Un Puente desbordado por el turismo

Frontera. Al levantarse el bloqueo quedaron en evidencia las carencias de personal y servicios en Fray Bentos Anunciaron mejoras pero todo sigue casi igual: los baños rotos y el parador cerrado | Estudian carné de frontera electrónico que facilitaría trámite

 20110402 389x600

D. ROJAS, S. KANOVICH Y M. E. LIMA

Un turista puede demorar 15 minutos en pasar por el puente de Fray Bentos si hay poco tránsito. O esperar 6 horas si hay largas colas. Para soportar la espera hay poca cosa: dos carros de comida. En Paysandú las esperas rondan los 30 minutos.

La reapertura del puente internacional San Martín en junio de 2010, luego del bloqueo de más de tres años trajo nuevos bríos a toda la zona de Fray Bentos, pero también dejó al descubierto carencias en la infraestructura binacional.

Cuando llegó la primera "avalancha" de turistas quedó en evidencia la falta de mantenimiento. Baños insuficientes -en su mayoría con desperfectos-, falta de agua potable y de servicios de venta de comida y bebidas, fueron los primeros reclamos.

Luego se sumó lo relacionado a la atención. Equipos obsoletos, personal escaso y demoras excesivas completaron un panorama desolador para quienes durante cuatro años pregonaron por la reapertura del puente. La presión ejercida por cientos de camioneros (pasan entre 400 a 500 por día), que volvían a pasar por el puente y se encontraban con que debían estar varios días sin bañarse, motivó gestiones al más alto nivel. La Semana de Turismo (16 al 24 de abril) es la próxima fecha clave para mostrar avances en la gestión.

DESBORDE. El último fin de semana largo dejó en evidencia la burocracia estatal. Habían pasado varios meses y la situación seguía incambiada. Los baños colapsaron y las cámaras sépticas se vieron desbordadas. Sumado a las largas esperas, esto fue calificado por todos como "vergonzoso". La alternativa fue habilitar los baños y duchas del parador Coriné, que está cerrado. El intendente de Río Negro, Omar Lafluf, puso el grito en el cielo ante la situación y se comunicó con varias autoridades nacionales. Siete ministerios tienen oficinas en el paso de frontera y, sin embargo, no se conseguían recursos para afrontar las reparaciones necesarias. Por esa razón, el jefe comunal dispuso que la Intendencia oficiara de intermediaria para solucionar los problemas en un área en la que no tiene competencia.

Personal municipal hizo trabajos de albañilería, la comuna contrató un contenedor con gabinetes higiénicos para atender la demanda y, a fin del año pasado, formuló el llamado a dos carritos de alimentos para ofrecer bebidas y comida rápida.

Esto último es provisorio por seis meses, hasta tanto el Ministerio de Defensa defina el llamado a licitación para explotar el restaurante Coriné, construido dentro del área de Control Integrado (su anterior concesionaria dio quiebra a raíz del bloqueo piquetero).

Pasado un tiempo prudencial, nada se sabe sobre el llamado y tampoco acerca de otra propuesta privada de construir una cafetería de categoría para atender al turista. El restaurante más próximo está a cuatro kilómetros del paso de frontera, en las rutas 2 y 24. La ciudad de Fray Bentos está a nueve kilómetros. Conscientes de esta situación, muchos turistas optan por almorzar en Gualeguaychú antes de cruzar el puente.

En el Área de Control Integrado existe un Telecentro y oficina de Información Turística y sirve además para que el transportista pueda enviar faxes o comunicarse por teléfono con su familia y con su empresa.

"Los servicios funcionan bien", aseguró el concesionario Leopoldo Cayrús. Reconoce que hay carencias "como en el tema de los baños, el servicio de comidas y la falta de personal en las dependencias estatales". Cree que también falta un cajero automático.

Aun así, sostiene que el puente Fray Bentos-Puerto Unzué -como también se le llama- "es el mejor paso de frontera, dicho por los propios camioneros". Esto se debe a que "tiene una amplitud enorme, la gente se siente segura y puede dejar el camión como si estuviera en un corralón con guardia" dice, haciendo gala de un espacio físico que es cinco veces más grande que el puente de Paysandú-Colón.

