MONTEVIDEO | VIVIANA RUGGIERO
El turismo de cruceros es una industria creciente en Uruguay y año a año aporta mayores ingresos al país. El viernes 9 arribó al puerto de Montevideo -por segunda vez en lo que va de la temporada- el crucero de bandera holandesa Amsterdam.
Construido en Italia en 2000, el buque de Holland America Line tiene capacidad para 1.380 pasajeros, 10 pisos y velocidad máxima de 22,5 nudos.
El Amsterdam, cuya construcción demandó US$ 330 millones, combina lo último en tecnología de construcción de barcos, un estilo barroco en su decoración y rutas con destinos paradisíacos. El recorrido que está realizando en esta oportunidad dura 20 días. Partió desde Rio de Janeiro y pasa por Montevideo, Buenos Aires, Puerto Stanley (Malvinas), Ushuaia, y finaliza en Chile visitando los puertos de Punta Arenas, Puerto Montt y Valparaíso.
La tripulación del Amsterdam está compuesta por 647 empleados, en su mayoría de Indonesia y Filipinas. Sin embargo, aquellos tripulantes que tienen relación directa con el público son canadienses, norteamericanos o británicos ya que el idioma oficial del buque es el inglés. Sólo cinco miembros de la tripulación -tres chilenos y dos argentinas- hablan español. En esta visita a Uruguay la mayoría del pasaje es estadounidense. Según Guadalupe Harreguy, conserje del buque, la mayoría no conoce Uruguay ni Argentina.
MAJESTUOSIDAD. Piscinas, restaurantes, gimnasios, spa, bibliotecas, canchas de basquetbol y tenis, sala de teatro, sala de cine, sala para conferencias, para encuentros de alcohólicos anónimos, gays, lesbianas y solos y solas, además de 690 camarotes (el 81% con vista al mar y el 25% con balcón) transforman al Amsterdam en un buque esplendoroso y de máximo lujo.
VIVIR EN EL TRABAJO. Guadalupe Harreguy (25) es argentina, estudió hotelería y comenzó a trabajar en el buque hace seis meses. La joven conserje aseguró que el trabajo es cansador pero da beneficios "incomparables". "Antes de comenzar con este recorrido conocí todo el Oriente. Pero también trabajo desde hace seis meses todos los días," comentó y explicó que los horarios de cada empleado varían según el lugar en el que trabaje. "La gente de bar trabaja sólo de noche o en la mañana. El casino y los negocios cierran los días de puerto porque como es tax free no pueden estar abiertos cuando tocamos tierra, por eso el personal puede salir y pasear", agregó.
Si bien el Amsterdam tiene un tamaño asombroso, seis meses de convivencia a bordo no son fáciles. Harreguy aseguró que si hay algún problema o roce con algún tripulante o pasajero, se soluciona de inmediato porque hay que compartir mínimo 20 días con la persona.
"Además nos conocemos todos. Yo pensé que no me iba a acordar de los nombres de todos mis compañeros porque soy malísima, pero me conozco a todos, sé quién es la novia de quién, a qué hora se acuestan y a qué hora comen", finalizó entre risas.
Atracción nocturna
De noche, en la sala de teatro "Queen`s Show Lounge" se presenta un show símil Broadway. Cuando se llega a un puerto suben al barco artistas locales y brindan un espectáculo representativo del país. Crow`s Nest, en el piso 9, es uno de los lugares preferidos por los pasajeros: bar con vista panorámica de 270°. Los precios son en dólares y una copa ronda los US$ 6,50. En el crucero no se maneja dinero, los gastos del pasajero son cargados a su cuenta y cuando el barco llega a destino se le cobra el total.