PUNTA DEL ESTE | RAÚL MERNIES
El "Corralito V", el velero del que se había perdido rastro en la tormenta, está en el puerto de Punta del Este sano y salvo. En diálogo con El País sus tripulantes explicaron que no les pasó nada y que se habían reportado a Prefectura Uruguaya.
A la una de la mañana de ayer el velero del que no se tuvo novedades durante seis horas hizo puerto en Punta del Este, 61 horas después de su salida desde el puerto de Olivos, en Buenos Aires, para encaminarse en la primera prueba del Circuito Rolex Atlántico Sur.
El "Corralito V" ingresó regateando por sus propios medios y sin ningún tipo de problema, incluso, colocándose en el quinto lugar de la serie "C" de la categoría "Fórmula ORC Club", ya que los otros cinco que completaban la llave abandonaron.
Luis y Sergio Zimmerman, junto a Jorge Mastrángelo, están en perfectas condiciones y en el atardecer de ayer recibieron a El País sobre su velero para contar su verdad de lo sucedido, ya que se habían mostrado molestos por las informaciones que habían trascendido.
-¿Salieron de Olivos y qué pasó, cuándo se complicó la regata?
-No nos pasó nada, se inventaron una película por culpa de la falta de comunicación. Salimos de Olivos con un mal pronóstico, como ya todos los demás sabían, pero es un club que por más mal pronóstico que haya la regata se corre igual. Es una regata crucero que es oceánica y es así. Íbamos con viento del norte hasta la altura del Banco Ortiz, Atalaya, hasta que nos sorprendió el frente esperado del sur. El tema fue que no entró como un pampero, que es repentino, sino que fue aumentando gradualmente. Pasaron frentes nubosos que cada vez eran más grandes y que incluso nos llegaron a impresionar. Cada pasaje se hizo más difícil porque el viento era de más de 40 nudos. Esas condiciones climáticas hacen que tengamos que esforzarnos mucho más y nos agotamos. Tuvimos que achicar vela y manejarnos solo con el tormentín (vela de proa pequeña). En un momento se cayó la luz del tope porque se quebró el sostén, un tornillo de 10 milímetros que igual no aguantó. Se rifó la vela de proa también. Y bueno, así pudimos seguir hasta que conociendo la entrada del banco Santa Lucía decimos entrar.
-Decidieron entrar porque estaban mal, agotados...
-Ya lo habíamos decidido a las dos de la mañana porque nos habíamos quedado sin vela chica.
-¿Y a qué hora ingresaron a Santiago Vázquez?
-A las nueve de la mañana. Pero a las dos le habíamos dado aviso al control de Santiago Vázquez. La chica de Prefectura nos dijo que nos mantuviéramos en comunicación y que le avisáramos cuando estuviéramos entrando. Avisamos, ingresamos y nos fondeamos en el lugar donde ellos nos indicaron que debíamos hacerlo.
-¿Existió una comunicación con las familias en ese momento?
-Sí. Una familiar venía con el auto sobre el puente, hablábamos por celular y hasta nos veía, le hacíamos señas. No hubo nada extraño. Pasamos todo el día y toda la noche siguiente ahí. En realidad en la noche siguiente nos podríamos haber ido. El viento era de 9 nudos, pero el último parte meteorológico que llegó fue a las nueve de la noche del domingo y el siguiente era a las nueve de la mañana.
-¿Decidieron esperar el nuevo informe?
-¡No! No nos dejaban salir porque el puerto no se abre hasta que no hay un pronóstico que no tenga alerta. Cuando nos dieron la orden, eran las diez de la mañana del lunes.
-¿Y ustedes dieron por descontado que Punta del Este sabía que estaban ahí?
-Es que una vez que avisás a Prefectura se entera todo el país. Ahí estuvo el problema y se generó toda la historia. Nosotros seguimos en regata, nunca abandonamos. Nos fondeamos porque no podíamos seguir en el estado en el que estábamos. Si había comunicación entre las Prefecturas era muy fácil ubicarnos.
Eso fue lo que sucedió. Esa noche sobre el "Corralito V" había cinco tripulantes: los hermanos Zimmerman, Jorge Mastrángelo, Pablo Rago y Graciela Gómez.
Esta misma tripulación y con este mismo velero ya atravesó nueve veces el trayecto entre Buenos Aires y Punta del Este y esa experiencia fue la que los ayudó a conocer las zonas en la tormenta.
Además, en noviembre de 2008 el "Corralito V" ganó la regata de ida y vuelta entre Olivos y Punta del Este y esta vez no se da por vencido, está quinto y hoy navegará.
A las 13 horas se largará la segunda prueba del circuito que constará de dos regatas crucero Sotavento-Barlovento y mañana se realizará el recorrido hasta La Barra.
Las cifras
5 Eran los tripulantes que estaban a bordo del "Corralito V" en la regata y en ningún momento corrieron peligro en el agua.
61 Es la cantidad de horas que demoró "Corralito V" en llegar desde el puerto de Olivos, Buenos Aires, hasta el de Punta del Este.