Cayrús hizo énfasis en algo que considera "elemental" y es que en las oficinas públicas debe ingresar gente joven. Opinó que los funcionarios no deben limitarse a cumplir con la responsabilidad de los trámites, sino también atender al turista de una forma tal "que deje desde un primer momento en alto la imagen del país".

En Migración uruguaya trabajan entre cuatro y siete funcionarios por turno, según la demanda. En verano ingresaron siete trabajadores, pero siguen siendo insuficientes, sobre todo en alta temporada.

En la Aduana uruguaya es habitual que haya 3 funcionarios por turno; ingresaron 6 nuevos funcionarios contratados, pero se necesitan 10 más: dos para cada uno de los tres turnos y el resto para tareas administrativas y aduana móvil. En la Aduana argentina hay 3; en Gendarmería entre 4 y 5; en Ganadería, entre 1 y 2 funcionarios por turno.

PAYSANDÚ. En el puente internacional Paysandú-Colón las esperas para cruzar la frontera son explicadas por la falta de infraestructura y personal.

Todos coinciden en que la infraestructura del puente, inaugurado hace 35 años, no ha cambiado desde entonces.

Hace poco tiempo la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) remodeló los servicios higiénicos. El resto de las oficinas y edificaciones mantienen prácticamente su fisonomía inaugural.

Situado a unos 5 kilómetros del centro de la ciudad, en sus alrededores tampoco hay restaurantes o estaciones de servicio. Además, los funcionarios de las distintas reparticiones oficiales -tanto uruguayas como argentinas y que actúan juntas en el Área de Control Integrado que se ubica del lado uruguayo- nunca parecen ser suficientes.

Desde hace unos 3 meses, Luis Martins Cal es el encargado de la Oficina de Migración. No vivió las épocas de las colas de más de 5 kilómetros de autos, pero igual está convencido de que con algunos cambios es posible mejorar el servicio que se le brinda a los viajeros.

Sus ideas están comprendidas en los informes que ya están en manos de sus superiores. El comisario inspector reclama 4 funcionarios más, que refuercen el trabajo de los actuales 14, que deben distribuirse en los 3 turnos diarios. Martins además considera posible habilitar 2 casetas más: una en el ingreso y otra en el egreso, que ya existen, lo que ampliaría el número de carriles a 4 para cada lado.

También cree conveniente aumentar la longitud de las casetas para que un vehículo avance lo suficiente una vez que realizó el trámite en Migración uruguaya hasta la argentina y permitir así que otro vehículo ingrese.

En Paysandú, excepto los pasajeros de los ómnibus, las personas no deben descender del vehículo en el que viajan para hacer los trámites migratorios y aduaneros, como lo deben hacer en Fray Bentos. Al llegar a la caseta, el conductor entrega todos los documentos en una ventanilla. Primero es controlada y registrada por Migración uruguaya y después por la argentina, a cargo de Gendarmería. Luego el auto avanza al puesto de Aduanas, donde debe ser inspeccionado siendo la última etapa el Peaje.

Para el jerarca, el tiempo que lleva el trámite completo depende de varios factores, especialmente del tipo de documentación que se presente y de la "pericia" del funcionario.

Para evitar desbordes, en fechas y horas claves habilitan más carriles y agilizan los trámites entregando una tarjeta a los argentinos. En ella, los viajeros completan sus datos y la entregan en la ventanilla de Migraciones. Los funcionarios controlan los documentos, pero ahorran el tiempo de registro. La medida acelera el tránsito, pero comprende un riesgo, ya que al no hacerse el registro "en tiempo real" pueden dejar pasar personas o vehículos que estén requeridos, explicó.

La mayor parte del tránsito es de residentes: no tienen preferencia

Poco antes de las 15 horas, apenas seis autos y tres motos aguardan tramitar el cruce de frontera por el puente General Artigas, que une Colón y Paysandú. "Hoy está tranquilo, puede ser la fecha porque hay días que hay que esperar hasta una hora", comenta Juan Pablo, que en su moto cruza con frecuencia a Colón para "hacer compras".

