Es actualmente la última sobreviviente del Titanic, luego de que la pasajera Barbara Dainton, oriunda del condado inglés de Cornwall, muriera en octubre del año pasado. Millvina era apenas una bebé de nueve semanas cuando ocurrió la tragedia el 14 de abril de 1912. Ella, su madre y su hermano lograron salvarse gracias a que su padre reaccionó con rapidez frente al choque contra el iceberg. Hoy, a los 96 años, ha decidido enviar a una subasta los objetos que conserva, para poder pagar el asilo de ancianos en el que vive desde hace dos años.
La última sobreviviente del transatlántico Titanic, la británica Millvina Dean, de 96 años, decidió vender una serie de objetos personales que ha guardado desde la tragedia para poder pagar su geriátrico. Dean tenía sólo nueve semanas cuando el Titanic se hundió el 14 de abril de 1912.
Ahora la anciana espera poder recaudar poco más de 5.000 dólares por la venta de varios objetos de memorabilia, incluidos una maleta llena de ropa que recibió de parte de los habitantes de Nueva York después de su rescate.
La subasta que se realizará en la casa Henry Aldridge & Son de Wiltshire, en el suroeste de Inglaterra, también sacará a la venta una serie de cartas de compensación enviadas a la madre de Dean por parte del Titanic Relief Fund. En esas misivas se detalla que la mujer recibiría una libra, siete chelines y seis peniques por semana.
También se subastarán varios grabados del Titanic, incluido uno en el que se ve a la embarcación partiendo del muelle de White Star en Southampton.
Dean se trasladó en 2006 a un geriátrico en Ashurst, en el condado inglés de Hampshire. "Esperaba permanecer aquí por dos semanas después de haberme roto la cadera, pero surgió una infección y he tenido que quedarme por dos años. Ya no podré vivir más en mi casa", declaró la mujer al periódico británico Southern Daily Echo.
"Por eso estoy vendiéndolo todo ahora, porque tengo que pagar estos costos del geriátrico y quiero vender todo lo que pueda generar algo de dinero", agregó la anciana.
RESCATE. La familia Dean emigraba a Kansas cuando el Titanic se hundió en las gélidas aguas del Atlántico Norte, tras colisionar contra un iceberg.
Millvina fue puesta en una bolsa de tela, y entregada a su madre y hermano, que fueron rescatados aquella noche helada por el vapor Carpathia, que los condujo al puerto de Nueva York, conservando únicamente las mojadas ropas que llevaban puestas. Su padre, Bertram, fue una de las 1.500 personas que perecieron en el accidente.
Poco después del accidente, la viuda y sus hijos volvieron a Inglaterra en donde vivieron gracias a fondos estatales, en situación de pobreza.
Andrew Aldridge, quien está a cargo de la subasta, declaró que la maleta "es un objeto muy emotivo e inusual y resume lo que los habitantes de Nueva York hicieron por los sobrevivientes del Titanic".
"También demuestra el estado en que estaban los sobrevivientes cuando llegaron a Nueva York. Muchos habían perdido todo, y sólo les quedaba lo que llevaban puesto", continuó explicando.
Fue en los años `70 cuando Dean comenzó a participar en los eventos relacionados con el Titanic. Desde entonces ha participado en numerosas convenciones, exhibiciones y documentales de un accidente que, a pesar del tiempo transcurrido, continúa vivo en la memoria colectiva. (En base a ANSA)
Un destino marcado
Los padres de Millvina decidieron abandonar Inglaterra para emigrar a la ciudad de Wichita, en el estado de Kansas, en donde vivían varios familiares de su padre. Allí tenían pensado instalar una tienda de tabaco y mejorar su situación económica.
La familia Dean no tenía previsto viajar en el famoso transatlántico, pero un paro de los carboneros, determinó que fueran transferidos a último momento al Titanic, como pasajeros de tercera clase. Millvina tenía apenas dos meses de edad cuando abordaron el barco. Fue su padre el que escuchó la colisión con el iceberg la noche del 14 de abril de 1912 y, después de investigar, volvió a su camarote y le dijo a su esposa que vistiera a los niños y se dirigiera a la cubierta. Los tres lograron ubicarse en el bote salvavidas número 10, y fueron de los primeros pasajeros en ser rescatados y llevados al puerto de Nueva York. Su padre nunca fue encontrado.