DURAZNO | VICTOR RODRIGUEZ
Un prostíbulo en Durazno pasó a ser el oratorio "Jesús de la Misericordia" por el bien de la comunidad.
Los vecinos del barrio Durán, área de prostíbulos al oeste de la ciudad, cansados de soportar diversas situaciones derivadas de alcoholismo, reyertas y prostitución que frecuentemente se registraban en noches y madrugadas en el precario edificio, decidieron comenzar la transformación del club deportivo que se había convertido en una casa de citas.
El barrio es conocido también como la "zona roja" de Durazno, en donde se centra el funcionamiento de los prostíbulos "Dado Rojo", "La Higuera", "Globo Rojo y Divas".
La refacción del local se realizó con la participación de todo el barrio y ha significado una inversión de 25.000 a 30.000 pesos en pinturas, techos, limpieza y muebles.
De esta manera, desde agosto, los vecinos escuchan cánticos religiosos y no gritos y peleas porque ahora el local acoge a toda la comunidad católica del barrio.
La nueva propuesta ha generado un cambio total en el entorno del lugar. "El entorno ha cambiado como del día a la noche, antes era insoportable vivir en el barrio, y mucho más para nosotros que vivimos al lado", relató Lino Chacón el encargado del local.
"No era nada bueno para el barrio, no beneficiaba en nada, el movimiento era constante, habían cosas insoportables y repudiables", agregó Enriqueta Dellapiazza, esposa de Chacón. "Ahora gracias a Dios cambió todo", mencionaron al unísono.
CATEQUESIS. El matrimonio, que vive en la casa contigua a la ex sede del club Bella Vista, dijo que la situación ha "generando un gran compromiso de los vecinos, que no dudaron en apoyar la propuesta y que participan activamente en cada una de las actividades que se realizan".
El sitio religioso es por ahora un oratorio, no un centro parroquial, aclarararon, mientras destacan el gesto del dirigente del club Bella Vista, Alcides Lerena, que ofreció el local para brindar catequesis. El matrimonio Chacón-Dellapiazza dijo que "es gente muy buena, a nosotros nos cedieron el local gratuitamente, se firma un contrato por dos años y después veremos que puede pasar".
Para poner en funcionamiento el oratorio se debió reparar el bien en su totalidad y hubo que colaborar con dinero. "Todo estaba destrozado y muy descuidado, hemos pintado, colocado cortinas y realizado varias refacciones, nos queda el techo porque se llueve un poco, nos gastamos 3.000 pesos en rollos de membrana pero nos faltan como seis más para mejorar todo el techo", comentó el matrimonio.
SACERDOTE. "Todo está avalado por la parroquia, yo soy quien atiende", dijo el sacerdote colombiano Hernando Velásquez, cura párroco de la parroquia "San Pedro del Durazno".
Sobre la nueva propuesta comunitaria, sostuvo que en el barrio donde funcionaba la casa de citas "antes no había nada, celebraban en la escuela y después en otro lugar pero últimamente se ha estado celebrando allí. Se les da atención a los niños, hay actividades, venta de ropas, impulsada por la misma comunidad, la misma señora de ahí que colabora bastante.
"Ahora el club Bella Vista es una pequeña capilla, un oratorio, que recién está empezando a andar por medio de la generosa colaboración de una o más personas que la cedieron en calidad de préstamo", dijo el religioso.
La actividad en el oratorio "Jesús de la Misericordia" se compone de Catequesis los días martes, Rosario los días jueves y misa los últimos domingos de cada mes a la cual concurren unas cincuenta personas, que abarrotan el pequeño local.
Los vecinos necesitan aportes para continuar mejorando el local, recibir donaciones de membranas, baldosas y bancos.
EL BARRIO. En barrio Durán viven alrededor de 1.800 personas. Es la zona adyacente de la ciudad que más crecimiento demográfico ha tenido en los últimos tiempos. Han sido habilitados sendos núcleos de viviendas en calle José Gómez y en barrio La Higuera. Cuenta con guardería y policlínica.
La comisaría 15ta., situada a una cuadra en la misma avenida que el actual oratorio, cuenta con unos 35 efectivos y es de las dependencias de Jefatura de Durazno con mayor radio de acción. Esta seccional atiende a unos 15.000 habitantes, residentes en 30 barrios urbanos y suburbanos y del área rural circundante, como La Curva, Chacras de Durazno, Paraje Batoví, La Economía, Sauce de Villanueva, reductora de San Borja, entre otros.
En el área se encuentra el centro de Reclusión Departamental.
La cifra
$30.000 es lo que pagaron los vecinos en la refacción del local para lograr tener un oratorio en lugar de una casa de citas