Un ícono del origen de Montevideo que sufrió maltrato y traslados

La Puerta de la Ciudadela formó parte de la fortificación de la antigua ciudad de Montevideo, comenzada en 1742 y finalizada más de cuarenta años después. Declarada monumento histórico nacional por resolución 1097 del año 1975, hace más de dos años que espera por una restauración definitiva después de que varios bloques se desprendieran como consecuencia del deterioro general que padece.

El principal ícono del Montevideo Colonial constituye un importante factor de atracción turística, siendo también fundamental su significado como elemento de identificación colectiva.

Actualmente, la Intendencia emprende el proyecto de reconstrucción de la Puerta de la Ciudadela contando con un estudio topográfico, que incluye fotos y datos de piezas destruidas que fueron recuperadas o sustituidas anteriormente.

Las piezas están numeradas, y además se cuenta con una cronología de los desplazamientos que ha tenido la Puerta dentro de la propia Ciudad Vieja. La Puerta estuvo ubicada hasta el año 1950 en Gonzalo Ramírez entre Minas y Magallanes, donde anteriormente se encontraba el Instituto de Mecánica y Electrotecnia de la UTU. Posteriormente, la Puerta fue devuelta a su lugar original, donde se ubica actualmente. "En ese traslado, la construcción perdió algunas piezas que deberán ser reconstruidas, según informa el estudio topográfico de la IMM. Debido a eso, lo que se intenta es conocer toda la situación de la construcción con detalle para conocer con precisión los requisitos que deberán cumplir aquellas empresas que se presenten a la licitación", añadió Daniel Espósito, director de Espacios Públicos y Edificaciones de la IMM.

Desde hace dos años, el pasaje de transeúntes por la histórica Puerta está cerrado con tres macetas debido a un desprendimiento que la volvía peligrosa.

Este proyecto de refacción de la Puerta de la Ciudadela se encuentra en el marco de las políticas de restauración de monumentos clásicos y espacios públicos que se encuentra llevando a cabo la IMM, por iniciativa del titular de la comuna, Ricardo Ehrlich.

Los otros monumentos a restaurar son: el monumento a La Carreta, La Diligencia y a Eduardo Víctor Haedo. En todos los casos son obras deterioradas por el paso del tiempo, pero cuya situación ha empeorado fruto de sistemáticos ataques vandálicos.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar