarlo, pero las condiciones en que trabajamos son muy difíciles", dijo la mujer de chalina y anteojos que se presentó como subdirectora del centro.
En ese marco, resaltó que la cantidad de alumnos está desbordando sus posibilidades y que cada adscripto debe atender a cerca de 350 estudiantes.
"El accidente pasó en horas de recreo y en esos momentos cada adscripto atiende a chicos que aprovechan y le piden los papeles de asignaciones familiares o cualquier tipo de trámites. Están desbordados y es imposible que contemos con más personal", dijo la subdirectora.
¿UNIFORMES? Los padres junto a docentes y directores acordaron que en lo posible los muchachos concurran con ropas de colores unificados, para que puedan ser fácilmente identificados por las autoridades y por ende diferenciarlos de personas que no pertenezcan al liceo y también evitar que vayan con ropas caras, como championes de marca o camperas que pueden tentar a que otros se las roben. Se manejó la camisa azul, blanca o gris con vaqueros y aunque fue propuesta, se descartó la corbata porque: "No hay quien se las haga poner a lo chicos hoy día".
Se les pidió a los padres que revisaran las mochilas que los chicos llevan a clase y que bajo ningún concepto permitan que se lleven navajas "aunque sean de juguete, porque a veces lo hacen para amedrentar a otros jóvenes, pero pueden darse reacciones violentas y los resultados pueden ser otras tragedias".
De la misma forma solicitaron que se radicara en la Seccional 16ta. todas las denuncias de robos que sufran los jóvenes en los alrededores del instituto, porque la dirección las guardará como pruebas de que la situación se ha venido denunciando policialmente.
SIN NAFTA. "Nosotros pedimos especialmente que se reforzara la presencia policial a la Seccional, pero nos dicen que no tienen personal o no tienen nafta para los patrulleros. A veces mandan uno cada tanto y cuando eso pasa notamos que las barritas sospechosas en las cercanías se van", expresó la subdirectora.
En este sentido El País confirmó por fuentes policiales de la comisaría que, en efecto, días atrás habían recibido una misiva firmada por la directora del liceo pidiendo una fuerte presencia de efectivos en el entorno del instituto.
La asamblea demostró que el lamentable incidente movió a todas las partes involucradas a buscar soluciones de conjunto para un problema que tiene varias aristas y a cada cual toca su cuota de responsabilidad.
Nuevo jefe impulsará mejoras
Fortalecer la imagen policial y procurar mejoras en la calidad de vida de los funcionarios y sus familias fueron los puntos resaltados como eje de su futura gestión por el inspector principal Nelson Rodríguez Rienzo, al asumir como nuevo jefe de Policía de Montevideo. El relevo se produjo luego que el inspector general (retirado) José Pedro Delgado resolviera dedicarse a la carrera política en el departamento de Florida, donde ejerciera profesionalmente como oficial de Policía durante varios años.
"Uno de los puntos es fortalecer la imagen de la Policía y contemplar al policía desde el punto de vista interno, desde su interior, o sea preocuparnos por cómo vive, dónde vive, cuáles son sus principales necesidades y de qué manera podemos apoyarlo para después poder exigirle el rendimiento adecuado para que su servicio sea eficaz", señaló Rodríguez Rienzo.
El jerarca se mostró particularmente preocupado por las precarias condiciones en que vive un alto porcentaje de los funcionarios que revistan en Montevideo. Tal como se informara ayer en El País, un relevamiento hecho por la Jefatura de Policía reveló que un 48% de sus 3.611 funcionarios vive en condiciones de pobreza, e incluso de extrema pobreza. En muchos casos los funcionarios residen en asentamientos precarios y zonas de alta marginalidad, con el consecuente riesgo para sus familias. El Ministerio del Interior ha implementado un plan de vivienda, a través de convenios con el Mvotma y el Hipotecario.
Fiorella sigue en Intensivo
Los neurocirujanos que atienden a la liceal Fiorella Busetta no planean por el momento realizar una nueva intervención quirúrgica. "Sería una operación que no otorgaría ningún beneficio", señaló a El País el doctor Luis Alberto Castillo, director del Hospital Pereira Rossell donde desde el lunes está internada la menor en Cuidados Intensivos.
La joven no tiene movilidad ni sensibilidad en los miembros inferiores. Los profesionales aún son cautelosos sobre la evolución de las funciones neurológicas.
"Fiorella sigue recuperándose, está consciente y de ánimo esta bien. También es consciente que no puede mover las piernas", dijo Castillo.
La bala está alojada entre la segunda y tercera vértebra lumbar. Luego de ingresar por el hemitórax izquierdo, atravesó el pulmón de ese mismo costado, el diafragma, el bazo hasta quedarse en el canal raquídeo de la columna vertebral, por lo que fue operada dos veces.