Como otros habitués del puente, Juan Pablo sabe los horarios y los días de menor tránsito. "En general no hay grandes esperas, además yo cruzo seguido y ya me conocen, lo complicado es cuando se vienen los argentinos", dice. Los funcionarios del puente ratifican la visión: aseguran que habitualmente la mayor parte del tránsito es el vecinal y que las esperas promedian los 30 o 40 minutos.

Las grandes colas se registran en las fechas de vacaciones argentinas y de recambio turístico durante el verano, afirman, aunque advierten que "lo peor pasó, fueron los tres años y medio que estuvo cerrado el puente General San Martín, ahí sí había esperas de más de 5 horas y los camiones formaban colas de 5 kilómetros".

RÍO NEGRO. Hoy el tránsito vecinal no tiene preferencia y para ir de Fray Bentos a Gualeguaychú o viceversa hay que hacer la misma cola. Esto último se está evaluando a nivel de cancillerías para encontrar una vía rápida que no obstaculice el intercambio entre las comunidades litoraleñas.

Un documento electrónico -como el pasaporte- para residentes fronterizos, que componen el mayor volumen de tránsito, contribuiría a agilizar los trámites, aseguran.

En el caso de Fray Bentos, la situación es muy diferente a Paysandú. Los 51 kilómetros que separan a ambas ciudades y un largo diferendo por la instalación de Botnia terminaron erosionando las relaciones. No existen hoy prácticamente casos de ciudadanos uruguayos que viajen a trabajar o estudiar en Gualeguaychú. El viaje a la ciudad argentina se da fundamentalmente para comprar artículos a mejor precio y en verano por el Carnaval.

En Gualeguaychú hay unos 1.000 uruguayos, pero son contados los casos de fraybentinos que cruzan a cobrar su jubilación en Río Negro. Como contrapartida, existen varios argentinos que viven en Las Cañas y cientos de entrerrianos que cada fin de semana cruzan para disfrutar de la naturaleza uruguaya.

Río Negro fue visitado por 75.000 turistas

Alrededor de 75.000 turis-tas visitaron Fray Bentos y Las Cañas esta temporada después de tres veranos de ostracismo por el bloqueo al puente. Esto es lo que indican las estimaciones municipales que difieren de las cifras que maneja el Ministerio de Turismo.

Los datos se desprenden de la evaluación realizada en la Cámara Uruguaya de Turismo, que se reunió el fin de semana pasado en Piriápolis.

El director de Turismo de Río Negro, Nazario Pomi, informó que un estudio preliminar "da cuenta que entre 34.000 y 36.000 turistas visitaron la zona en la temporada estival". El relevamiento comprende datos de hotelería, casas particulares operadas por inmobiliarias, campings y visitas a centros de información.

"Si uno hace el estudio económico de multiplicar por US$ 70 y US$ 140 dólares en promedio por cada turista, son cifras importantes que se volcaron en nuestra sociedad" explicó Pomi, que no ocultó su sorpresa cuando en la reunión de la Cámara, "las autoridades y operadores con mayor experiencia, nos dijeron que las cifras que manejan las oficinas municipales de Turismo, se tienen que incrementar al doble porque hay una cantidad de turistas que pasa a conocer, pero no se aloja y sigue a otro destino", informó el jerarca.

Pomi dijo que en el encuentro, "se manejó la percepción de que este año, más de un millón de turistas visitaron Punta del Este, pero no pueden documentarlo", explicó. (D. Rojas)

Intenso tránsito comercial

En los últimos nueve meses, por el puente internacional San Martín se movilizaron mercaderías por un monto superior a los US$ 4.000 millones en unos 400 o 500 camiones diarios. Desde el 1º de julio al 31 de diciembre de 2010 pasaron mercaderías por un valor de US$ 2.555 millones. Más de US$ 1.700 millones fueron importaciones. Los números impactan aún más si se observa el movimiento de los primeros tres meses de 2011. Desde enero a marzo, se movilizaron mercaderías por US$ 1.470 millones, lo que anticipa que se superarán ampliamente las cifras de 2010.

Entre enero y febrero más de 150.000 visitantes extranjeros ingresaron a Uruguay por el puente de Fray Bentos. Y en la Semana de Carnaval fueron unos 39.000.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar