Un jefe del Ejército de cuna militar y con apoyo político

Pedro Aguerre. Hijo de general seregnista y yerno de Trabal

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PABLO MELGAR

La vida del futuro comandante del Ejército, general Pedro Aguerre, está signada por las armas. Hijo y yerno de militares protagonistas de la historia reciente, Aguerre reemplazará a partir de octubre al general Jorge Rosales.

Los que lo conocen lo definen como un hombre severo pero justo, y con una gran capacidad de liderazgo para reagrupar una fuerza con escasos recursos, y todavía golpeada por las consecuencias de las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura (1973-1985).

El 19 de diciembre de 1974 el coronel Ramón Trabal fue asesinado en París, Francia. Para el gobierno uruguayo de la época se trató de un atentado tardío de los tupamaros. Para los guerrilleros fue una acción de la cúpula del comando del Ejército. Tras el asesinato aparecieron cinco guerrilleros muertos en las cercanías de Soca. El episodio nunca quedó del todo claro.

Antes de que su suegro partiera a Francia, Aguerre se casó con una de las hijas del exjefe de Inteligencia. A partir de allí el joven oficial padeció acusaciones de todo tipo en la interna castrense.

Su padre, un coronel de caballería afiliado a la agrupación de Líber Seregni, conocida como "1815" en la interna del Ejército, caería preso en 1971 por "sedicioso" y luego en 1976. Permaneció preso hasta marzo de 1985 cuando se aprobó la ley de Amnistía.

En aquella época el futuro comandante acumuló sanciones ("tipazos", como se les llama en la jerga militar). Algunos de sus camaradas de armas lo acusaban de ser tupamaro o lo que consideraba peor, comunista.

Hizo guardia en la cárcel donde estaba detenido su padre. Aguerre recuerda que veía a su padre desde la garita cuando jugada a la pelota con otros presos en el patio de la cárcel.

Las sanciones serían una constante en su vida militar. La más famosa fue cuando junto al hoy procesado general Miguel Dalmao y el excomandante Carlos Díaz, se reunieron con el expresidente Julio María Sanguinetti y el exministro de Defensa, Yamandú Fau. Fue en abril de 2006. El mando superior no fue informado de la reunión y el presidente Tabaré Vázquez pasó a retiro al comandante Díaz y les aplicó cinco días de arresto a rigor a Aguerre y Dalmao.

Por esa época, su padre, quien adhirió al Partido Socialista, trabajaba como asesor de la ministra de Defensa, Azucena Berrutti.

El otro arresto conocido públicamente fue cuando en junio pasado visitó, junto a otros siete generales, al coronel Tranquilino Machado, procesado por el homicidio del militante de la UJC Ramón Peré en julio de 1973. Allí Rosales acordó con el presidente José Mujica un arresto simple de tres días para los oficiales, una de las sanciones más abarcativas que se recuerde para un grupo de oficiales de ese nivel.

En los hechos, el "tipazo" determinó un efecto de unidad entre los generales que de esa forma confirmaron públicamente sus diferencias con Rosales, que cuenta con la simpatía de solo un integrante del generalato, José María Burone.

Los choques entre Rosales y los generales, todos nombrados por el Frente Amplio, fueron desde la ley de Caducidad hasta los problemas presupuestales.

Fue así que en la interna castrense se comenzó a escuchar el rumor de que el futuro comandante estaría entre los ocho arrestados. En efecto, co-mo se estila en estos casos, el Ministerio de Defensa remitió tres candidatos al presidente Mujica para que definiera al sucesor de Rosales: Aguerre, Daniel Castellá y Luis Pérez, tres de los sancionados por la visita a Machado.

El general Aguerre tiene 58 años y actualmente es el jefe de la División IV del Ejército, con asiento en Minas, Lavalleja.

Aguerre prefiere asumir el cargo antes de hacer anuncios sobre lo que será su gestión al frente del Ejército; dice que es por respeto al actual comandante Rosales, que vuelve esta semana de una gira oficial por Chile y México.

No habla de asuntos relacionados con política partidaria y deja en claro que su condición de militar se lo impide. No obstante, sus camaradas de armas niegan que sea un hombre de izquierda y lo ubican en el Partido Nacional.

En principio cuenta con el respaldo político de la oposición y está bien visto en filas del Frente Amplio. Un rápido relevamiento entre legisladores especializados en temas militares revela que no hay reparos a su designación.

Con su nombramiento y el de Daniel Castellá al frente del Estado Mayor de Defensa (Esmade) el ministro Eleuterio Fernández Huidobro pareció jugar a varias bandas, según fuentes castrenses: sale un general de la Infantería (Rosales) y asume uno de Caballería (Aguerre); y quita un general de la Fuerza Aérea del Esmade (José Bonilla) y pone a uno del Ejército y de la Infantería (Castellá).

El equilibrio entre las fuerzas es un asunto delicado para los militares que por una regla no escrita esperan los nombramientos bajo esos parámetros.

Ejército: Nuevos destinos

Fuentes cercanas a Pedro Aguerre aseguran que el general Luis Pérez, sancionado y separado del mando de la División I por el jefe del Ejército Jorge Rosales, se hará cargo del Instituto Militar de Estudios Superiores (IMES). Pérez es el general más antiguo en actividad. De esta forma se confirma que no habrá pases a retiro voluntarios en el generalato. También está confirmado que el general Sergio De Oliveira será el jefe del Estado Mayor del Ejército. Aguerre propondrá al Ministerio de Defensa designar al actual director de Sanidad Militar, general Nerys Corbo, como su sucesor al frente de la División IV, localizada en Minas.

Opiniones

Jorge Saravia

Senador nacionalista

Aguerre "es un tipo abierto y muy capaz. Goza del respeto del resto de los generales, lo que es muy importante porque el mando se había perdido. Es un profesional, profesional. Tiene un buen relacionamiento con su cadena de mando, la tropa lo respeta", dijo el senador nacionalista.

Tabaré Viera

Senador colorado

"Es un muy buen militar, ha hecho una gran carrera y tiene condiciones para el cargo. Tal vez lo que le pesó más en su carrera fue haber tenido al padre procesado. Llama la atención que no se respetó la derecha", dijo el senador colorado de la Comisión de Defensa.

Javier García

Diputado Nacionalista

"Es un profesional que conoce el arma, su designación es una decisión del Ejecutivo. Me imagino que su origen familiar no pesó, es una persona con trayectoria. Su desafío será participar en la elaboración de la ley orgánica del arma", dijo el presidente de la Comisión de Defensa de Diputados.

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